INTO THE BADLANDS (2º Temporada) – EEUU/HK – 2017 – Acción/Sci-Fi

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La primera temporada se sostuvo por el carisma de Daniel Wu y las escenas de acción, pero se notaba que dependía demasiado de estas y de la típica fórmula de “inicio-gancho/espera-final”. Resultaba muy sosa y plana, tanto que me dije que si esta segunda seguía por los mismos cauces, la dejaría en los primeros capítulos.

Pero hete ahí que no, y es que como decía, tampoco era muy difícil mejorarla. Sin embargo la ‘mejoría’ llega a ser tal que no solo ha logrado alcanzar una buena nota sino que llega a rondar la excelencia.

Argumentalmente no busca, como en su arranque, morder más de lo que le permite la producción y se divide entre las luchas de poder entre los barones y la venganza del protagonista. Y aquí encontramos el primer cambio importante: solo el personaje interpretado por Daniel Wu es el protagonista, dejando a MK en un segundo plano, algo que se agradece. Como este encima ya no es el criajo de antaño, la alegría es doble.

Pero si hablábamos de producción, esta ha crecido exponencialmente. Olvidaros de aquellos tristes campos de amapolas; aquí tenemos páramos desérticos al estilo “Mad Max”, bosques de fantasía, montañas esmeraldas, ruinas medievales, palacios versallescos… vamos, lo que le demandamos a una serie de sci-fi que tampoco dependa totalmente del ciberpunk apocalíptico, más steampunk que otra cosa.

La acción, la sangrienta violencia, la irrupción de Nick Frost y el crecimiento de su personaje han sido otros ases en la manga importantes, sin olvidar la dirección de Stephen Fung y sobre todo la de Paco Cabezas (a ver cuándo le dan una oportunidad en serio en España) convirtiendo esta segunda temporada en imprescindible.

El final, muy a lo “Dark Tower”, nos va a dejar casi un año con ganas de más…

4de5   /    5de5

BAAHUBALI 2: THE CONCLUSION – S. S. Rajamouli – 2017 – India (Tollywood) – Acción/Fantasía/Drama épico

BaahubalitheConclusion.jpgHace tan solo un par de semanas asistimos al estreno del fenómeno “John Wick”. Y hablo de ‘fenómeno’ porque lo que se produjo con la secuela del film protagonizado por Keanu Reeves, no se puede calificar de otra manera: que una segunda parte vea la luz en salas de exhibición recogiendo por demás buenas cifras de recaudación, sin que su parte original fuese estrenada… casi se puede tachar de milagro.

Con “Baahubali 2: The conclusion”, salvando las (extremas) distancias, ha pasado algo por el estilo: el boca a boca –y la entrada de una distribuidora, claro- ha provocado que casi todo el aficionado al cine indio pueda ver la película en nuestro país. Pero más allá de… ¿nuestro ombligo? hay que destacar que en su estreno en EEUU, “Baahubali 2: The conclusión” ha llegado a situarse en el número dos del Box Office, algo inaudito ya no solo para una producción india sino incluso internacional, teniendo en cuenta que solo se ha podido ver en 500 salas. Pero dejémonos de rollos y vayamos al grano.

El que no haya visto su parte original, por no decir ni hablar de ella, cosa difícil, que sepa que se encuentra ante una súper-producción épica que nos traslada a una región india donde la fantasía de parajes paradisiacos y proezas sobrehumanas se mezclan con un contexto más o menos verosímil de conflictos entre reinos e intrigas palaciegas. Vamos, que nadie espere elfos, enanos u orcos pero sí la espectacularidad de las batallas de este tipo de films. Ah, y con algún número musical, claro…

El resto, el que ya sepa que “Baahubali” fue sin lugar a dudas una de las 10 mejores producciones del 2015, va encontrarse como ya ocurrió con la mencionada “John Wick”, una secuela que rompe esa máxima de “Nunca segundas partes fueron buenas”. No me atrevería a decir que mejor que la primera, pero casi.

¿Y por qué razón no es mejor? Simple: porque sus 20 minutos finales, estropean una magnífica película tanto por desarrollo como por puesta en escena. Me explico.

“Baahubali 2: The conclusion” se divide en tres partes, dos mitades claro está atendiendo al clásico “Intermission”; sin embargo, por contenido, nos hallamos como digo con tres partes.

La primera, con una duración cercana a la hora, es una comedia típica india, más exactamente de Tollywood, donde bajo un pretexto romántico se enamora a la protagonista mediante el humor sin, gracias a Dios o Ganesha, edulcoramientos. Felicidad es la palabra. Uno se lo pasa bomba por infantiles que sean las bromas, chistes o gags.

Ya en la segunda parte, entra el melodrama. La acción toma el mando y nos encontramos con lo que prometían las expectativas.

