Archivo de la categoría: Clásico

LA CUMBRE ESCARLATA – Guillermo Del Toro – EEUU – 2015 – Terror

Featured imageReseña escrita para Nido de Cuervos

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STYRIA – 2014 – Mauricio Chernovetzky y Mark Devendorf – Hungría/EEUU – Terror

Featured imageAhora que me estoy repasando los clásicos del género literario de terror aún no había llegado a Sheridan Le Fanu. Pero que aún no hubiese repasado parte de su obra más importante no significa que –gracias a Dios tengo cierto poso cultural- no lo conozca; de ahí que sepa que es uno de los grandes impulsores de la figura de los vampiros tanto dentro del mundo literario como, por extensión, del mundo cinematográfico.

Ahora nos llega la última película que adapta –a su manera- una de sus obras más reconocidas como es “Carmilla”, llevada ya como decía en varias ocasiones a la gran y pequeña pantalla, y a otros medios como cómics y hasta videojuegos.

Y ese quizás es el primer hándicap de esta película, las siempre odiosas comparaciones. Uno ve algunos de los clásicos de los sesenta basados en la misma historia como por ejemplo las casualmente patrias “La maldición de los Karnstein” o “La novia ensangrentada”, y luego esta, y se le caen los testículos/ovarios al suelo. Ya no digo Obras Maestras como “Las amantes del Vampiro” o “Alucarda”… Y es que no te puedes amparar ni en bajos presupuestos. En aquellos tiempos hacían películas con cuatro chavos, pero sabían aprovechar lo que tenían a su alcance. Eran obras muy teatrales, sí, exageradas para estos tiempos, pero tenías a qué agarrarte. Aquí es la nada más absoluta. Y todavía es más recriminable en este caso cuando disponías de materia prima que… oye, pues no estaba nada mal.

Para empezar tenías un castillo/mansión que sería la envidia de cualquier cineasta: un recinto termal abandonado con sótanos y recovecos ocultos que de por sí ya daría para hacer una película. Pues bien, la pareja de directores compuesta por los cortometrajistas Mauricio Chernovetzky y Mark Devendorf no solo infravaloran este elemento sino que para mayor despropósito, se encargan de estropearlo a lo bestia. Con la excusa de que el protagonista está buscando unos murales desaparecidos, sus responsables sin la menor vergüenza se dedican a pegar en las paredes dibujos impresos pasados por un filtro de photoshop para que parezcan pinturas. De risa.

¿Y qué decir de los actores? Stephen Rea es una perita en dulce, como se suele decir. Todo un actorazo con, o mala suerte o mal agente; también puede ser que se conforme con trabajar poco, quién sabe. La cuestión es que recién salido de la también coproducción española de terror –hispanos que estamos hoy- “Out of the dark”, nos lo encontramos en esta de origen húngaro. Pues bien, está claro que no es el protagonista absoluto, pero es que no hay ninguna escena en la que salga que supere los treinta segundos. Tu mayor reclamo y no lo aprovechas; y ya no tanto por cuota de pantalla como por peso específico.

La heroína Eleanor Tomlinson, bien, aunque más cercana a un ejemplar insípido de emo que a alguien que debería evidenciar, como reclama la historia original, un desenfreno liberador desprendiendo erotismo. Al menos, Julia Pietrucha, de las truchas de toda la vida, sí que consigue dar réplica a una Carmilla creíble, perversa y sobre todo sensual. Lo mejor de la película sin duda, una hembra de las que podrían volver loco a cualquiera.

Pero, ¿y la historia? Pues esta también volvería loco a cualquiera, pero de aburrimiento. El ritmo de la película no solo es lento, es igual de descafeinado que las interpretaciones de sus máximos protagonistas o el empleo de ese majestuoso edificio. Con desgana, sus (i)rresponsables se dedican a tomarnos el… ejem… poner en escena un desarrollo que no importa a nadie con un contenido entre lo infantiloide y la reivindicación de una represión política que no pega ni con cola.

Vamos, que el que quiera ver vampiras, que se vaya olvidando de la película. Para rematar, tanto la película como la reseña, los efectos especiales si los hay casi no se aprecian. Al revés, algunas manchas de sangre no tienen ni siquiera el color apropiado.

