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ISM – Puri Jagannadh – Tollywood/India – 2017 – Thriller

ISM

Decepción. Este es mi titular para la película. Por dos motivos, uno personal y otro, por mis sensaciones tras su visionado. Así es que si sois listos hasta os podéis ahorrar el rollo de tener que leer esto. Sin embargo, si os puede la curiosidad y pasión por este cine, no cambiéis de canal que… ooops, perdón… seguir leyendo que igual os sorprendo con mis habituales chorradas.

Empezaré por lo personal que igual importa menos, dentro del ya agujero negro de ‘importancia zero’ que tiene todo esto, claro. La cuestión es que la primera parte de la película, coincidiendo con la primera hora, transcurre en la ciudad que me vio nacer y a la que me siento orgulloso de pertenecer, VALENCIA. De hecho, estuve en el rodaje en una de las escenas de acción en la que persiguen al protagonista montado en una moto.

La ciudad –por cierto, es la cuarta vez que se rueda una película de la India aquí- sale preciosa, sacando muchos rincones de la misma –me falta el Micalet, campanario de la Catedral, para que fuese ya redondo- y se nota que los productores estaban enamorados de la misma. El problema, la decepción que decía, viene dado porque a la hora de nombrarla la cambian de lugar diciendo que es… TENERIFE. ¡Toma castaña! Imagino que es un homenaje a la gran colonia hindú que allí reside porque de otra forma no lo entiendo. Lo más curioso, siguiendo con las batallitas que solo me importan a mí, es que no es la primera vez que ocurre esto ya que en la sexta parte de “Fast and Furious” trasladan la valenciana base de la OTAN/NATO a la capital del Teide. En fin… ‘Resignació, germans valencians’ o lo que es lo mismo traducido del valenciano al español: “Tranquilos que un día los valencianos conquistaremos el mundo”.

Dicho esto, vayamos ya con lo importante –y más serio-, mis sensaciones y conclusiones.

Como en casi todas las películas de la India, nos encontramos dos partes bien diferenciadas. Aquí dadas las ‘limitaciones’ del metraje, poco más de dos horas, nos las encontramos bastante comedidas y, gracias a Ganesha, directas.

La primera parte, la que como decía se desarrolla en Valencia… o en Tenerife según estos, nos trae una comedia de acción donde las supuestas risas se anteponen a los guantazos. Digo bien lo de ‘supuestas’ porque el que más y el que menos ya sabe cómo se las gastan los hindús ya que su humor, y tanto importa si hablamos de Bo-To o Kollywood, se basa en personajes secundarios ridículos y en la mofa que se hace de ellos, un indigno escarnio objeto de denuncia. Aquí no es el caso pero hemos visto en otras ocasiones como hasta se burlaban de deficiencias físicas y mentales. Así de burdo, inocente para sus defensores, se nos presentan unos gags que para la mayoría son fuente de vergüenza ajena.

Los chistes, haciendo gala de otras de sus habituales pautas o características, tienen mucho de componente local, convirtiéndose en demasiadas ocasiones en jeroglíficos aún más indescifrables. Si los sketchs tontorrones no tienen gracia, imaginar los que solo entienden ellos. Aquí, nos sacan en una ocasión un cameo –no sé si será con permiso o qué- de Salman Khan y nos nombran a otras estrellas de su cine como Mahesh Babu -¿casual que haya sido el último que haya rodado en Valencia?- y Jr. NTR, pero poco más.

Junto a esto y la acción, que me dejo para después, la componente romántica, apartado superado en la India en la última década. Y digo ‘superado’ porque nadie tiene que preocuparse de encontrarse algo edulcorado; actualmente a no ser que nos topemos con un melodrama, las conquistas son poco menos que flechazos. Aquí tenemos a nuestro héroe que se enamora de la chica, le suelta un par de piropos al más puro estilo machito y esta, si bien no cae rendida a sus pies, entra en el juego de la seducción. Como hemos dicho, dadas las limitaciones de metraje, aquí todo resulta más precipitado y su enamoramiento es casi instantáneo, nada creíble por otro lado cuando entran en juego encima casualidades y enredos, esos otros ingredientes omnipresentes en este tipo de producciones.