El problema es cuando nos acercamos a la conclusión. No es posible que, tras un guión que sin ser sobresaliente, sí que podamos tacharlo de notable –el puzzle encaja con esas escenas finales de la primera parte que nos dejaron con la boca abierta-, se les haya ocurrido una idea tan trillada, casi estúpida y tan poco creíble. Y no solo es inventarse –diría, tirar por el camino de en medio, solo a la altura de los clásicos “hermanos gemelos”, y me callo para no destripar más… – algo ridículo sino solventarlo con una voz en off. Por favor…  Y es que se nota que en ese… ‘lapsus’, se han dejado cosas fuera. ¿Versión extendida? Yo por mi parte no me puedo extender más, pero como sé que la veréis, ya opinaréis… Al menos, que sepáis que hay una razón que estropea lo que podría haber sido una secuela que mejoraba su parte original.

Pero… ¿y la acción? Fantástica. Se le puede acusar que es un videojuego con tanto fondo infográfico y demás, pero es lo que uno busca.

Las proezas del protagonista, se han reducido, al igual que las batallas masivas, repitiendo incluso más en forma de guiño alguna solución en campaña, pero se ha optado por embellecer el producto y apabullarnos visualmente. Solo hay que ver esa escena inicial para quedarse con la boca abierta.

Por otro lado, dado el elevado número de efectos digitales, algunos pueden “cantar” más de la cuenta, sobre todo en las escenas pseudo-aéreas con esas ciudades de fantasía, pero nada que no se pueda voluntariamente obviar en casi tres horas de metraje.

Por destacar, señalaría además de la inicial ya comentada, la de las flechas –ríete “Arrow”-, la del barco-cisne, ñoña para muchos pero encantadora para los menos… ¿duros? y la de la coronación.

Por último, los números musicales. Tranquilos que bailes solo nos vamos a encontrar un par. El resto de los hasta cinco números que contiene la película, son ‘videoclips’ donde las infografías, la belleza y la aportación de miles de extras los convierten en pasajes idílicos que no desentonan con la película como ya pasó con su parte original.

De estos destacaría, para no alargarme más, dos:

“Daler Mehendi” es pura genialidad, el pasaje del que he hablado párrafos arriba. Consiste en la presentación del personaje más en base a carisma que a la clásica chulería. La percusión de esos pintorescos y reconocibles tambores locales provocará que no dejes de vibrar en tu asiento.

En “Hamsa Naava” volvemos a encontrarnos con una percusión pegadiza, aumentando el ritmo si cabe, convirtiéndose en ‘leit motiv’ de la película. Con que la oigas una vez, ya estarás dispuesto a tararearla.

Resumiendo, “Baahubali 2: The conclusion” es la comunión perfecta entre espectáculo y belleza, una secuela que no decepciona y a la que únicamente le falla una ‘salida fácil’ para haberse convertido en un hito. Aun así, desde ya, una de las mejores producciones de un 2017 que de por sí promete.

5de5

 

JOHN WICK: PACTO DE SANGRE – Chad Stahelski – EEUU – 2017 – Acción

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Si siendo un pedazo de friki como soy, os digo que el primer Funko que me compré fue el de John Wick, ya os estoy contando lo fan que soy del personaje.

“John Wick”, la película, sorprendió a todo el mundo por homenajear el cine de acción –hongkonés especialmente- pero poniéndolo al día gracias a una contundencia sin contemplaciones. Que la simpleza de la historia contrastase con un montón de detalles como la creación de hasta un universo propio, ayudó a que el fenómeno fuese tal que hasta provocó que su segunda parte se estrenase en salas, corriendo el camino inverso de muchas otras franquicias.

En su primera secuela, y esperemos que la primera de muchas, hemos vuelto a ver cómo a sus responsables no les importa que se les critique la falta de originalidad. “John Wick: Pacto de sangre” copia casi al dedillo la fórmula de su primera entrega –ya podemos leer en las primeras críticas de otra secuela como “Los guardianes de la galaxia” que ocurre un tanto por el estilo- jugando con la venganza para componer una oda a la acción y a la violencia como nos gusta a los aficionados al género. De tal guisa, no nos extraña por lo tanto que en la producción haya entrado capital hongkonés…

Por seguir las directrices de la primera, hasta se aumenta ese Universo que comentaba creando una intranet que relaciona a todo el mundillo de nuestra peculiar sociedad de asesinos a sueldo.

¿La acción? Se acentúa la vertiente física y hasta automovilística sin olvidar las sangrías que nos hicieron vibrar.

Por poner unas objeciones y que no parezca que me dejo llevar por mi pasión, diría por un lado que por primera vez vemos a un Keanu ‘viejo’, no porque se vea cansado, sino porque realmente comienza a aparentar su edad, y por otro que se ha dejado un poco de lado la vertiente videoclipera aprovechando menos la fusión con la excelente banda sonora. Solo se deja ver (oír) en un pasaje y sabe a poco.

