Archivo de la categoría: Gore

DEATHGASM – Jason Lei Howden – Nueva Zelanda – 2015 – Comedia de terror

Featured imageAhora con el estreno de “Regresión”, los millones de horas de publicidad sobre la película a través de la “cadena amiga” Tele5, co-productora de la misma, la inclusión de entrevistas a su director Alejandro Amenábar hasta en los envoltorios de Phoskitos y todo el rebomborio montado alrededor de ella, parece que muchos se están enterando de que en EEUU en los ochenta se vivió toda una psicosis por lo satánico. Sin embargo esto ya lo habían denunciado no hace mucho, exactamente hace dos años –lo que me lleva a pensar en… dejémoslo- dos cineastas tan célebres como Scott Derrickson y Atom Egoyan en “Condenados”. Es más, ellos sí que hicieron un ejercicio ejemplarizante.

Ahora nos llega “Deathgasm” y viéndolo por el lado serio, esa seriedad “cultureta” que tanto adoran los críticos profesionales, se podría decir que el film parte del mismo concepto, llevando los prejuicios más allá y terminando por darle un enfoque irónico. Amén. Ya he dicho que era una perspectiva seria.

La verdad es que podríamos buscarle los tres pies al gato, sacarle punta al asunto o buscar una trascendencia que a priori no existe, pero lo cierto es que “Deathgasm” es un divertimento sano que solo busca que el público se ría con y del satanismo. Que esté el “Metal” por en medio, solo es cuestión ya de, como hemos dicho, aprovecharse de los prejuicios.

Lo primero que tengo que decir es que lo de tratar este mundillo de una manera jocosa no es nada nuevo. Ejemplos hemos tenido, pero el más cercano, temporal y geográficamente, lo podemos encontrar en el genial manga y posteriores adaptaciones “Detroit Metal City”; de hecho, algunos de los chistes sobre el mundillo están inspirados en la obra de Kiminori Wakasugi.

Pero dejémonos (o no) de comparaciones. “Deathgasm” es una comedia de terror con regusto ochentero y no solo por esos reproductores de CDs. Su estructura como comedia estudiantil norteamericana –sí, ya sé que esta es de Nueva Zelanda…- con toda esa fauna de “nerds”, “loosers”, musculitos y cheerleaders está demasiado patente como para pasarla por alto.

Luego, metidos en harina, es decir, en la componente fantástica o de género es imposible no ver la herencia de uno de los paisanos más célebres del país oceánico como es Peter Jackson. Es cierto que podemos pecar de injustos dada nuestra ignorancia de la filmografía neozelandesa –menos curiosamente si hablamos del género de terror- o incluso echar por tierra la trayectoria de su realizador Jason Lei Howden como técnico de efectos especiales a las órdenes curiosamente del mismo Jackson en la trilogía de “El hobbit” o en otras súper-producciones, pero a veces –casi siempre- el aficionado al género es un mitómano, y le gustan irremediablemente los homenajes. Incluso si me permitís, ese creo que es uno de los males que actualmente azotan al género en la actualidad: que demasiados malos cineastas se aprovechan de la indulgencia de los espectadores cuando dándose cuenta de que han hecho algo mediocre, sacan a relucir lo del homenaje. Pero este no es el caso.

“Deathgasm”, como venimos diciendo, bebe de diversas fuentes para construir una comedia gamberra llena de sangre y salvajadas. No obstante que esto no os lleve a engaño ya que si es cierto que producciones con esta misma descripción hemos visto cientos, “Deathgasm” sabe mantener el equilibrio entre lo gore y el humor, no cayendo en el error de rozar o incluso introducirse en el terreno del mal gusto. Quizás abusan un poco del número de consoladores, pero se lo pueden permitir cuando la diversión ha sido tanta.

Lamentablemente la indulgencia se acabará aquí ya que la última media hora de la película baja en intensidad, originalidad y sentido del humor convirtiéndose en un mal refrito ya no solo de “Evil Dead” sino de la propia película. Y es una lástima ya que iba para, si bien no “Obra Maestra”, sí que para obra de culto a recordar en los años venideros.

En todo caso, y en forma ya de resumen, “Deathgasm” es una película sumamente divertida, un homenaje al cine gore diarreico ochentero que sin embargo no olvida que ya estamos treinta años en el futuro. Lástima que su parte final no haya sabido mantener el nivel. Eso sí, para metaleros auténticamente satánicos recomiendo la novela “El ritual” de Adam Nevill.

P.D.: Tras los títulos finales hay una escenita, pero es taaaaan descafeinada que viene a darnos la razón sobre la falta de chispa del último tercio.

