THE PIPER – Kim Kwang-Tae – 2015 – Corea del Sur – Terror

ThepiperReseña escrita por esta casa para el blog hermano Nido de Cuervos

http://elcuervoenteradillo.blogspot.com.es/2016/08/critica-pipper.html

4de5

EL AMOR NO ES NADA DEL OTRO MUNDO – Felix J. Palma y María Fortea – 2016 – Comedia romántica fantástica.

el-amor-no-es-nada-del-otro-mundoCuando escribí la reseña de la anterior obra de Félix J. Palma, este me la retuiteó calificándola algo así como que era ‘entusiasta’. Miedo me da si lee esta, ya que mis sensaciones sobre la misma superan con creces las de aquella, tanto que sin miedo a que se me llame exagerado –nadie debería desconfiar del criterio de otro-, ya forma parte de mi lista de novelas favoritas. Y en un lugar muy destacado, por cierto.

“El amor no es nada del otro mundo”, como el propio  título indica, es una novela romántica, pero sin olvidar esa componente fantástica/sci-fi que ha dado prestigio a Palma, autor para aquel que no lo conozca de la estupenda “Trilogía victoriana” compuesta por “El mapa del tiempo”, “El mapa del cielo” y “El mapa del caos”, homenaje a H. G. Wells, Verne, Poe, Conan Doyle y demás autores de la época.

Y hago referencia a estas no solo para, como he hecho, presentarlo, situación que debería ser innecesaria para todos los amantes al género, sino para utilizarlo a modo de anclaje para iniciar la reseña de esta. Y es que uno de los muchos aciertos de aquellas era el trasfondo romántico que permitía humanizar a los personajes y dotarlos de un corazón, resultando creíbles a pesar del contexto fantástico. Muchos recordaremos aquel intercambio de notas entre los protagonistas de “El mapa del cielo”, donde bajo un pretexto típico de folletín se caricaturizaba la situación por medio de un humor casi surrealista.

En “El amor no es nada del otro mundo” la apuesta por el humor ha sido elevada convirtiendo a la obra en una comedia romántica donde consecuentemente la parte de comedia le gana la partida, y por mucho, a la romántica. Y ya no es tanto el aumento de situaciones cómicas como el acierto a la hora de arrancar sonrisas y hasta carcajadas. ¿Por qué cuántas veces nos hemos leído un libro presumiblemente de humor y nos ha dejado fríos? En esta obra no nos pasará, más que nada porque hay muchos más motivos que incitan a la hilaridad que las simples situaciones comentadas.

Para empezar, los personajes. Se nota que sus autores se han divertido escribiéndola y como suele pasar en las obras ‘a dos manos’ la han pulido buscando siempre la mejor opción, o al menos, la más divertida. Los diálogos son sencillamente geniales, no solo porque sean jocosos sino porque a pesar de que siempre den respuesta a lo esperado para hacernos reír, resultan verdaderamente espontáneos permitiendo que los personajes sean creíbles. En este aspecto hay otro punto en el que se demuestra esa empatía autores/lector como es la presencia de notas frikis. Yo no diría que “El amor no es nada del otro mundo” es una novela para frikis, pero sí que los frikis nos veremos representados por algunos de los personajes.

Pero más allá de referencias frikis tenemos la principal carta de presentación de la obra como es la de los amores platónicos. ¿Qué levante la mano quien no haya tenido alguna vez en su vida un amor platónico o  imposible? Tú, hombre de hojalata, tú no cuentas que no tienes corazón. Pues eso, todos hemos pasado por ahí por lo que es difícil que nadie no se identifique con su protagonista.

Otro de los aspectos por los que la novela resulta divertida es por su estructura. Por momentos parece que esté patrocinada por Facebook ya que gran parte de sus diálogos reproducen conversaciones por medio de la popular red social. Sin embargo esto no es óbice para que no la disfrutemos, reprochándole haberse ‘vendiéndo’ a la compañía de Zuckerberg ya que para muchos esto se ha convertido en parte de nuestra cotidianidad, otro elemento de identificación más con sus personajes.