Resumiendo, si te gustó “John Wick”, no puedes dejar de ver su segunda parte. No decepciona y sigue ofreciendo espectáculo y ‘fan service’.

4de5   /    5de5

FORTITUDE – 2º Temporada – Reino Unido – 2017 – Thriller

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Cuando uno realiza la que para mí, fue una de las tres nuevas mejores series del 2016, es difícil que la segunda temporada la iguale. Ya no digo, mejore.

Las premisas no eran malas con la incorporación de Dennis Quaid a un mermado reparto a tenor del final de su arranque. Sin embargo, la presencia del veterano actor norteamericano no ha sido suficiente para… para quitarme esta cara de idiota que se me ha quedado al terminarla. Y es que me voy a permitir ser un poco visceral ya que tras estar un poco alejado de las críticas por mor de mi nuevo trabajo y el asfixiante horario que llevo, no me voy a andar con chiquitas: es indignante cómo se han cargado la serie. Las interpretaciones siguen siendo de notable, algunas incluso de sobresaliente, pero la fe de sus intérpretes no salva un guión que no sabe por dónde tirar.

Al principio, el planteamiento de continuar con el caso de la primera temporada, parecía bueno. Incluso incorporar algunas ideas que jugaban con aquel concepto de “La cosa” con la que buscaba paralelismos, alimentaba el “fan service” haciéndonos creer que ‘la cosa’, nunca mejor dicho, no iba a desmerecer los 10 primeros capítulos. Sin embargo solo eran intenciones, y los capítulos se fueron arrastrando uno tras otro buscando el efectismo de la sangre, del WTF y alguna sorpresa importante sin más línea argumental que sorprender. Y claro, al final se te ve el plumero. Los capítulos finales son tal destarifo que se nota a la legua que no sabían cómo salir del entuerto.

Resumiendo, mejor ver la primera temporada y obviar la segunda. A día de hoy aún no se sabe si habrá tercera. Depende de cómo y quién esté en ella, decidiré si seguirla.

2de5

AMERICAN HORROR STORY: ROANOKE – 6ª Temporada – 2016 – EEUU – Terror

roanokeLo que son las cosas, este año nos hemos encontrado con tres obras cuasi maestras del género que basaban su fuerza en unos temas y representaciones que todos creíamos muertos, nunca mejor dicho. Hablo de “Train to Busan” y “I am a hero” por un lado, el lado de los denostados zombies, y esta sexta temporada de “American Horror Story” con el “Found footage” por otro lado.

Aunque para ser certeros podríamos hablar más bien de “mockumentary” u otros términos porque lo que nos depara esta sexta temporada es una mezcla de estilos basados en esa falsa realidad que desde hace una década nos está… atormentando.

Al principio el serial parece una producción documental de estas propias de canales temáticos donde se recrea un caso de asesinatos donde se mezclan los testimonios de los protagonistas reales con, como decía, recreaciones con actores. Luego, en una segunda fase o supuesta segunda temporada, se nos presentará ese “mockumentary” comentado, mientras que para acabar… mejor no destripar nada que ya bastante he desvelado.

Y es que por encima de anteriores temporadas, esta no solo aúna una paradójica originalidad sino que busca la sorpresa en el espectador.

Sin un guión que evidencie un arduo trabajo de ingeniería, basado en tópicos del género y en clichés de este tipo de puestas en escena, poco a poco se nos irá abriendo la puerta a la imprevisibilidad gracias a varios factores que no solo aportan la frescura y diversión necesaria sino incluso esa tensión que echábamos a faltar en otras temporadas.

De hecho, puestos a comparar, también se corrige esa pérdida de mordiente de la que progresivamente el espectador siempre se quejaba, es decir, las temporadas siempre empezaban fuerte y poco a poco iban perdiendo fuelle. Aquí, exceptuando el último capítulo –un tanto innecesario-, la serie mantiene el mismo excelente nivel en toda su extensión.

Una buena dosis de violencia junto a una siempre agradecida ración de sangría y efectos especiales, algunas notas de humor, las nuevas incorporaciones al frente del reparto e incluso los ya imprescindibles cameos de parte del reparto de “Glee” hacen que esta temporada para un servidor se haya convertido en la mejor de la que llevamos de la franquicia.

4de5

PREACHER – 1ª Temporada – 2016 – EEUU – Comedia fantástica de acción

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La verdad es que la primera mitad del 2016 me llevó a pensar que estábamos antes la inminente eclosión de la ‘burbuja’ televisiva. Sin embargo con la entrada en el país de la HBO nos han llegado series de gran calidad que, sumadas a las que ya existían o a las que se han puestos las pilas, la verdad me obligan a reconocer que no solo estaba equivocado sino que además tengo que afirmar que este año ha tenido una de las mejores añadas posibles.