Peeeero es que lo peor está por venir, con la segunda parte u hora.

Aquí la película da un giro radical, convirtiendo la comedia en drama y la tontería en un panfleto liberal de estos mesiásticos que no hay por donde pillarlos. Resulta que todo lo que estábamos viendo no era tal y que nuestro héroe en realidad es un cruzado por la verdad y libertad del pueblo que está esclavizado por las corruptelas del poder y bla, bla, bla… Vamos, que ahora entiendo por qué eligieron Valencia como fondo de las aventuras de estos, hartos de ver cómo en la última década, unos y otros han convertido a mi otrora próspera tierra en el objeto de las ambiciones ilícitas de cualquier político de tres al cuarto.

El humor se cambia por reivindicaciones y discursos grandilocuentes que hemos visto ya una y mil veces, que resultan tan redundantes en su mensaje que aburren más que otra cosa. El fin es bueno, pero no deja de ser una utopía. Y eso lo dice alguien que cree que el comunismo es perfecto, pero son las personas las que no, y por lo tanto no se puede llevar a cabo.

La última media hora es aburrida por mucho que se empeñen en querernos hacernos partícipes de la alegría del pueblo por verse representado. Me recuerda a uno de esos finales de “Madagascar” donde los lémures solo tienen ganas de fiesta y se ponen a bailar al ritmo de una canción pegadiza. ¿Pero somos tontos o qué? Está muy bien eso de hacer un Wikileakshinduleaks más bien- haciendo uso del ‘modus operandi’ de Anonymous y decir que te inspiras en Julian Assange y Edward Snowden al inicio del film, pero todo resulta pretencioso cuando sabes que en realidad es una maniobra para llevar al público a las salas.

Solo hay que ver esa subtrama romántica de la que hablaba líneas arriba y su cohesión con la historia tal y como termina desarrollándose. No se puede decir mucho para no desvelar nada, pero de creíble… Por no decir el lugar que deja a la mujer. Manipulada. Objeto. Excusa. Marioneta… Tantas cosas y ninguna buena… Vale que sea algo a lo que deberíamos estar habituados, pero… ¿tu mensaje no es romper con lo de siempre? Hipocresía.

Nos queda la acción, quizás el factor más importante de mi frustración, sobre todo por venir de quién venía.

La que nos encontramos en la primera hora es bastante mala. No voy a poner ningún paño caliente. Por mucho que me guste el cine de la India no voy a ser indulgente. Las peleas no hay ninguna en la que los puños o patadas lleguen a su objetivo. Cualquiera diría que el director de esta, Puri Jagannadh, fuese el mismo de esa casi Obra Maestra que fue “Pokiri”  u otras recomendables como “Bbuddah… Hoga Terra Baap”. Con decir que hay un tiroteo y pasa de tapadillo a causa de planos demasiado alejados donde no se puede ver nada. ¿Tapar los defectos?

Luego, en la segunda parte y con la entrada de especialistas locales la cosa cambia, pero tampoco llega al nivel de otras producciones de su director. Una de esas escenas donde los rivales salen volando y el héroe muestra sus habilidades dando mamporros, y poco más ya que la esperada parte final resulta una copia de otras tantas con el héroe acuchillando a diestro y siniestro pero sin la espectacularidad de otros títulos. Parece que no querían restarle fuerza al mensaje políticamente correcto de los minutos anteriores y se han dejado el dinamismo, la fantasía y contundencia de la acción hindú para otra ocasión.

¿De las coreografías y números musicales? Pues que propiamente dichos hay solo dos. Uno donde el héroe demuestra sus dotes para el baile por toda Valencia, bastante vistoso y divertido, y otro en las calles de Hyderabd con mujeres y ritmos más autóctonos, menos comerciales a vista de un occidental. Correctos sin más. Luego de tipo videoclips, es decir, esos donde los protagonistas deambulan en silencio solo acompañados por música tendremos otros tres, pero estos son simples minutos musicales con letra. Al igual que con la acción, se podría haber aspirado a más.