En cuanto a la calidad literaria de la obra, por muy pedante que resulte por mi parte intentar reseñarla cuando carezco de ella, no solo tenemos las casi fotográficas descripciones de las reacciones y pensamientos de los protagonistas, psicología de manual en la que reconocemos a Palma, sino reflexiones más personales que lejos de parecer parrafadas engoladas reflejan una capacidad de buscar en nuestra vida diaria un apunte con esa otra realidad que solo busca la felicidad. Como muestra un botón:

«Quizá pronto se diagnosticara aquella nueva condición del ser humano, y al fin y al cabo hubiera una explicación de por qué algunas personas sencillamente no tenían la capacidad de ser felices. Tantos siglos culpándolas, pensando que simplemente eran personas negativas o depresivas…, y ahora una nueva explicación vendría a redimirlas. ‘Eh, no soy un quejita, ni un pesimista, ni un enfermo mental; soy un transreal. Y tengo mis derechos’»

Para casi acabar, decir que la componente fantástica en este caso tiene una menor presencia ya que solo sirve de excusa. Está ahí presente y abre muchas puertas, pero no es el motor de la historia por lo que nadie tiene que preocuparse de que le vayan a molestar con teorías y explicaciones enrevesadas. Como decía, estamos ante un libro para todo tipo de público.

Ahora sí, por último, una reflexión casi privada. ¿La aportación de María Fortea es la que ha conseguido que Palma pase del ‘Sobresaliente’ a la ‘Matrícula de honor’? Sea como sea, en contestación al epílogo del libro, no puedo decir otra cosa que la decisión de crear este libro juntos no solo fue buena, sino necesaria para los que buscábamos una obra así.

Resumiendo, “El amor no es nada del otro mundo” es una deliciosa fábula en la que por medio del humor se demuestra que para alcanzar un sueño no es necesario sufrir. Reír y soñar, una fórmula mágica que nadie puede rechazar. MAGIA en mayúsculas.

5de5

MONK COMES DOWN THE MOUNTAIN – Chen Kaige – 2015 – China – Acción

MonkLo primero que quiero hacer es, como otras muchas veces hago, una confesión. Por el director de esta película tengo un especial cariño, y no solo porque algunas de sus películas me han encantado sino, y entrando en el terreno más personal, estuvo residiendo casi un año en mi ciudad, Valencia, preparando la ópera “Turandot” llegando a ofrecer alguna charla con aficionados al cine. Sin embargo que ello no os lleve a pensar que voy a olvidarme de mi objetividad. Así es que si, adelantando conclusiones, os digo que esta “Monk comes down the mountain” es una de las mejores películas, no solo de China, sino de toda Asia del 2015, creerme que es lo que yo siento, favoritismos aparte.

Para empezar nos encontramos con una obra que, siendo atípica, podría formar parte junto a otras películas de un conjunto bastante reconocible. Es cierto que está basada en un best-seller reciente del escritor metido también a cineasta Xu Haofeng, pero a dónde quería llegar es a esa idea de conjunto de este tipo de producciones como “Forrest Gump” o “La vida secreta de Walter Mitty” en las que seguimos a un protagonista a través de sus aventuras para conocer no solo más de su vida sino para dejar un poso a la meditación.

En “Monk comes down the mountain” seguimos a un monje sin más objetivo que el de sobrevivir cuando lo echan del monasterio en el que residía, pero que poco a poco, a través de las desventuras que vive, irá descubriendo su verdadera meta.

Dicho así, uno creerá que va a encontrarse, metidos como estamos en un contexto asiático y con un realizador otrora paradigma del nuevo cine de autor chino, con ese misticismo que muchas veces abusa del verso, el mensaje y el, al fin y al cabo, engolamiento; sin embargo este Kaige con los años se ha vuelto irónicamente “viejo” y en lugar de recular, haciéndose consecuentemente cómodo, se ha transformado en una máquina comercial donde todo le parece poco. Sí, parece que hable en clave así es que descifremos.

Encajar la película en un género sería harto difícil ya que conjuga temas y transmite diferentes sensaciones, pero puesto a encuadrarlo en una clasificación, lo incluiría en el de Artes Marciales, así, en mayúsculas. La acción del film es una de sus bazas ya que sin ir más lejos ocupa un 60% del metraje, y lo que es mejor, vibrante y espectacular. Pero dejemos la acción para más tarde. El 40% restante se divide entre melodrama, comedia y unos cuadros visuales que ya los quisiera el colega de Kaige, Zhang Yimou, para sus películas.