Y una de las culpables de este cambio casi radical la tiene esta “Preacher”, una serie original, divertida y de calidad que me ha sorprendido a pesar de conocer la reputación de la obra en la que está basada, un comic o novelas gráficas de Garth Ennis y Steve Dillon.

Dicho esto, lo primero que tengo que decir –o segundo tras ya dejar caer algunos calificativos…- es que a pesar de ser un… ¿decente? conocedor del ‘noveno arte’, no he tenido la oportunidad de leer la obra original de Ennis y Dillon por lo que si esperáis comparaciones, lo siento mucho pero esta no es vuestra mini-reseña.

Por medio de diez episodios –la segunda temporada ya renovada tendrá 13- vamos a ver pasar… atención… ángeles, demonios, vampiros, asesinos a sueldo, psicóticos y toda una fauna de ‘pueblerinos’ peculiares que ríete tú de cualquier serie de humor. Claro está, “Preacher” es una comedia pero yo no la circunscribía en este género ya que lo haría más en el fantástico o incluso el de la acción. En todo caso cabe recordar que el mismísimo Seth Rogen (“Kung Fu Panda”, “Malditos vecinos”, “The interview”, etc.) está al cargo de la producción y de incluso de la dirección en tres capítulos.

Sin dejar el humor, lo que destacaría de la serie más que su capacidad para hacernos reír, es la de sorprendernos situándose al nivel de otra de las sorpresas –nunca mejor dicho- de la temporada como ha sido “Dirk Gently, Agencia de Investigaciones Holísticas”. No hay episodio donde no nos asalte un par (o más) de WTF!

Vale, como decía, el que se haya leído la obra original no estará tan sorprendido, pero el espectador medio que solo busca entretenimiento, tiene asegurada la originalidad.

Pero más allá de la diversión, “Preacher”, como corresponde a un producto de la AMC, también garantiza calidad. Los efectos especiales son destacables y el apartado técnico/artístico se sitúa al lado de producciones con más nombre. Y ya que hablamos de nombres, no podemos dejar de mencionar a sus protagonistas, todas caras conocidas de la pequeña y gran pantalla, muchos de ellos habituales de productos frikis con los que alimentar ese espíritu fan que merece un producto de estas características.

En especial destacar a su protagonista Dominic Cooper que consigue quitarnos ese mal gusto dejado por “World of Warcraft” metiéndose en la piel de este predicador tan variopinto, tan particular como las sensaciones que provoca. No llega al nivel de genialidad de “El doble del diablo/The devil’s double”, pero no decepcionará.

Resumiendo; sin lugar a dudas una de las mejores series nuevas del 2016. Incluso diría entre el Top 3. Diversión, originalidad, calidad e imprevisibilidad. Eso sí, de género.

THE EXORCIST – 1ª Temporada – EEUU – 2016

Escribo estas líneas justo el mismo día que se conoce la noticia de la muerte de  William Peter Blatty, autor de “El exorcista” y a su vez director de la tercera entrega de la película en la que se basada su propia novela. Coincidencias.

Pero aquí no estamos para hablar sobre su figura sino sobre la serie de TV inspirada en el ya clásico. Poco se puede hablar de la relación de la misma con aquella con tal de no destripar más de una sorpresa, pero diremos que es agradable ver cómo aún hay respeto por las obras originales sin tener que quejarnos de las habituales tropelías por innecesarios remakes.

La verdad es que tengo que confesar que cuando surgió el proyecto no me llamó la atención, precisamente por eso mismo que mencionaba en el anterior párrafo. Ni siquiera las primeras opiniones favorables que afloraban en las redes sociales me hicieron cambiar de parecer. No fue hasta que el amigo David Dorado me aseguró que valía la pena –de su criterio hay que fiarse- cuando me decidí a darle la oportunidad. Y vaya si tenía(n) razón. “The exorcist” es una de las mejores series que se han podido ver esta temporada; es más, si nos circunscribimos al género hasta podríamos decir que una de las mejores que han pasado por la pequeña pantalla.

Ya no solo es esa… ¿fidelidad?  con la obra original –de levantarse a aplaudir ese par de guiños, el minuto musical de uno de los primeros capítulos y la llegada de cierto personaje a la casa de los protagonista recordando… no digo más- sino el desarrollo que va poco a poco in crescendo sin que por ello se le tache de falta de ritmo a ninguna de las entregas. Es cierto que quizás, por poner alguna objeción, igual sobraba algún minuto en algunas de las últimas entregas ya que pierde espontaneidad, pero lo compensa con contundencia.