Para ir acabado, destacar al protagonista Nandamuri Kalyan Ram, una mezcla entre Salman Khan y Dominic Cooper, un intérprete que se mueve mejor en el drama que en la comedia aunque como héroe de acción no pinta mal, lejos todavía de los iconos del género de su cinematografía pero al que habría que estar atento en futuras ocasiones si le llegan mejores proyectos. Es Jagapati Babu el que hace gala de su veteranía y el que sin quererlo se lleva el gato al agua a pesar de sus limitaciones y rol de ‘casi’ villano de la función. Es lo que tiene el carisma…

Resumiendo “ISM” es un film irregular que podría haber dado más de sí pero que da la sensación de que al trasladar su producción a España, perdió parte de su potencial económico. Le falta espectacularidad y le sobra hipocresía. Demasiada carga de corrección política para no dar ejemplo en el tratamiento de la mujer o poner realmente los pies en el suelo.

Kalyan es un joven vividor que se gana la vida en las peleas ilegales en España. Un día conocerá a Alia, la guapa hija de un mafioso. El destino le llevará a conocer por su parte al padre de esta y pronto comenzarán los enredos. Pero nada es lo que parece… empezando porque Valencia es Tenerife.

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V.I.P. – Park Hoon-Jung – Corea del Sur – 2017 – Thriller

VIP

Como vivo un momento delicado –algunos lo llaman ‘Crisis de los cuarenta’- la verdad es que por un lado ya me da lo mismo todo y por otro, no me da. Me da lo mismo todo porque estoy harto de las tonterías, harto del quedar bien, harto de que a uno lo tomen por tonto y harto de que la vida pase sin menos alegrías de las que merecemos.

Sin embargo, ese hartazgo te lleva a ver las cosas de otra manera, de saber quién está ahí, quién te aprecia y en quién puedes confiar. Me hacen gracia ahora los niñatos que intentan explicarnos lo qué está bien o lo que está mal cuando de la vida solo la conocen de oídas y encima filtradas por un tamiz deformado a su antojo.

Llevo desde 1998 escribiendo reseñas de cine asiático y si mis cuentas no me fallan ya habré superado las 3000 reseñas. Está claro que la mayoría son ladrillos intragables, con desaciertos y afirmaciones desafortunadas, pero eran meramente un medio de expresión, ninguna lección a terceros con intenciones de adoctrinar. Era mi forma de comunicarme y dar a conocer un mundo que gracias a las nuevas tecnologías ahora cualquiera tiene a su alcance pero que parecía inaccesible hace tan solo quince años.

Quizás ahora la pasión haya pasado dejando paso simplemente a las ganas de dejarse llevar, olvidar lo que se ha quedado por el camino. Escribir tampoco es ya esa devoción de ponerse delante de un folio en blanco a hablar sobre algo casi místico por aquella época, dar el justo reconocimiento a algo que merecía la pena, que tenía que ser descubierto. Quizás en parte porque ya no valga la pena… ¿O sí?

De nada me sirve ahora explicar que los surcoreanos son los reyes del thriller policiaco porque es redundar sobre un tema sabido ya. Menos aún hablar sobre la obsesión que tienen sobre Corea del norte… Total, si nosotros españolitos no hemos podido quitarnos la losa –nunca mejor dicho en unos días en los que se habla de desenterrar a cierto dictador…- de la Guerra Civil… ¿Qué no podrán ellos teniéndolos tan solo a unos metros de distancia?

La cuestión es que ‘enmerdado’ como estoy, me cuesta llevar a adelante una reseña que gira en torno a tantos tópicos en la cinematografía y sociedad coreana sin caer en el tedio y darme asco a mí mismo, así es que intentaré ser expeditivo.

El argumento de “V.I.P.” no puede ser más simple: un asesino en serie es el deseo de la policía, del servicio de inteligencia y de una venganza. A partir de ahí sazonamos con esos tópicos que mencionaba.