La fotografía, junto a unas infografías más centradas en ofrecer belleza que servir de vehículo para el espectáculo más rimbombante, nos regala algunas de las estampas más cuidadas que podremos ver este año como ese fondo del lago, el bonsai floreciendo o la ya más grandilocuente escena bélica. De hecho, merecería ser vista en pantalla grande, amén del sistema 3D para el que fue concebida. Y ya no es tanto la composición como la calidad. No en vano, los efectos especiales están a cargo de los responsables de films como “Sucker punch”, “Moulin rouge”, o -¡qué casualidad!- los “Hero” y “La casa de las dagas voladoras” de Zhang Yimou.

Sobre la parte de melodrama, merece un mayor desarrollo por mi parte. Tras lo dicho de lo espectacular de su acción y lo bello y suntuoso de su propuesta –no solo paisajes y fondo, sino dirección artística y atrezzo- uno creerá que los paréntesis entre las distintas peleas no son más que eslabones que obviamente solo sirven para unir a estas. Puede, más que nada porque al principio la película parece que no tiene un hilo argumental claro. No obstante, pronto encontraremos nexos de unión que van más allá de pasar de una historia a otra, de una relación del protagonista con otros personajes. Bien analizado, bajo esa superficie nos encontramos más conceptos que el aparente Karma que es el que al final se nos vende; no es tan difícil detectar en un lado de la balanza la lujuria y la traición, en contraposición con la fidelidad, lealtad y perseverancia.

Sutil y sibilinamente, sin engolamiento, como decía al principio, porque aquí no se intenta adoctrinar sino dejar poso y abrir caminos como podemos ver también en esa picardía o la omnipresente nota homosexual –¿soy el único que ve en Chang Chen un homenaje a Leslie Cheung y más con Aaron Kwok?- que caracteriza a parte de la obra de Kaige. Y claro está, junto a todo esto el a veces tono desenfadado del film, la parte de comedia que habíamos dejado caer párrafos arriba

No serán pocos los que vean paralelismos entre “Monk comes down the mountain” y algunas de las últimas producciones de Stephen Chow Sing-Chi, y no solo por Yuen Wah u otros cameos sino por la ambientación o la utilización de los efectos especiales para enfatizar las artes marciales. En todo caso, también nos encontramos con otros detalles ya más particulares que consiguen una identidad propia como algunos anacronismos o paradójicamente, las referencias/guiños a otras obras.

Pasemos ya a la acción. El film principalmente bebe de las artes marciales clásicas, del abuso del efecto de cable y, como hemos dicho, aportar espectáculo mediante efectos especiales. Sin embargo, su responsable Ku Huen Chiu está acostumbrado a trabajar delante de un croma por lo que no deja la responsabilidad a los técnicos que se sientan detrás de un ordenador asumiendo su tarea diligentemente, ofreciéndonos buenas técnicas y movimientos sin que nadie se moleste porque los personajes al final tengan que lanzar sus versiones de Ondas Vitales u otras proyecciones de energía. Además, como el repertorio de disciplinas es tan extensa y las habilidades de los actores tan amplias, a veces no se requiere ni de digitalizaciones.

Para ir acabando, no podía pasar por alto ni la Banda Sonora de George Acogny, aunque como objeción diré que a veces se escapan ecos a John Williams, ni el trabajo de los actores. Es cierto que a veces sobreactúan un poco beneficiándose de la condescendencia de Kaige hacia la teatralidad y los registros clásicos del género, pero otra vez bajo la superficie logramos encontrar suficientes matices como para alabar su labor.

Resumiendo, “Monk comes down the mountain” es un híbrido entre el cine de Zhang Yimou y el de Stephen Chow Sing-Chi, sin que por ello se deba quitar mérito a todo un cineasta como Chen Kaige. Y es que para unir dos estilos tan diferentes, se necesita alguien con las ideas muy claras. Uno de los mejores espectáculos del 2015.