Y es que la serie no se anda con chiquitas. Si uno de los problemas de estas producciones es la tibieza a la hora de afrontar las tropelías que sufren sus ‘héroes’ con tal de no limitarse la cuota de pantalla, en “The exorcist” no se querían quedar cortos y deseaban agradar a los aficionados con unas buenas escenas de terror, al ‘uso’ de lo que supuso –mira, me ha salido un pareado…- la de William Friedkin en su momento. Sin excederse en sangre pero buscando sensaciones, a sus responsables no les importa provocar el escalofrío apoyándose en la mala leche, lo escatológico y, claro está, buenos efectos especiales y/o de maquillaje.

Por lo demás, destacar el carisma de su pareja de protagonistas llegando incluso a superar la de los míticos Karras y Merrin por mucho que parezca un sacrilegio. Y es que estos dos no solo son y parecen humanos sumándose a los nuevos tiempos sino que, en especial Ben Foster, se destapa como un actorazo a descubrir. Soberbio.

Resumiendo, espectacular, conmovedora y adictiva. ¿Qué más quieres?

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THE WINDMILL MASSACRE – Nick Jongerius – 2016 – Holanda – Terror

windmillZombies. ¿¡Otra de zombies!? Posesiones ¿¡Otra de posesiones!? Found footage ¿¡Otra de found footage!? Vamos, que sí, que sí, que los amantes del terror estamos de suerte y desde los ochenta el género nunca ha estado tan… paradójicamente vivo. El problema, como casi todo en esta vida, es la falta de imaginación. Las modas. Cuando algo funciona nos atormentan hasta hartarnos. Un ejemplo, los expuestos al inicio.

Estamos tan cansados del ‘más de lo mismo’ que hasta lo que nos producía el mismo efecto hace unos años, ahora lo encontramos… vale, lo encuentro hasta fresco. Por malo que sea, jejejejejje… Ese es el caso de esta “The windmill massacre”. Me explico.

De humilde origen holandés, otrora país europeo con notable prestigio en el género, pero rodado en inglés con algún que otro rostro reconocible por el frikismo general, el film dirigido por el desconocido aunque con amplia trayectoria televisiva Nick Jongerius, nos presenta la típica leyenda cruenta de asesino despiadado para, sin comérnoslo ni bebérnoslo, ofrecernos el típico producto de psyco-killer ochentero pero con las virtudes de los tiempos que corren, dígase, efectos competentes.

Y sí, esta tontería que en otra época nos podría parecer eso mismo, una tontería, ahora fruto de la reiteración de temas, ya no nos importa tanto. Y eso que tampoco es que sea una gran cosa, es más, errores y objeciones hay muchos.

Por ejemplo, que le cuesta arrancar. Dado el gran número de personajes, uno puede impacientarse ante tanta presentación y poca determinación. De hecho, el espectador parece que no fue el único en darse cuenta de ello y al final se termina por dejar de dar a conocer a algunos de los personajes bajo la excusa de mantener el misterio o hacer creer que hay algún motivo oculto.

Afortunadamente el sentido común imperó y no solo por acortar la agonía sino por dejarse de vanas excusas y optar por liquidar primero a los supuestamente puestos bajo sospecha. Y no, no considero que esté destripando nada ya que el “Massacre” del título habla por sí solo.

Junto a esto, su mayor hándicap: ¿demagogia castigando lo políticamente incorrecto?

A ver… en la película nos pintan a un grupo de pecadores que esconden secretos, dándonos a entender que el villano de turno está haciendo una purga y que bla, bla, bla… vamos, otro tópico en el género. Pero aquí el mensaje brilla por su ausencia resultando todo un tanto confuso terminando por, al igual que ocurría con ese inicio ‘remendado’, concatenar muertes a cual más sangrienta y ocurrente.

Y es que claro, para mensajes de calado, ya tenemos el cine de autor. En cuanto uno se hace a la idea de que esto es un festival de FX, “The windmill massacre” se puede llegar a disfrutar. La calidad de los maquillajes y el calibre de la sangría están a gran altura, por lo que no decepcionará. ¿El ‘malo’? Pues parece sacado de una de las muchas partes de “Resident Evil” atrayendo más su trasfondo como personaje. ‘Mola’ eso del pacto del Diablo aunque luego no sirva para nada, jejejejjejeje…

Para acabar, eso mismo, su desenlace. No creo que contente a nadie porque juega la baza “de siempre” haciendo que el espectador se sienta un poco decepcionado, pero no deja de ser un tic más del género. Para bien o para mal.

Resumiendo, “The windmill massacre” es una película que se deja ver; no aburre porque a estas alturas nos aburren otros temas. La típica producción para ver entre amigos, sacarle fallos y reírse de las tropelías que perpetra su… ‘estrella’.