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CONTRACTED PHASE II – Josh Forbes – EEUU – 2015 – Terror

Featured imageHace poco menos de dos años nos llegaba “Contracted”, un film que pese a sumergirse de pleno en esa ola de los zombies que desde ya hace un lustro amenaza con ahogarnos, presentaba el tema de una manera original. Tuvo la “mala suerte” –resalto el entrecomillado- de coincidir el mismo año con la estupenda “Afflicted”, situación que le restó méritos, pero aun así la producción dirigida por Eric England se convirtió en un film de culto. Tanto que a nadie le extrañó que tuviese segunda parte.

Lo primero que hay que decir es que “Contracted: Phase II” es una secuela al uso, es decir, continúa donde lo dejó aquella, y lo segundo, que un tal Josh Forbes no solo sustituye a England -apartado del proyecto- sino que debuta tras las cámaras en un largometraje. Y esto, para nuestra desgracia, se nota en algunas fases. Pero por partes.

“Contracted: Phase II” nos pone al frente del argumento a Riley, aquel guaperas que tenía relaciones sexuales con la protagonista de la historia original dando lugar a una de las escenas más… “maravillosas” de aquella película. Así, contagiado y sin el factor sorpresa que tuviesen los que llegasen “vírgenes” a “Contracted”, el film sigue un desarrollo similar yendo detrás de nuestra víctima para mostrarnos los terribles síntomas de la enfermedad. Respecto a esto, los más morbosos seguiremos disfrutando de unos efectos especiales de maquillaje de primera que por un lado nos pondrán los pelos de punta y por otro, nos harán esbozar una sonrisa.

En este aspecto la película se beneficia del tiempo transcurrido desde la primera parte ya que esos síntomas y paulatino deterioramiento del protagonista resultan tan similares a los que ya se vieron en ‘carnes’ de la pobre Samantha que se le puede acusar, y con razón, de falta de originalidad. Para ello, el también debutante Craig Walendziak, como guionista sustituto igualmente de Eric England, recurre a dos ingredientes nuevos que dan la verdadera dimensión de esta entrega.

En un extremo tenemos un humor macabro que exagera las situaciones hasta rozar lo vulgar. Yo debía estar en un momento flojo porque en más de una ocasión no pude evitar soltar una carcajada. Por otro lado, apelar a la mala leche ya sabemos que no es el mejor recurso cuando a las claras estás acreditando que eres un fullero de tres al cuarto y lo que quieres es embaucar al espectador con trucos baratos, pero prefiero caer en la trampa y que me hagan reír a que me transmitan indiferencia aburriéndome más que a un mascachapas en un geriátrico.

No obstante, si esto a pesar de sus limitaciones era lo bueno, lo malo lo encontramos en el otro ingrediente novedoso de la franquicia como es un trasfondo policiaco truculento a lo “Seven”, “Resurrección”, “Hannibal”, etc. con tan poco protagonismo que no solo evidencia su función de “relleno” sino que hace aguas por los cuatro costados. Y lo que es peor, sirve de excusa para poner en marcha una franquicia en toda regla con lo que ya ni se le puede decir a su realizador que se le ve el ‘plumero’; y es que Josh Forbes y Craig Walendziak, a tenor de todo lo dicho, se descubren como unos mercenarios a las órdenes de unos patrones sin escrúpulos con más ambición que, al menos de momento, talento a la hora de aunar el interés de unos y otros, dígase productores y público, comercialidad y atractivo. Me quedo con ganas de saber cómo hubiese quedado la cosa en manos de Eric England.

En todo caso, para acabar, no considero a “Contracted: Phase II” una mala película, ni siquiera fallida. Vive del pasado, tienes fases erráticas como las protagonizadas por la agente de policía o el villano que han reformado a su antojo, pero entretiene e incluso tiene escenas muy disfrutables para los amantes de la casquería y el morbo.

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TAETER CITY – Giulio De Santi – Italia – 2012 – Gore

Featured imageNos encontramos con una nueva producción de la “Necrostorm”, una compañía, para aquel que todavía no lo sepa, casi de carácter familiar que se caracteriza por realizar productos gores y violentos con argumentos disparatados, pero una factura de efectos especiales extraordinaria que es la que ha terminado por convertirse en su marca de fábrica y atracción de todos los aficionados.

En esta “Taeter city” nos encontramos con una película de supuesta apariencia cyberpunk con una sociedad, como en casi todas sus películas, fascista que se dedica a eliminar todo elemento criminal y subversivo mediante unas ondas que les incitan al suicidio. Esto que puede parecer hasta normal, argumento de cualquier producto de sci-fi, los chicos de “Necrostorm” lo llevan a su terreno cuando con los cadáveres de estos se confecciona todo tipo de productos alimenticios empujando a la población al canibalismo.