Para empezar, nuestro oficial de policía es el clásico agente rebelde que pocas veces cumple las normas y al que todo el mundo tiene respeto, aquí llevado al límite de incluso el miedo debido a un carácter irascible.

El agente del Servicio Secreto, por el contrario, es el típico funcionario, disciplinado y cerebral.

El joven asesino, por su parte, parece haberse inspirado en su compatriota y colega de profesión Shin Ha-Kyun (“Salvar el planeta tierra”, “El gran golpe”, “Sympathy for Lady vengeance”, etc.) con el que guarda por cierto hasta un cierto parecido, esbozando en todo momento una macabra sonrisa por muy sádicos que sean sus actos, haciéndolos más cruentos si cabe. Y es que el antagonista de la historia es un cruel sicópata que disfruta con el dolor ajeno, siendo las inocentes jovencitas su presa favorita.

Y por último, un policía militar norcoreano que busca venganza desde que… entre otras, nuestro asesino desertó al sur.

Para aderezar todo el conjunto tenemos otro factor habitual en el país como son las luchas de poder. Por un lado, el policía y el agente del servicio secreto se ven sometido a la tiranía de la cadena de mando. Y por otro, el exponente político representado por el tira y afloja entre el servicio secreto local a merced, según nos lo pintan, del americano.

Pues bien, a pesar de que parezca “lo mismo de siempre” y que esa peligrosamente aburrida a priori componente jerárquica-institucional esté ahí presente, “V.I.P.” es un gran entretenimiento.

Las claves, un par. La primera, que nuestro iracundo policía está interpretado por Kim Myung-Min, un actor todo-terreno en quizás su papel más exaltado. Aunque dramas y thrillers ha tocado bastantes, es un reconocido comediante, y verlo tan excesivamente sobrio, resulta refrescante. Claro, esto a quién lo conozca poco o nada, no le va a resultar un atractivo extra, pero ya sabemos que parte del éxito de las producciones surcoreanas radica en su… ¿interiorización?

La segunda, las sorpresas. No voy a desvelar nada, pero a pesar de que como digo el guión no es muy elaborado, no resulta previsible. Y cuando lo hace, sobre todo en el personaje interpretado por el internacional Jang Dong-Gun –repito que no descubro nada, solo hay que ver el arranque- es cuando resulta necesario. Los mejores minutos de la película coinciden con la acción protagonizada por este. Da gusto verlo. Y ya no tanto por la contundencia sino por dejar atrás toda esa mojigatería en la que vivimos. Personalizándolo en su persona, ya en su momento muchos dijimos que era un buen heredero de Chow Yun-Fat; aquí lo ratifica. ¡Qué atracción ejerce sobre la cámara y cuánto estilo con una pistola en las manos!

¿Lo peor? Que se me queda corta la participación de Park Hee-Soon cuando su personaje daba para mucho más como ese oficial norteño con la venganza como meta y fatalidad como destino, la nula presencia femenina y que parece que la industria tabacalera del país ha producido la película. Cada cual hace con su cuerpo lo que quiera, siempre que no moleste a otro, claro, pero aquí parece que es indispensable fumar para parecer más duro o cool. El personaje interpretado por Kim Myung-Min no hay escena en la que no lleve un pitillo en los labios.

Resumiendo, “V.I.P.” es un ‘más de lo mismo’, pero un ‘más de lo mismo’ bueno, sabe qué dar y hasta cuándo. Aprovecha defectos para convertirlos en virtudes y enmascara tópicos gracias al ritmo y carisma de sus protagonistas. Un thriller que sin llegar a ser “de acción” resulta intenso.

4de5 /  5de5

GHOSTLAND – Pascal Laugier – 2018 – Canadá/Francia – Terror/Thriller

Ghostland

Tercera película para el creador de la recordada “Martyrs” tras la no tan redonda “The tall man” volviendo a demostrar esa máxima que dice: “Quien tuvo, retuvo”.

Dicha esta tontería la cuestión es que Laugier ha vuelto a sus orígenes trayándonos una historia angustiosa con muchos paralelismos con la que le dio fama, una obra sobre secuestros y pesadillas muy reales con dos mujeres como estrellas indiscutibles.