5de5

THE PRIESTS – Jang Jae-Hyeon – 2015 – Corea del Sur – Terror

ThePriestsReseña escrita por esta casa para Nido de Cuervos

http://elcuervoenteradillo.blogspot.com.es/2016/07/critica-priests.html

2de5    /    3de5

REVIVAL – Stephen King – Novela fantástica – 2015

RevivalLa primera referencia que me llegó de este libro fue el comentario resumen que hizo el amigo David Dorado de “El rincón de Dorado”, gran aficionado a la lectura y a King, en el que decía que le había parecido un tanto aburrido. Sin embargo, no es que David no tenga un fantástico criterio, al revés, solo que otras anteriores obras de King tampoco le reportaron grandes sensaciones y por el contrario a mí sí.

El segundo, un comentario de ‘ahora-no-recuerdo-quien’, donde venía a decir en forma de ‘spoiler’ que King había revisitado “El cementerio de animales”.

Pero bueno, cada persona es un mundo, todo depende del cristal con que se mire, y bla, bla, bla… así es que sin más condicionante que el que marca mi predilección por el autor de Maine, me dispuse a disfrutar de esta novela.

“Revival” es una obra de más de 400 páginas en la que acompañamos a su protagonista a lo largo de su vida, desde su infancia a las puertas de la vejez. Paralela a la vida de este conocemos a otro personaje, un pastor de iglesia aficionado a la electricidad que por distintos avatares de la vida se convierte en un “Mad Doctor”.

Es cierto que la referencia al mito del “Dr. Frankenstein” está presente en toda la novela, pero la misma va más allá del contenido fantástico –de hecho, cuando más patente se hace es en el último cuarto del libro- mostrándonos la vida de un músico adicto a las drogas al que el destino le deparará más de una sorpresa.

Es en este punto, ese casi biográfico en el que el autor norteamericano nos ofrece un mundo sórdido y poco bohemio/romántico, con el que, como en sus últimos novelas, empieza a tejer una telaraña con la que coger, a pesar de todos sus defectos y miserias, cariño al protagonista. Su redención será definitivamente lo que lo convierta en parte temporal de nuestra familia logrando que incluso nos emocionemos en alguna fase. Los habrá que hasta se vean reflejados en ese espejo distorsionado que nos ofrece King, y es que por encima de contextos fantásticos, la historia es tan terrenal que hasta podría ser verídica como nos intenta hacer creer su autor con su puesta en escena.

Con su anterior obra ya dije que King se estaba haciendo mayor, y no precisamente porque hubiese perdido brillantez sino porque incorporaba un sentido del humor al que no estábamos muy acostumbrados. Aquí, no es humor lo que notamos sino una nostalgia que cala hasta el hueso. Frases como por ejemplo “Nuestra casa es el sitio donde quieren que nos quedemos más tiempo” que parece tan obvia, dicha por King resulta tan contundente que hasta hace daño.

En lo puramente fantástico, por encima de la obra de Shelley se nos viene encima –recuerdo que casi todo ocurre en el último cuarto- un homenaje a Lovecraft con su “Necronomicon”, Primigenios y demás (re)creaciones. El problema es que sabe a tan poco que de ahí, las decepciones de algunos.

Por último, mencionar algunos detalles como esas menciones a Andrés Segovia o referencias a “Joyland”.

Resumiendo, “Revival” es un libro para dejarse llevar por tu lado más “voyeur” y no precisamente por las casi inexistentes connotaciones eróticas, sino por acompañar a su protagonista por un viaje por distintas etapas de pesadilla, tanto terrenales como fantásticas. No es el libro más de género de su autor, pero la mezcla de familiaridad, obsesiones y anhelo de alcanzar algo mejor lo convierte en un cocktail muy recomendable.

THE DIABOLICAL – Alistair Legrand – 2015 – EEUU – Fanstamas

TheDiabolicalCreo que casi todos estaremos de acuerdo en que uno de los principales problemas del género del terror en la actualidad, sino el más importante, es la falta de originalidad. O una de dos, o se sigue una tendencia actual o se utilizan los tópicos de siempre.