Con esta barbaridad como base nos encontramos con la excusa propiciatoria del film, un discurso… ejem… ecologista en el que nos traen a unos disidentes que se dedican a criar animales para no tener que comer humanos.

Así, entre los suicidios de los criminales, los agentes de la ley persiguiendo a los “animalistas” y al (anti)héroe de la película, este a su vez luchando por la… por la… ¿justicia?, tendremos una buena ración de desmembramientos, cabezas aplastadas, arrancadas, fundidas, troceadas, ect. ect. ect. ect. ect. ect. ect. ect…, todo un repertorio sangriento que hará las delicias de los amantes del género.

El problema, dejando aparte lo surrealista y absurdo de su historia y situaciones -ya que es algo inevitable en estos chicos-, es que hay tramos de puro relleno en forma de spots publicitarios presentados por un tal Dr. Caronte que no hacen ninguna gracia. Al principio pueden sorprender ya que por ejemplo las animaciones no están mal, pero luego resultan tan sórdidas y repetitivas como algunas de las cosas con las que se atreven los chicos.

Además se aprecia tanto una disminución de medios -¿la tapa de una impresora como monitor?- como una precipitación a la hora de la realización que se traduce en algunos efectos no tan cuidados –precisamente los que no son sangrientos como los del perro- o demasiados primeros planos de todo y escenas convenientemente –para ellos- oscuras.

Resumiendo, “Taeter city” es un producto para los amantes del gore y la violencia. Sin embargo, aun así, dentro de este subgénero hay distintos grados de satisfacción y si bien los efectos especiales cumplirán con las expectativas, no tanto la historia a la que por momentos le falta ritmo.

P.D.: La película dura 1h.4min., pero los títulos de crédito avanzan tan lentos que logran el “milagro” de convertir un mediometraje en largometraje. 8 minutos de títulos de crédito. Significativo.


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ADAM CHAPLIN – Emanuele De Santi – 2011 – Italia – Gore/Acción

Featured imageTras visionar la bizarrada de “Hotel Inferno” y comentar mis impresiones sobre la misma en “Nido de Cuervos”, el notable y célebre Blog donde me dejan escribir, el mandamás del mismo y responsable de controlar nuestros desvaríos me aconsejó ver esta “Adam Chaplin” ya que bajo su fiable criterio siendo de los mismos autores, poseía mejores virtudes, como por ejemplo, un argumento.

Y es verdad, “Adam Chaplin” posee una historia, pero de ahí a pensar, como me pasó a mí, que el film sería algo… formal, va un abismo. Y que quede claro: el error no era de mi “Rector”, sino mío, al malinterpretar sus palabras; y es que claro, con tener un hilo argumental ya superaba aquella.

“Adam Chaplin” bebe de las clásicas y tópicas historias de venganza de enamorados. Sin más. No obstante, si esto sería algo ya a agradecer, por el contrario también es la causa de mis… ¿cómo lo diría?… ¿insatisfacciones?

Para empezar tenemos una imaginería típica de satánicos y “anti-cristos” encarnada por los villanos del film. Pues el primer error es colocarle a nuestro héroe una cruz invertida al cuello con lo que uno ya no sabe si es de la misma “panda” que los anteriores. Luego nos explican que la cruz la llevaba su amada en la mano, un juramente por en medio y bla, bla, bla… pero la construcción de la historia no es todo lo ajustada que debería, y más cuando para subsanar esos errores tampoco es que se hubiese necesitado de un cerebro privilegiado.

Por el contrario, algunos diálogos parecen más trabajados, tanto que chirrían notándose su intención de enfatizar a un personaje. Hablo sobre todo de ese “Mad Doctor/Jason Voorhees” y sus parrafadas dementes. Por no añadir los muchos “Por qués” o justificaciones de algunas situaciones…

Para acabar con la estructura argumental decir que los flashbacks tampoco ayudan a la cohesión de la película pues, aunque con una buena intención aspirando a tocar otros matices apartados de su carácter, ralentizan el ritmo de la misma. Y es que conviene no perder de vista el objetivo del film que es el de divertir y asombrar a base de efectos especiales, sangre y acción.