Pero no os creáis que únicamente se dedica a repetir la misma fórmula; el director francés, ambicioso e inconformista, da un paso hacia adelante no tanto en la historia como en la puesta en escena acomodándose a nuestros tiempos, es decir, “Ghostland” a pesar del drama que narra se despoja de ese ambiente oscuro que tenía su “Opera prima” y se rodea de una dirección artística excepcional y fotografía no menos de ‘ensueño’ para retorcer a su manera al ‘cuento de hadas’ que utiliza como recurso para su historia.

Pero vuelvo a decir, que mis palabras no os engañen que más allá de dos protagonistas y las difíciles circunstancias que viven, la película poco tiene que ver con aquella. Y es que me atrevería a decir que tiene su punto original con ese estupendo giro argumental que nos dejará con la boca abierta.

Sin querer destripar nada más, tengo que pasar a otros terrenos como ese que, más que reivindicar la importancia de la mujer, deja patente un claro ejemplo de cómo se pueden encontrar todavía excelentes papeles para mujeres no solo por su exigencia interpretativa sino por la componente que conlleva, reflejo de esa postura luchadora y rompedora a la que se aspira.

Para ir acabando, personalmente pienso que Laugier podría haberle sacado más partido, enamorado como estoy de esas casas con intrahistoria, de ese estudiado envoltorio donde se sitúa la película, pero creo que no se lo puedo reprochar habiéndole quedado tan redonda. El homenaje a Lovecraft, también se agradece.

Resumiendo, original dentro de una historia conocida, violenta como pocas pero tierna en el fin. Cuando el terror se vuelve más que real. Ejemplar dentro del género.

Nota estúpida y machista: pagaría por ver una secuela con una Monica Belucci en el papel de la protagonista metida ya en edad MILF.

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MEMOIR OF A MURDERER – Won Shin Yun – Corea del Sur – 2017 – Thriller

Memoir

No todo vale, señores, no todo vale. Dejen ya de tomar por tonto al personal y de aprovecharse de la indulgencia del respetable.

Ya sabemos que a todos nos gustan los thrillers surcoreanos y que son unos maestros en este género, pero no por ello hay que abrigarse bajo la capa de réditos y tirar para adelante cual burro adiestrado a fuerza de costumbre sin mirar a tu alrededor.

Porque sí, porque “Memoir of a murderer” es una buena película por varios aspectos, pero de ahí a ser una obra ejemplar, va mucho trecho.

Mi principal alegato en su contra es que no se puede hacer creer al espectador aspectos que no son ciertos ni hacer de circunstancias necesarias para el desarrollo de la historia, simples anécdotas para colársela al personal. Vamos, que ni el Alzheimer es así ni guardar un diario en una grabadora de los noventa y luego buscar lo que te interesa, es algo sofisticado y fácil como nos lo hacen creer. ¡Qué esto es un thriller, no una película de Ciencia-Ficción! Que por ejemplo un enfermo de Alzheimer que olvida lo acontecido en toda una semana, no puede ir conduciendo su coche como si nada…

Ahhh… que es una licencia argumental… Una trampa, un insulto para la inteligencia del espectador.

Luego podemos pasar por alto esta cuestión -con una pértiga, claro-, pero al hacerlo tienes que ser consciente de que la nota corre contraria suerte, es decir, baja distanciándose de ese sobresaliente que se había vendido. La cuestión es si llegará al notable. Y es que son tantas preguntas que provoca esta película…

Por ejemplo: ¿Modela una película al actor protagonista o es este el que modela a la película?

Está claro que para que el protagonista resulte verosímil en esta ocasión necesitas a un intérprete de primera fila, alguien que no te falle cuando, como hemos visto, no haya por dónde creerse el guión. Sol Kyung-Gu es uno de los mejores actores de la península –de toda Asia me atrevería a decir- no solo por su trayectoria sino por su dominio de distintos géneros. Aquí mismo lo vemos saltar del drama a la comedia en segundos resultando igual de eficaz: sobrio, oscuro cuando se necesita y riendo hasta la lágrima si el libreto se lo demanda. Otra cuestión es que la cámara se deleite en ello viéndose el plumero otra vez a su director Won Shin-Yun, autor a su vez de la historia.