Resumiendo, “Styria” es una muy mediocre película a la que le falta un mucho de todo: un mucho de contenido, un mucho de efectividad y un mucho de ambición, y contrariamente le sobra un mucho de caradura. Que el reclamo de Stephen Rea no os lleve por el mal camino…

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EL DESPERTAR – Mike Newell – 1980 – GB – Terror

Featured imageTras acabar de leerme la reivindicable “La joya de las siete estrellas” de Bram Stoker, decidí verme una de sus adaptaciones a la gran pantalla, y la red aseguraba que esta “El despertar” era la mejor. Pues bien, dejando de lado que al verla me di cuenta de que ya la había visto hace años, si bien la película –adelantando conclusiones- es tan estupenda y aún más reivindicable si cabe que la novela, como adaptación-adaptación, deja tanto de desear que no sé cómo será la peor…

Y es que mientras que la obra de Stoker está ambientada a principios del siglo XX, esta lo hace en la actualidad. Y ni que decir estructuralmente, ya que ha sido totalmente remozada cambiando fases de lugar y obviando otras al igual que personajes.

Pero como decía, si como adaptación no logra el aprobado –otra cosa es si hablásemos de “puesta al día”- como film es todo un “Imprescindible”, un “must” como se dice ahora. Sin embargo antes de meternos con ella, comentemos tres factores principales que influyen en su resultado final, factores que nos encontramos delante y detrás de las cámaras.

Para empezar, Charlton Heston. El actor, figura mítica dentro del mundo del cine, justifica muchos de los cambios efectuados respecto a la obra original; y es que teniéndolo a él, su personaje no podía quedar en un segundo plano como en la novela. Con un carisma que ya quisieran muchos, a Heston con 57 años no le importa descamisarse a la mínima para mostrar que aún está en forma y que todavía sigue siendo el actor de acción de antaño. Fantástico.

A este le sigue una debutante Stephanie Zimbalist, a la que más tarde le llegaría la fama con la mítica serie “Remington Steele”. Fresca y con esa belleza modesta de las jovencitas –parezco un viejo verde- Stephanie cumple con su difícil misión de dar réplica al personaje más complicado del film.

Y por último, su director Mike Newell, un cineasta todo-terreno que posteriormente se haría paradójicamente más popular a un género tan diferente a este como el de las comedias románticas y el melodrama. Él sería el responsable de títulos como “Un abril encantado”, “Cuatro bodas y un funeral” o “La sonrisa de Mona Lisa”. Pues que ello no os asuste ya que Newell sabe muy bien cuáles son los terrenos por dónde se mueve ofreciéndonos un producto 100% de género. No en vano también firmó las más fantásticas aunque más recientes “Harry Potter y el cáliz de fuego” y “Príncipe de Persia”

Dicho esto, interioricemos.

Lo primero que hay que hacer es situar la película. Muchos al verla ahora relacionarán la Banda Sonora con la de “El exorcista” o incluso reconocerán escenas con demasiados parecidos razonables a por ejemplo “La profecía”. Pues bien, esta película es heredera de las anteriores ya que tan solo se sitúa siete años después de la de Friedkin y cuatro de la de Donner. Es cierto que esos detalles le restan originalidad y carácter, pero al igual que actualmente decimos que por ejemplo James Wan está marcando una época/estilo al que se acogen otros títulos, esos sonidos chirriantes, primeros planos de las víctimas gritando, y un efectismo a medio camino entre el gore y lo infantil, eran las marcas de fábrica del terror de los setenta por lo que no es extraño que esta siga la corriente.

De tal guisa los amantes al género que crecieron con estas películas encontrarán a esta muy estimulante sin que necesariamente se tenga que apalear a la nostalgia como cuando nos encontramos con un film de la Hammer, ya que a pesar de la patente teatralidad, contiene los factores necesarios para no resultar ridícula o trasnochada.

¿Qué si da miedo? Pues no, ni siquiera hay sustos, pero sabe crear atmósfera –sobre todo en las escenas de Egipto- y la historia engancha sobradamente.

Resumiendo, si te gustan las películas sobre maldiciones, aventuras egipcias o el terror característico de los setenta y ochenta, esta es una opción imprescindible; un buen film de terror que a pesar de los años pasados, aún está vigente.
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