Cuando se puso de moda el “found footage” todas las películas parecían que eran “found footage” con hospitales o casas encantadas de escenarios propicios. ¿Y qué decir de las pelis de zombies? ¿O de las de poseídas que sufrimos en este momento? Se agolpan unas tras otras provocando ya hastío en el respetable. Lo mismo sucede cuando nos encontramos a la típica familia que se traslada a una nueva casa, encantada, of course! o el grupo de jóvenes que se van juntos de excursión y de ‘repronto’… Pues eso. Y lo peor no es que utilicen estos referentes desgastados sino que se amparen en el homenaje como viene sucediendo en los últimos años para excusar la falta de ideas. ¿Nos toman por tontos?

Pero hete ahí que paradójicamente cuando un cineasta busca la originalidad, a lo mejor produce un efecto contrario al buscado. Ese es el caso de esta “The diabolical”.

El film arranca con uno de esos exponentes hiper-manidos a los que hacía mención unas líneas arriba: el de las casas encantadas. Aquí tenemos a una familia compuesta por una madre y sus dos hijos que son víctimas de una serie de apariciones… fantasmales.

El desarrollo es igualmente clásico: llega la noche y ¡ZAS!, ruidos, sustos y corre que te pillo. Aunque quizás este último punto es el que comienza a abrir la puerta si bien no a la distinción sí que al distanciamiento. Y es que las “típicas” correrías aquí son más efectistas, dando más sensación de peligro real. ¿Os acordáis de la primera vez que vimos aquellos zombies que corrían que se las pelaban en “28 días después”? Pues por el estilo. No llega al mismo nivel de sorpresa y sobre todo de tensión, algo de lo que también adolece un pelín la película, pero al menos aquí sí que no es un más de lo mismo.

El problema llega en su parte final, cuando toca dar explicaciones. ¿A qué eso os suena? Pues sí, otra vez se tropieza con la misma piedra. Al principio se ha jugado con nosotros al despiste, pero al final solo existe una única dirección. La idea es buena, a decir verdad, francamente buena: incorpora conceptos puramente de sci-fi, algo que siempre es de agradecer en el género del terror ya que le da más viveza, casi credibilidad, pero lo fastidia a la hora de dejar sin respuesta a más preguntas que las del cómo o el quién. Por ejemplo, el por qué.

Es difícil, como otras tantas veces, explicar a dónde quiero llegar con esto sin soltar un spoiler, por lo que solo diré que quedan demasiadas incógnitas como para que uno se quede satisfecho con las explicaciones.

Pero no todo es malo, o al menos, cuestionable. Por ejemplo, las interpretaciones no están mal, empezando por  los niños que no son los típicos repelentes y terminando por la madre de las mismas criaturas por mucho que, por otro lado, llame la atención. Y es que esta es la no menos típica “mami cañón”. Guapa, Ali Larter, es un rato, pero también, buena actriz por lo que su… vistosidad no chirría ya tanto. Y más cuando se requiere de cierto esfuerzo para hacer creíble el poso dramático de la historia, trasfondo que sin tener una importancia capital resulta a la postre necesario.

Otro aspecto apreciable son los efectos especiales, o mejor dicho, los efectos de maquillaje. Nuestros “fantasmas” no son los típicos de siempre: artesanales y viscosos, parecen sacados de una película de los ochenta, más cercanos a unos cenobitas de andar por casa que a esos espíritus etéreos que se llevan en la actualidad. Esto no puede gustar a los puristas, pero todo tiene explicación… O casi.

Resumiendo, “The Diabolical” como film de terror no provoca ninguna sensación más allá de la de entretener. No es extraordinario en ningún aspecto, pero al menos supera la impronta de telefilm a la que parecía estar destinada.

3de5

BATMAN V SUPERMAN: DAWN OF JUSTICE – Zack Snyder – EEUU – 2016 – Acción/Sci-Fi

BatmanSupermanReseña escrita por esta casa para nuestro Blog hermano Nido de Cuervos

http://elcuervoenteradillo.blogspot.com.es/2016/03/critica-batman-vs-superman-el-amanecer_27.html

4de5

HAUNTING ON CELLBLOCK 11 / APPARITIONAL – Andrew P. Jones – 2014 – EEUU – Terror

HauntingPreguntarse ahora qué distingue a una serie B, es un poco idiota, ya que el más o el que menos las detecta a la legua. De hecho, muchas veces con ver una carátula ya las identificamos. Pero también en las series B nos encontramos con diferentes subclasificaciones que son más allá de prejuicios y otras consideraciones las que dan la verdadera medida de una película. Así esta “Haunting of cellblock 11” podríamos clasificarla como un telefilm: correctas interpretaciones pero sin nombres importantes, efectos especiales que con un Pinnacle cualquiera puede hacerlos y más miedo a molestar que a eso mismo, a dar miedo.