Todos coincidiremos que es gratificante encontrarse con una interpretación así, yo mismo disfruto con ella e incluso uno se permite tontear sacando ‘parecidos razonables’ con Takeshi Kitano, pero más que nunca parece que has forjado tu película alrededor de ella; servir al actor y no al revés.

Pero no hemos acabado todavía. Siguiendo la línea con la que había comenzado, la manipulación se amplía más allá de las herramientas con la forma de contar la historia; y es que buscando esa sorpresa, el film comienza a dar bandazos para despistar al espectador. El problema, como en otras muchas ocasiones, es cuando llegado el momento clave, sabes que aún queda una hora de película con lo que eres consciente de que hay ‘algo’ más. Vamos, que no hace falta ser un Sherlock Holmes para averiguar que no te están contando toda la verdad. Y ya no tanto ‘toda’ como la ‘única’, y claro… otra vez pasar por tonto… Y ya no hablo de las casualidades porque si no…

No obstante, creo que a pesar de todo es una buena película porque tiene elementos, además de la interpretación del protagonista, como esos golpes de humor que permiten que el film no sea tan plano –genial el entrenamiento del ‘héroe’- o que posea un buen ritmo, herencia sin duda de los antecedentes de su realizador como en la indispensable “The suspect”, pero no deja de ser un thriller más dentro de la, por otra parte, estupenda media general del género en el país.

Sin ir más lejos, a grandes rasgos el film no deja de ser uno de esos “duelos” al sol entre antagonistas tan populares que hasta el propio Sol Kyung-Gu elevó al nivel de palomitero con los consiguientes éxitos en taquilla de la saga “Public Enemy”.

Para terminar, una puntilla salida de mi mente también afectada por otro mal: la estupidez. ¿Soy yo o el estrafalario peinado del protagonista es una llamada de atención al igual que lo fue en su momento el de Cho Min-Sik en “Old Boy”?

Resumiendo, entretenido thriller que depende demasiado de la indulgencia y complicidad del espectador para dejarse manipular. Eso sí, la interpretación de Sol Kyung-Gu, eleva el conjunto más allá de la corrección.

Kim Byeong-Son sufre de Alzheimer, enfermedad agravada por un accidente que tuvo diecisiete años atrás. Lo curioso es que gracias a ello, dejó de asesinar, ya que desde su juventud no dejó de matar a aquellos que él encontraba culpables de diferentes crímenes. Un día tendrá un accidente topándose con un joven que lleva un cadáver en el maletero de su coche. Pronto descubrirá que se trata de un asesino en serie que se mueve por la zona. Para su desgracia, este conocerá a su hija, utilizándola para sus planes…

4de5

“Memento Mori”, recuerdos que matan.

Memento Mori, no confundir con un remake de la cinta surcoreana de terror de mismo nombre dirigida por  Kim Tae-yong y Min Kyu-dong y que fuese la primera secuela de Whispering Corridors dirigida por Park Ki-hyeong cuyo éxito en salas de cine de Corea del sur daría paso a una larga saga. En lo único en que se parecen (además del título) es que ambas están dentro del género del terror.

Esta pelicula ha supuesto la puesta de largo del hasta ahora realizador de cortos Michael Vermaercke. Su primer trabajo para la gran pantalla se ha paseado por diversos festivales entre los que se encuentran el Festival Internacional de Cine Fantástico de Bruselas o el Festival de Cannes,

Con la historia que se nos cuenta en Memento Mori nos adentramos en el terreno del terror psicológico, en la trama de una joven en estado de coma la cual revive los acontecimientos que la llevaron a su trauma.

 

 

“Tau”, la casa de tus sueños es el hogar de tus pesadillas.

Maika Monroe la actriz protagonista de It Follows la que es sin duda una de las grandes sorpresas en el cine de terror de los ultimos años vuelve a protagonizar una cinta que deambula entre la ciencia ficcion y el terror Tau la cual tiene como premisa una casa de ultima generacion toda automatizada que se convertira en una autentica pesadilla.