2de5   /     3de5

OH MY GHOSTESS (I) – Korea del sur – 2015 – Kdrama – (Ep. 1 al 5) de 16.

ohmyghostess01Tras dos decepciones absolutas –para mí, recalco- como fueron “You’re all surrounded” y “Mr. Baek” -una por desaprovechar uno de los mejores repartos y otra por… desaprovecharlo simplemente casi todo-, me tuve que encomendar a esa máxima de “A la tercera va la vencida” antes de abandonar la producción televisiva surkoreana que tan buenos ratos me había hecho pasar antaño y aceptar alguna oferta de sus países vecinos a los que abandoné por seguir a esta. Tan solo esperaba que, contrariamente a esa esperanza tras la que me parapetaba, no terminase cayendo víctima de ese otro tópico que decía “No hay dos sin tres”.

Empeñado y resistiéndome a creer que los K-Dramas habían terminado en convertirse en un producto insulso, poco espontáneo y atrapado por tópicos y clichés, tenía por delante una misión difícil ya que para esta “Ultima oportunidad” –al menos de momento…- la elección tenía que ser certera.

Los repartos “estrellas” habían dejado de funcionar así es que mi respuesta fue radical: importaría más el planteamiento que los reclamos. Y así, ante la gran oferta existente, me decidí por esta “Oh my ghostess” que si bien partía de una idea que recordaba en cierta forma al ya clásico romántico moderno “Ghost”, esperaba que la especial idiosincrasia surkoreana –esa misma que por otro lado hace fracasar últimamente sus propuestas- produjese el cada vez más difícil milagro de devolverme la fe en los seriales de esta procedencia.

¿Acerté? Veámoslo.

CAPÍTULO 1º: Personajes por doquier.

Na Bong-Sun es una joven ayudante de cocina en un próspero y moderno restaurante regentado por el aparentemente engreído y popular chef televisivo Kang Sun-Wu. De carácter tímido y personalidad sumisa, termina siempre metida en problemas. Shin Sun-Ae, por su lado, es una joven fantasma que se aburre debido a su triste condición, así no duda en poseer a otras mujeres para pasárselo bien con hombres. De tal guisa se ha ganado una mala fama entre sus compañeros fantasmas siendo encima perseguida por una chamán que intenta enseñarle buenos modales. Tras atraparla, logrará escapar yendo a parar en su huída con Bong-Sun, metiéndose en su cuerpo.

Pues no está mal para empezar. Quizás se nos presentan demasiados personajes de golpe, pero al menos, al contrario de las series que mencionaba al principio, aquí se va a dar importancia a los personajes secundarios, una de las claves que hicieron despegar a la producción de este origen. Por ejemplo, que cada uno de los cocineros esté bien definidos ya es un buen comienzo, a pesar de que nos recuerde a otras series en el pasado con ese escaparate de “flower boys” al frente, sin ir más lejos “The 1st shop coffee prince”.

Y ya que estamos con los cocineros… Es cierto que vivimos una época donde gracias a, entre otros, los “Talent Cooking Shows”, el mundo gastronómico está en plena efervescencia abarcando diferentes ámbitos de nuestra sociedad, y no solo de cara a la televisión, situación que hasta se encarga de señalar la propia serie en uno de sus diálogos; sin embargo, no es menos cierto que el país nos está dando cada año algún buen título sobre el tema como pudo ser “Pasta”, “Gourmet”, “Let’s eat”, etc. Esperemos que esta “Oh my ghostess” siga la tradición aunque de momento no se dé mucha importancia a los platos/recetas.

En cuanto a los “parecidos razonables” con “Ghost”, de momento, nada de nada. Aquí prima el humor frente al romanticismo, algo de lo que me congratulo. Al respecto de esto, grande Kim Seul-Gie representando a la típica jovencita pizpireta del país, algo que puede parecer fácil pero que contrariamente no lo es tanto, solo hay que ver a su compañera Park Bo-Yeong en un más aburrido papel de chica retraída. Esperemos que esta se anime y nos topemos con una pareja femenina antológica. Por otro lado no me gusta que cuando posea a alguien, se le borre la memoria. Suponiendo que esto pudiese pasar realmente, el supuesto fantasma disimularía, pero aquí para provocar las situaciones, optan por dejarse llevar.

Y para acabar, los detalles. El apartado musical todavía no ha hecho acto de aparición, pero sí el publicitario como podemos ver con la promoción de ese terminal telefónico de la compañía LG, el flamante G4. Y es que es curioso: cuando se quiere promocionar una cosa no importa ni la credibilidad: todo el reparto lleva un G4. Ni que los regalasen en la vida real… La prota no puede pagarse una habitación con ventanas, pero lleva un G4, sí señor.