Dicho esto, podría dar por zanjada la reseña, pero como no me tengo por vago, terminaré por dar sus puntos fuertes –y débiles- en un par de párrafos, ya que tampoco da para tanto, por si alguno se aventura a verla.

Para empezar la historia nos sitúa frente a un equipo de estos televisivos tipo “Cazafantasmas” que se desplazan a los lugares para contactar con espíritus. A esto, seguro que me responderéis: «¿Otro?» Pues sí; y es que desde que la burbuja del Mundo del Misterio se hinchase no solo este tipo de programas se han instaurado en las cadenas de todo el mundo sino que con la irrupción del “found footage” el formato se ha trasladado al género del terror, repitiéndose hasta la saciedad. Aquí al menos, afortunadamente, no tratamos con una “cámara al hombro” por lo que se le ha de agradecer.

Luego, el objeto de investigación de nuestros protagonistas es una penitenciaria, colosal y siniestra, sí, pero otra vez una institución penal. Vamos que entre cárceles y hospitales, parece que no hayan otros lugares donde ambientar una película. Y esto no solo le resta originalidad sino hasta ya, lógicamente, interés.

Por suerte, si algo tiene original la película es que aquí no se limita a poner a los personajes desde el principio en la prisión en cuestión como la mayoría -por no decir totalidad de estas películas- sino que nos cuenta en su primera media hora los antecedentes de los protagonistas, justificando la necesidad de estos y no pintándonoslos como esa estereotipada troupe de jovenzuelos sin más interés que adquirir fama.

Luego es cierto que comienzan los tópicos e incluso alguna que otra ‘ida de olla’ como la camarera de la cafetería, pero hasta en la misma cárcel tenemos algunas muestras de sensatez o madurez de sus responsables. Los protagonistas se sienten obligados a obtener resultados, pero cuando las situaciones sobrepasan cierto límite son capaces de decir basta sin necesidad de salir corriendo como pollo sin cabeza.

El problema es que como film de terror, a la producción le falta de casi todo. Sustos tiene pocos, en parte porque personajes, o mejor, posibles víctimas solo tiene tres. Y si ya decimos que sustos tiene pocos… muertes menos. La explicación a esto la tiene quizás el exiguo respaldo en lo que a efectos especiales se refiere. Los fantasmas son imágenes en segundo plano, y el maquillaje bastante básico. Olvidaros de sangre y demás casquería ya que, como decía al principio, parece que se tenía miedo a que a alguien se le removiese el estómago. Porque no hay humor ni adolescentes sino creería que es una producción para la Disney.

Y para acabar, qué mejor que su desenlace. A tono con el nivel “introvertido” de la película, que parece no querer levantar la voz, su sorpresa final resulta previsible. Lo que tampoco sorprende es esa moralina, ese quiero ser políticamente correcto de populismo izquierdista, que se desprende como conclusión. Con tantas medias tintas, uno no puede esperar otra cosa…

Resumiendo, “Haunting of cellblock 11” es el típico producto de serie B del que te gustaría saber más detalles de su producción para ser justo con su puntuación. A pesar de su falta de originalidad no aburre, pero el conjunto es tan modesto, tan pobre al fin y al cabo, que no sabes si es por escasez de medios o por falta de ambición. Imaginaros la típica producción de sobremesa de fin de semana de Antena 3, pero con un equipo de cazafantasmas…

2de53de5

ASSASSINATION – Choi Dong-Hun – Korea del Sur – 2015 – Acción

AssassinationAhora que estamos, como suele decirse, en familia y que podemos hablar sin vergüenza a equivocarnos de lo divino y de lo humano, os voy a proponer un ejercicio bastante divertido.

Como os tengo por buenos conocedores de la cinematografía surkoreana, ya sabréis que más o menos el público surkoreano es bastante previsible, ya que tiene especial debilidad por determinados temas provocando que el riesgo a equivocarse en qué o cuál película triunfará de cara a la taquilla sea bastante mínimo. Pues bien, como os decía, os propongo que saquemos a relucir esos temas.