Tau esta dirigida por  Federico D’Alessandro, este es su debut cinematografico tras las camaras despues de haber rodado diversos cortos y trabajar en muchas de las peliculas de superheroes de Marvel Studios como Dr. Strange, Ant-Man o Thor: El mundo oscuro, entre otras.

Junto a Maika Monroe en el reparto se encuentran Ed Skrein (Deadpool) y el reciente ganador del oscar al mejor actor Gary Oldman por su papel en Darkest Hour. Tau sera estrenada el proximo 29 de junio a traves de la plataforma online de Netflix.

“Searching”, segundo tráiler para esta cinta de terror en la red.

Las redes sociales están cada vez más de moda en el género del terror ya os hablábamos hace unos días de la secuela de Eliminado cuyo motor principal para producir terror eran estas y ahora se presenta el segundo tráiler de Searching, cinta de terror la cual se pudo ver en el pasado Festival de Sundance,y en la que recibió buenas críticas, y en la que las redes sociales tienen un gran peso.

La película que se estrenará en los cines españoles el próximo 9 de noviembre ha sido dirigida y co-escrita por Aneesh Chaganty para quien este film supone su debut en la dirección. En cuanto al reparto nos encontramos con las caras conocidas de John Cho (El exorcista 2 temporada/Star Trek) o Debra Messing (Will & Grace/Mothman: La última profecía).

David Kim es un padre cuya hija ha desaparecido. La joven de 16 años se ha esfumado sin dejar rastro alguno. Se abre una investigación local y se le asigna una detective al caso. Viendo que no hay nada nuevo David decide mirar el ordenador portátil de su hija y observar los últimos movimientos en la red de esta.

“Summer of 84” aquellos maravillosos años…

François Simard, Anouk Whissell y Yoann-Karl Whissell responsables de la maravillosa Turbo Kid presentaron la que es su nueva película Summer of 84 a principios de este año en el Festival de Cine de Sundance. Pues se ha comunicado que la película estará disponible en cines el próximo 10 de agosto, y para el 24 de Agosto estará disponible en formato Vod.

Graham Verchere, Judah Lewis, Caleb Emery, Cory Grüter-Andrew, Tiera Skovbye y Rich Sommer conforman el reparto de esta producción que claramente es un homenaje a ese cine de los años 80 con claras influencias al cine de terror de esa década. Stranger Things ha levantado escuela en los últimos años sobre la década ochentera.

Davey Armstrong es un joven de 15 años en el verano de 1984 quien siempre está dándole vueltas a diferentes teorías conspirativas que se le vienen a la cabeza. Pero todo cambiara en su vida cuando empiece a sospechar que su vecino policía es un asesino en serie del cual se está dando información en la televisión. El y sus tres mejores amigos comienzan una investigación que pronto se vuelve peligrosa.

“Asesinato en el Orient Express” una crítica (Opinión) del detective Tomás Rubio (Chanpoo/JH).

Había oído auténticas barbaridades de esta película, sobre todo cuando se hacía referencia a la primera adaptación, y claro, siendo como es uno, adorador de tanto aquella como de las obras manuscritas de la autora inglesa…

Lo único que tenía a su favor, para no caer en esa típica pereza que le aviene al amante del séptimo arte y que tiene como consecuencia atrasar una y otra vez su visionado, es mi extraña atracción por su director.

Kenneth Branagh empezó su carrera tan fuerte, con la estupenda “Morir todavía” donde algunos lo tacharon como el nuevo Alfred Hitchcock, que cuando cambió de género –o simplemente continuó con sus orígenes- algunos se vieron traicionados y desde ahí, las críticas no han sido muy favorables. Sin embargo, para el que escribe, siempre le ha parecido un realizador competente y muy creativo. Todas sus obras hacen gala de una artificiosa teatralidad –normal de dónde viene…- y no le da miedo ni ningún proyecto ni incluso género. Personalmente hasta su “Thor” me gustó y los fallos que se le pudieron achacar no se los responsabilizo a él sino a la productora y a las directrices del momento. Cabe dar un paso atrás para darse cuenta de ello. Pero eso es otro debate.