En esta faceta “Adam Chaplin” se convierte en un violento, salvaje y cruel ejercicio gore con numerosas referencias; un “El puño de la estrella del norte”, actual, terrenal, demoniaco e hiper-macarra donde se explota la vertiente super-heróica del protagonista para provocar todo tipo de FX sangrientos: cerebros, tripas, huesos rotos y amputaciones, todo a un excelente nivel de credibilidad y espectáculo que es lo que importa en estos casos, casi sin parangón en el panorama actual.

De todas formas, conviene no olvidar que estamos ante una producción de serie Z, y nos vamos a encontrar también desde interpretaciones casposas hasta un mal gusto ‘per se’, como ese personaje de Mike, engendro imitador de “Kiss”, más grimoso que la casquería gratuita que nos regala el film. No obstante, el detalle de grabar el audio en estudio y enchufárselo en el montaje, dicho así puede parecer un demérito más, pero contrariamente se agradece ofreciendo una apariencia más profesional.

Resumiendo, “Adam Chaplin” es un comic en imagen real, gore, pero comic al fin y al cabo: salvaje, visceral y contundente. De haberse estilizado un poco más, hubiese sido una obra a tener en cuenta, pero la escasez de medios y la idiosincrasia de los de “Necrostorm” la dejan en su status de producción de serie Z de usar y tirar.

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HOTEL INFERNO – Giulio De Santi – 2013 – Italia – Terror/Acción/Gore

Featured imagePrimero fue el “Found footage”; luego los “mockumentarys”, y ahora la mierda más absoluta. No hay semana que no veamos el anuncio de una nueva producción que recurra, siendo directos, a la maldita “cámara al hombro”. Estamos hartos, y ya con que una de estas películas nos entretenga, la damos por buena. Esto se está cargando el género, pero asistimos impasibles porque nuestro “amor” al mismo nos impide reaccionar ya que después de unas décadas de pasar “hambre”, que la producción haya aumentado y siempre tengamos un film con el que alimentar el espíritu, nos mantiene callados.

Por si faltase poco, cuando creíamos que el método no podía dar más de sí, esperando que la… moda terminase, nos encontramos con un nuevo estilo con el que fustigarnos aún más: el POV.

Muchos conocerán el término gracias a la industria del videojuego –o a la del porno- pero viene a resumirse como una visión en primera persona. Este sistema no es novedoso ya que hace décadas ya se experimentó con él, pero ahora con el rollo del “found footage” parece que, lamentablemente, regresa con ganas de quedarse, castigarnos y estirar más la morcilla.

Hace unos meses vimos el remake de “Maniac”, un film que entendió que el POV tenía entidad propia y que no seguía una tendencia, pero ahora nos llega esta “Hotel Inferno” creándonos la duda.

El film, nos pone en la piel de un asesino a sueldo que es contratado por una organización para asesinar a unos “turistas” que están hospedados en un hotel propiedad de la misma organización. El problema es que por un lado no existe más guión que lo comentado y un continuo correcalles –o en este caso, correpasillos-, y por el otro, la propia explicación que se da no está nada clara cuando mezcla contratos con contratantes; vamos, que al final uno ya no sabe ni quién es el enemigo. Aunque claro, poco importa cuando el objetivo del film es mostrar el mayor número de efectos especiales sangrientos.

Y es que por mucho que haya comenzado a hablar del “cómo”, el “qué” se acoge al gore más puro y duro. Nuestro protagonista –o nuestro “otro yo”- va cuchillo/pistola/palo/hacha/sierra mecánica en mano haciendo todo tipo de tropelías a cada cuál más salvaje y despiadada. En este punto, hablar de “violencia gratuita” sería pecar de mojigatería, ya que cuando se saca a relucir el término “gore”, uno ya sabe lo que va a ver.

Los efectos especiales, marca de fábrica de la productora italiana, están al nivel de lo esperado, creíbles y contundentes como manda el “régimen”, pero no logran dejar atrás la sensación de estar delante de un “live-action” del último “Dhoom” de turno, demonios incluidos. Y es que el terror ha sido sustituido por la acción.

Finalmente, la repetición de los crímenes sin hilo argumental y la falta de imaginación en algunos casos de los asesinatos, terminan por si bien no aburrir –exceptuando el incomprensible e innecesario discurso del final-, sí que hartar al más acostumbrado a este estilo.

Detalles como por ejemplo que el tipo con la cámara demuestre que no ve un pijo, tampoco ayuda a dotarle de una impronta más allá de la demostración de un buen manejo entre FX y maquillaje.

Resumiendo, “Hotel Inferno” es un film gore que parte de una buena idea, pero que termina víctima de ella al agotarla a los veinte minutos. Al menos, por mucho que se exceda en sangre y violencia, no sufre de esa enfermedad del “mal gusto” de estas producciones.   

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