Si estuviésemos diez años en el pasado lo tendríamos claro: por un lado las comedias tanto de gángsters torpes como las de roles equívocos, y por otro, las comedias románticas con finales sorprendentes y sobresaltos en el último tercio al estilo de la genial “My sassy girl”, film protagonizado casualmente por la protagonista de esta ‘Gianna’ Jeong Ji-Hyeon.

Ahora, estas han pasado de moda, al igual que los actores que por aquel entonces parecían el “Rey Midas” del momento, otro de los motivos que hacían triunfar a una película independientemente ya de su tema. Hablo de los Cha Seung-Won, Jeong Jun-Ho, Cha Tae-Hyeon, Park Jung-Hun o Han Seok-Kyu.

Indistintamente de la época, las películas que tratan el tema Corea del Norte-Corea del Sur también tienen muchas posibilidades de triunfar, aunque eso sí, dependiendo de dónde sople el viento, política y socialmente, podemos encontrar más posibilidades de éxito si sabemos enfocar el conflicto desde el punto de vista de la hermandad o del enfrentamiento. Da lo mismo que sea bélica, espionaje, acción, drama o hasta comedia: pon un Norte-Sur en tu película y ya tienes mucho hecho.

Ese mismo “localismo” se puede trasladar a los films épicos/históricos. Son tan “suyos” que muchas veces se olvidan hasta de indicar los antecedentes para aquellos que de historia koreana no estén muy puestos. Total, da lo mismo: lo que importa es llenar las salas locales, y hasta el 2014 lo habían conseguido. Sin embargo en el 2015 comenzamos a ver un síntoma de cansancio en el público: si hasta el momento, como decíamos, casi todas las películas épicas estaban ‘condenadas’ al éxito, en el 2015 vimos como “Memories of the sword”, “The tiger: an old hunter’s tale”, “Empire of lust” o “The Royal Tailor” se la pegaban.

Por último, y compartiendo casi ‘sentimiento’ con la contienda Norte-Sur, nos encontramos con otro conflicto, este es el caso de los Corea-Japón, situación que nos lleva ya a esta “Assassination”. Da lo mismo lo que cuentes –vale, exagero- pero si eliges como villanos de la función a los ‘mezquinos’ japoneses –esta situación es idéntica en China- ya tienes gran parte del trabajo hecho.

Por todo este rollo, cuando uno ve que una película triunfa en Korea del Sur, lo que tiene que hacer es ponerla en cuarentena, indiferentemente de que ya sepamos que un triunfo sonado en la taquilla no garantiza nada. Como digo, en Korea la situación puede ser más grave. Así, si os dicen que “Assassination” fue vista por más de 12’7 millones de espectadores, lo único que podemos hacer a priori es aplaudir su capacidad de convocar a la gente a las salas de exhibición.

Ahora bien… dejando de lado la, repito, importante premisa que nos lleva a tener a unos estoicos héroes surkoreanos de la resistencia a luchar contra los malvados japoneses que tenían al país sometido y bla, bla, bla… ¿“Assassination” tiene algo más?

Pues para empezar tiene a un puñado de actores bastante populares, hasta podríamos tacharlos de estrellas. Lee Jeong-Jae, Ha Jeong-Wu y ‘Gianna’ Jeong Ji-Hyeon por sí solos han protagonizado películas, y si bien es cierto que no son los “Reyes Midas” de la actualidad como lo pueden ser Hwang Jeong-Min o Song Kang-Ho, o lo fueron en su momento los arriba mencionados, en parte justifican el efecto gancho.

Otro factor vinculado en cierta forma a sus estrellas ya que varios de estos ya encabezaron el anterior reparto de su director como fue “El gran golpe”, es eso mismo, su director Choi Dong-Hun, un tipo que con todas sus películas –la propia “El gran golpe”, “Woochi, cazador de demonios”, “The war of flowers” y “The big swindle”- siempre ha llegado al Top del Box Office consiguiendo situarlas finalmente además entre las más vistas del año. Con decir que de 5 películas, tres incluida esta, han sido editadas en nuestro idioma…

Pero lo que son las cosas: a veces un realizador es tanto la causa de un éxito como de su fracaso. Me explico.