CAPÍTULO 2º: Directo al blanco.

Shin Sun-Ae, dentro de Bong-Sun, decidirá seguir la corriente a sus compañeros provocando no pocos malentendidos. Por suerte, esto creen que la joven ha sufrido un golpe por lo que, aunque extrañados, continuarán sus vidas como si nada hubiese ocurrido. En el restaurante las cosas no irán muy boyantes ya que el altercado que tuvo Sun-Wu con la bloguera le ha reportado malas críticas apartando clientes a su establecimiento. Para remediarlo aceptará la oferta de su amiga, la productora televisiva Lee So-Hyung, para participar en un concurso televisivo. Todo irá viento en popa hasta que el ‘Sous chef’ Min-Su tenga un problema y no pueda auxiliar a Sun-Wu en el programa. Para subsanar el entuerto, Bong-Su deberá ocupar su lugar, resultando clave para la resolución del mismo.

Genial; firmaría para que todos los episodios fuesen tan redondos como este, aunque claro, ya sabemos que luego, según se vayan desarrollando los acontecimientos, las sensaciones van reduciéndose y enfriándose. Pero como esto todavía está por venir… ¡vivamos el momento!

Para empezar, el humor. Las situaciones son tópicas e incluso previsibles, pero oye, este es el tipo de comedia que no solo ha dado fama al país sino con el que un servidor se siente feliz. Como ya esperábamos Park Bo-Yeong se ha puesto al mismo nivel que su compañera de reparto y ya tenemos a dos de esas jovencitas que tanto nos pirran: encantadoras, con carácter y, claro está, guapísimas.

Pero no todos son risas; la parte final se introduce en los terrenos sentimentales, uniendo a los personajes con su pasado, y aunque las situaciones sean un tanto forzadas -¡qué casualidad que con 14 millones de habitantes que tiene Seúl siempre hayan coincidencias sorprendentes!- no dejan de ser conmovedoras.

Por último, destacar que aunque no en grandes dosis, el contenido gastronómico ha aumentado su peso específico. Ese arroz quemado con abadejo ha despertado mi interés, otro plato que puede resultar una buena opción para los amantes de la cocina de este país. ¡Qué siga la fiesta!

CAPÍTULO 3º: Cambio de registro.

Bong-Sun, tras recordar su pasado, intentará echar una mano a su padre con el restaurante. Su devoción será tal que cogerá del trabajo las sobras sin permiso para ayudar a su familia. El problema surgirá cuando sus compañeros se den cuenta de que en los últimos días han estado desapareciendo cosas. Cuando Sun-Wu los reúna para averiguar quién es el responsable de los pequeños hurtos, saltará la sorpresa ya que Min-Su se confesará culpable de parte de las desapariciones. Pronto el sous-chef y su jefe se enzarzarán en una amarga discusión que acabará con el primero despedido. Acobardada y sin saber qué decir, Bong-Sun saldrá en defensa de su compañero, pero al no confesar su culpabilidad, nada se podrá hacer. Sin embargo, su hermano, herido en su orgullo al creer que la joven está haciendo una obra de caridad, devolverá lo robado dándose cuenta Sun-Wu de quién era la responsable de todo. Por suerte, el entuerto se arreglará y Min-Su regresará a su puesto. Lo que no tendrá tan fácil solución será encontrar sitio para dormir cuando el casero de Bong-Sun la ponga de patitas en la calle…

Repito lo que dije al principio del análisis del capítulo anterior: genial; luego la serie se volverá –ojalá que no- una mierda, pero de momento va para serie antológica. Y que diga esto, cuando además el grueso del capítulo de hoy se centra en el melodrama… muy bueno tiene que ser encima cuando un servidor no es muy amigo de este (sub)género.

Para empezar, esos recuerdos y vinculación de Bong-Sun con su “padre” que son simplemente mágicos. No es original, pero la ternura y ‘entrañabilidad’ que atesora sirve para ablandar el corazón del más rudo. Incluso Kim Seul-Gi-I se descubre como una cantante bastante competente en esa interpretación musical algo gratuita, pero que gracias a sus habilidades queda más como un momento encantador que como un pegote.

Por el contrario, el embrollo con la mercancía “desviada” se resuelve de una manera en la que no se busca hacer sangre, y eso es de agradecer cuando el trasfondo no venía de ser cómico precisamente. ¿Qué no es realista? Pues vete a ver una película de Lars von Trier…

Y poco más. Sé que es no es mucho, pero lo breve si es bueno, dos veces bueno.

CAPÍTULO 4º: Tira y afloja.