Volvamos al redil. Hasta los más detractores del film coincidirán conmigo que es difícil adaptar una película donde casi todo el mundo de una u otra manera ya sabe QUIÉN es el asesino.

Por otro lado, el que vaya a ver esta producción y no conozca de qué va la cosa, puede parecerle todo un ‘porque yo lo digo’ tan típico del género, lo reconozco. “Asesinato en el Orient Express” no es lo que conocemos como película de detectives donde se van soltando pistas. Branagh ha querido construir una película más que de personajes, de relaciones, donde todos pongan en solfa sus caracteres para tejer la tela de araña de su desenlace.

Aquí no importa el ‘quién’, ni el ‘cómo’ sino el ‘porqué’. Y eso, amiguitos, es algo a aplaudir. La sorpresa no es la identidad del asesino, sino la conciencia, la moralidad y… los sentimientos.

El protagonista se pone en la piel del espectador y más que sacar un nombre, trata de juzgar pero eso… Eso lo dejo que el que la vea.

Ese juego de emociones y ambigüedades junto a elementos más técnicos-artísticos confluyen en un desenlace, para mi gusto, y perdón si a alguien le parece exagerado, magistral. Peca de excesivo protagonismo por parte de Branagh pero es un golpe sobre la mesa que demuestra que hay algo más allá que copiar planos y rodar siguiendo un guión.

La música de Doyle, uno de esos elementos de los que hablaba para hacer grande su desenlace y toda la película en general, es sublime. Comparándola con la de opereta de “La forma del agua”, ganadora a la postre del Oscar a Mejor Banda Sonora –por poco que valga esto- es dejar a las claras que solo oyes lo que quieres. Esos solos de piano en las piezas de “The Amstrong case” e “It’s time” más en el contexto en que están situadas, y la coral “Ma Katherine” ponen simplemente los vellos de punta. “Justice” ya amenaza definitivamente con la lagrimita; de ella diré que puede ser que estemos ante la mejor pista musical del 2018.Se nota que tanto Doyle como el director se conocen y son socios desde hace mucho y la complicidad es total. Hasta Pfeiffer cantando lo borda.

La fotografía no se queda atrás. Haris Zambarloukos, sin tanto renombre como otros, dota de una apariencia clásica dejando sitio a las nuevas tecnologías y técnicas para no dejar de lado la espectacularidad de algunas escenas.

Sobre los actores… cuando tienes un puñado de tantas estrellas es difícil de brillar, y claro Branagh luce como protagonista –y realizador- reservándose las mejores escenas y frases. Peca de sobreactuado en algunos instantes (tendré que verme la v.o. para ver si es culpa del doblaje) pero ofrece otro Poirot distinto, más moderno pero a la vez entrañable.

Resumiendo, un film con clase como los que se hacían antes pero sin olvidar detalles que lo hacen brillar y estar a la altura. Tratándose de un remake, y además, de una obra tan conocida, ofrece un resultado más que satisfactorio. En mi caso, hasta memorable. Buscando ya sitio entre mi Top 10 del 2018.

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Tráiler y póster para “Selfie from hell”.

Selfie From Hell, cinta de terror que resulta ser la adaptación a película del corto homónimo que fuese dirigido y escrito en 2015 por Erdal Ceylan, y quien también se ha hecho cargo de la dirección y del guion de esta película. Supone el debut en el largo para Ceylan quien hasta ahora solo había dirigido y escritos varios cortos

La cinta cuenta con un elenco poco conocido que encabezan Alyson Walker (The Precipice), Tony Giroux (In the End), Meelah Adams (protagonista del corto original) y Matthew Graham (Residue).

Selfie From Hell que se estrenará el 3 de Mayo a través de cines y en las plataformas online habituales cuenta la historia de una mujer que decide hacerse un selfie con la intención de mandársela a su novio, pero cuando ve la foto encuentra en ella algo que no esperaba ver.

 

SELFIEASESINO.