El éxito es indudable: casi 13 millones de espectadores, segundo film más visto del 2015 y séptimo en recaudación en toda su historia. En cuanto a premios, 14 nominaciones en los Grand Bells (solo un premio, el de “Mejor Actriz” a Gianna) y otras 13 en los Blue Dragons Awards, ganando el de “Mejor Vestuario” y… ¡”Película”!, así es que hablar de ‘fracaso’ puede sonar osado o simplemente estúpido. Si nos olvidamos de que sí, de que tengo ya algo de lo último y por el contrario cogemos esa trayectoria de Dong-Hun, “Assassination” sí que puede ser decepcionante.

Técnica y artísticamente el film es un primor: las figuraciones de la época de los años treinta con las recreaciones de una Shanghái y Seúl modernistas son una pasada, tirando de infografías en el caso de la capital surkoreana para borrar rascacielos y demás, mientras que los vestuarios y atrezzo no tienen nada que envidiar a otras producciones occidentales o asiáticas. Sin embargo, y aquí empiezo a ser crítico, para el que esté acostumbrado a ver películas asiáticas esto no le supondrá ninguna novedad. Los decorados de Shanghái nos los sabemos de memoria de la cantidad ingente de producciones de esta época que se han rodado en la propia China o Hong Kong en los últimos años, y lo demás… pues un tanto por el estilo. No os confundáis, no estoy diciendo que no estén a un gran nivel, solo que al estilo de otras tantas si habéis estado al tanto de la actualidad cinematográfica asiática en los últimos tiempos.

La fotografía, la música, el montaje, etc. impecables también, hasta por supuesto la dirección de Dong-Gun; no obstante, como decía, no hemos visto al realizador por momentos genial de “El gran golpe”. Todo es muy plano.

Como film de acción “Assassination” tiene… a ver, contemos… una, dos, tres, cuatro… ¡hasta diez escenas de acción! Soberbio, diría uno. Pues sí, en cuanto a cantidad el número es envidiable, pero no tanto las formas. Quitando el del atentado en la gasolinera, el de la persecución de coches y el de la boda, el resto de escenas solo se limitan a tiroteos que no superan el minuto de duración y nada espectaculares; olvidaros del estilo ‘John Woo’, solo intercambio de disparos con salpicaduras de sangre digital.

Y con esto quiero decir que no solo estamos en una época donde al aficionado a la acción ya no le llenan un simple ‘piñau, piñau/bang, bang’ sino que tras ver “El gran golpe” esperábamos algo más espectacular por parte de su responsable. De notable es la escena de la boda, pero el resto solo se queda con la de correcto.

Por otra parte, el argumento sí que alcanza una nota más elevada que el simple ‘bien’. No es muy complicada, se posiciona también junto a otras de resistencia-ocupación y tira de recursos como el de la casualidad, pero tiene la suficiente fuerza para mantener el interés y que los personajes no se conviertan simplemente en empuñadores de armas e ideales. Que también, claro.

En este punto destacan claramente sus tres protagonistas: la heroína porque su doble papel es un dulce. Eso sí, de ahí a ganar el premio a “Mejor actriz” va un trecho; Ha Jeong-Wu en su papel de killer… pues eso, que todos hemos soñado alguna vez ser un asesino con estilo; y por último, Lee Jeong-Jae que más que realizar un trabajo loable, encarna al villano de la función, y en esto sí que sorprende.

Resumiendo, “Assassination” es una buena película, pero bajo mi punto de vista le falta la brillantez y genialidad que su director ha demostrado a lo largo de su carrera. Quizás era una película demasiado compleja –casi dos horas y media- y tan solo no se sentía cómodo como para hacer algo más allá de que entretenga. ¿Qué si 13 millones de espectadores es exagerado? Depende de si te los pareció los más de ocho de “Ocho apellidos vascos”…

3de5

SENSORIA – Christian Hallman – Suecia – 2015 – Terror

SensoriaReseña escrita por esta casa para el blog Nido de Cuervos

http://elcuervoenteradillo.blogspot.com.es/2016/02/critica-sensoria.html

1de5

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