La productora Lee llamará a Sun-Wu para perfilar los detalles del  programa de televisión, invitando a Bong-Sun de paso. Aunque al chef no le hace gracia la idea, no tendrá otro remedio. Una vez juntos, la jovencita descubrirá que su jefe siente algo por su amiga, y lo chantajeará para conseguir alojamiento en el mismo restaurante hasta que encuentre una casa nueva. Así, la relación entre ambos irá estrechándose. Una noche, tras coger una gripe Sun-Wu, Bong-Sun acudirá a su habitación para cuidarlo. El cocinero, alucinando a causa de la fiebre, la tomará por la productora Lee y le dará un beso. Ello provocará que el joven se cure y que Bong-Sun se entere de que su maldición ha terminado. Pero ahí no acabará la cosa ya que al descubrir que el joven es compatible con ella, si consigue que la desvirgue podrá por fin dejar de ser una fantasma. Lo malo del asunto no es tanto la negativa de Sun-Wu de acostarse con ella como la gripe que ahora ha cogido…

Otro episodio simpatiquísimo aunque la densidad argumental del mismo no sea muy destacable, es decir, pasar cosas, pasan pocas, pero bueno… mientras entretenga…

La verdad es que esta serie está haciéndose acreedora de las mejores sensaciones de aquellas comedias norteamericanas que se agruparon bajo el sello de “High Comedy”. Los protagonistas no son Katharine Hepburn ni Cary Grant, pero aguantan el tipo. Por ejemplo, Jo Jeong-Seok/Sun-Wu ejerce de clásico tipo serio resistente a los encantos de la protagonista, pero tiene la capacidad de sonreír, y eso es de agradecer ya que no es el típico “cara de palo” al que se corre el riesgo de interpretar que hemos visto ya tantas veces en este tipo de producciones y origen. De Park Bo-Yeong/Bong-Sun ya ni hablo porque como ya he dicho en otras ocasiones encarna a la perfección al estereotipo de chica pizpireta surkoreana.

Que no hayan personajes negativos también ayuda a crear un ambiente distendido y encantador, amén de un humor que por tópico siempre surte efecto. El intento de violación por parte de Bong-Sun a Sun-Wu cabía dentro de lo previsible, pero no por ello resulta menos gracioso.

Para acabar, espero que el desenlace no nos lleve por el camino del melodrama ya que se le haría un flaco favor a la serie. Miedo me da.

CAPÍTULO 5º: Adiós humor, hola melodrama.

Liberada de Sun-Ae, tras dos semanas ausente, Bong-Sun casi entrará en shock al recobrar la conciencia. Sun-Wu y sus compañeros del restaurante creerán que, a pesar de que les gustara más la otra versión de la jovencita, ha vuelto a la normalidad, y achacarán el cambio a un trastorno mental transitorio. Sin embargo su jefe irá más allá cuando incluso se preocupe por ella llevándola a un médico especialista. Este le diagnosticará un trastorno bipolar. Sun-Wu, responsabilizándose y con cierto temor de que vaya a peor, incluso le cederá el almacén del ático para que pueda acomodarse allí. Mientras, Sun-Ae descubre que ya no puede poseer a más gente, algo que le provocará un quebradero de cabeza cuando tenga que auxiliar a su padre accidentado. Su única salida, volver a poseer a Bong-Sun.

Tal y como barrunté en el anterior capítulo, con el fin de la “posesión” ha llegado el melodrama, aunque tampoco había que ser muy listo, claro. La cuestión es que a pesar del cambio de registro, “Oh my ghostess” sigue rozando el sobresaliente. ¡La cantidad de oportunidades que hay hoy para llegar al corazón!

Lo del accidente del padre de Sun-Ae podrá parecerle al más exigente un truco barato encima ya visto, pero los sentimientos de este cuando extraña a su hija ante la invitación de boda de una amiga o las dudas de Sun-Wu son tan creíbles como efectivas.

Y ya no es tanto su capacidad para conmover como para enganchar. Hoy incluso nos abren la puerta al misterio con esa nueva postura del agente Seong-Jae. Se nos había dejado caer que ocultaba algo, pero parecía increíble dada la bondad y carisma que mostraba hasta el momento. Hoy la cosa ha cambiado. Veremos si resulta creíble lo que nos cuentan, pero de momento ya tienen algo ganado: la interpretación de este Im Ju-Hwan ha demostrado que es capaz de ofrecernos dos caras. Excelente.

Y para acabar, el episodio es tan bueno que hay hasta sitio para devolver algo de protagonismo a la cocina. No mucho, pero lo suficiente para mostrarnos más detalles de su rica gastronomía y seguir incitando nuestra curiosidad.

5de5

SADAKO VS KAYAKO – Kōji Shiraishi – 2016 – JP – Terror

sadakovskayako
Reseña escrita por esta casa para el Blog hermano “Nido de Cuervos”

http://elcuervoenteradillo.blogspot.com.es/2016/11/critica-sadako-vs-kayako.html

2de5