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IRON FIST – 2ª Temporada – EEUU – 2018 – Acción

Iron Fist2

Vista. Lo primero que tengo que decir es que no me ha disgustado. Lo segundo, que tampoco es la bomba que alguno ha dicho ni que la mejora sea tan sustancial como parece atisbarse por ese cacareado récord que estos días ha circulado por la red de diferencia de puntuación de una temporada a otra, de la primera a esta.

A mí la primera tanda de 10 episodios no me pareció tan mala. Pero es que no entiendo esa algarabía general cuando hay una acusada continuidad: acción poca, diálogos muchos.

No seamos hipócritas por favor; hay episodios, por ejemplo el cuarto, en que no hay ni una pelea. Únicamente hay que ver que en la serie tan solo tenemos ocho personajes. Nada más. Contarlos. Secundarios, casi ninguno. Con tan poca población y exigua acción, los episodios son un sinfín de diálogos y situaciones que si se hubiesen quedado en la mesa de montaje no hubiese pasado nada. Los escenarios, igual. Casi todo en recintos cerrados. Demasiado teatral.

Y si bien admito que esto podría estar sujeto al criterio de cada uno, lo que no admito es todo lo que rodea al personaje.

Para mí, Iron Fist es uno de mis tres personajes favoritos de Marvel. Lo sigo desde hace décadas y poca gente me puede explicar cosas sobre el mismo. La primera temporada puedo reconocer que me gustase más porque me dejase llevar por mi favoritismo, pero esta ya no.

Sin soltar spoilers… Danny Rand es el “Arma viviente”. Se ha pasado toda la vida aprendiendo y luchando para ser el mejor luchador del mundo. Pues bien, aquí nos quieren hacer creer que se “lesiona” y tiene que ser Colleen la que le… ¿enseñe? ¿enseñe qué? ¡Señores, que ha tenido una lesión en la rodilla, no en la cabeza! Puede entrenarlo si ha perdido la forma física, pero ¿“enseñarle”?

Luego tenemos esa manía de que los superhéroes son humanos y bla, bla, bla… Joder, no hay serie o película a la que al protagonista no lo dejen medio muerto. Netflix se ha especializado en eso. ¿Por qué no mostrarnos al –otra vez- “Arma viviente” en lugar del patán debilucho que nos sacan aquí? Joder, que Iron Fist tiene más poderes que el de iluminar el puño, pegar puñás al suelo y destrozar mobiliario vario. ¿Falta de ambición, poco presupuesto o guionista imbécil? Todo junto, creo yo. ¡¡Pero si en esta temporada vemos más a Davos como ‘Iron Fist’ que al propio Danny!! ¡¡Coño ya!!

Y ya que estamos con Davos… ¿Qué mierda es ese logotipo de la serpiente? Otra vez… ¿alguien se ha leído el cómic? Una cosa es que sea ‘Serpiente de acero” y otra que le cambien el tatu por sus güevos… ¡Pero si en la primera temporada de “Daredevil” salían unas pastillas de droga con el logotipo de este… ¡Por Dios! ¿Tan difícil es?

Y ahí no acaba la cosa: tras la mencionada “moda” de apalizar a héroes, tenemos la de impregnar todo bajo una nube de posicionamiento “políticamente correcto” que de verdad me da asco. Eso de “no dañar a Davos”, “hablar con él”, etc. cuando el tipo lleva un reguero de cadáveres y te quiere más muerto que vivo…

Luego cancelan la segunda temporada de “Los defensores”… Normal. Ya no es que la burbuja de series ha reventado como llevo un par de años vaticinando sino que cuando la clac de frikis se den cuenta de que se están aprovechando de ellos, el guantazo va a ser de aúpa. Despertar por favor. Os puede gustar más o menos, pero esto no es Iron Fist.

¿Dónde está el misticismo? ¿Un cuenco milenario y una momia? ¿Mencionar a las Hermanas Grulla? Y digo ‘mencionar’ porque estas no son las Hermanas Grulla. Me parece una ofensa pretender eso. ¿Y qué decir de Kunlun? Ni una mísera infografía ni nada. Encima para recrear la pelea entre Davos y Danny nos la sacan en un salón que mezcla estilos y prioriza el… ¡griego! Podrían haber puesto al “Tronador”, pero ni eso. Y del personaje de María Tifoidea mejor no hablar. Aquí es interesante, pero hacernos creer que este es el personaje del cómic…

Para acabar, el guiño final –no hablo de las escenas post-créditos sino del epílogo- es fantástico, pero a la vez me parece una tomadura de pelo cuando, como vengo diciendo, te has pasado por el forro al personaje. No es más que un brindis al sol, un fanservice.

Resumiendo, para mí, serie policiaca con algo de fantasía para pasar el rato. Como “Iron fist” un fracaso en toda regla. Abrir los ojos, por favor, abrirlos. No pido mucho, lo que pido son cosas estructurales y algunos detalles que cualquier serie de TV nos da actualmente.

3de5

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A GENTLEMAN – Raj & D.K. – Bollywood (India) – 2017 – Acción

Agentleman

El porqué de la no-explosión del cine de Bollywood, hindú por extensión, en España no lo entiendo. Si no recuerdo mal creo que auténticos conocedores de este mundillo como Domingo López decían que los derechos de las películas tienen ciertas peculiaridades, pero dejando el tema de las dificultades de exportación/importación, todavía no hay mercado para estos productos.

De anime, cine coreano, japonés y chino en menor medida, tenemos pequeñas dosis, pero hindú…como no sea cine de autor o reivindicativo… Ah, sí o el que se estrena en salas en versión VOSE pero que luego no se traduce en edición casera con doblaje.

Que las costumbres son muy alejadas de las nuestras, que los bailes desvirtúan las historias, que si patatín, que si patatán. He oído excusas de todo tipo. Mi socio Ángel Manuel, la otra costilla de Chanpoo.com, con gran criterio y amante de (casi) todo lo asiático no termina de comulgar con este cine.

A mí, que es a lo que importa y lo que me sirve para dar comienzo al análisis de esta película, me gusta porque además de integrar la música como nadie lo ha hecho –sin música no puedo vivir- tienen una noción de la vida tan fantástica que se traduce en su forma de comunicar. Esas peleas tan exageradas, sus melodramas tan sentidos, su humor tan inocente y a bocajarro… Ponen el corazón en lo que hacen, para bien y para mal, y eso se nota.

Alguno dirá que solo es palabrería barata, que es la última moda y que solo estoy ciego por el exotismo.

Pues para contestar a este alegato me viene que ni perfecta esta película ya que lo que me gusta de ella, entre otras muchas cosas con las que entraré también ahora, es porque da una imagen idílica y moderna, mucho más sofisticada que en producciones occidentales. ¿Exotismo? Pues estoy hablando de todo lo contrario…

“A gentleman” traslada la mayor parte de su rodaje a Miami, con todo lo que ello conlleva de exteriores y calidad de vida. Porque aquí no tenemos a latinos intentando sobrevivir. Los expatriados hindús son un arquetipo de personaje de la cinematografía hindú y pocas veces vemos miseria o dificultades. La productora ‘Yash Raj  Films’ casi se ha especializado en este tipo de películas y si bien esta pertenece a la ‘Fox Star Studios’, dependiente de la norteamericana ‘20th Century Fox’, es curioso ver en los agradecimientos al inicio del film el nombre de Karan Johar, sobrino de Yash Chopra, fundador de la propia YRF… ¿casualidad?

Es cierto que la relación vendrá por otra parte, pero no las formas. Todo en “A gentleman” tiene una apariencia occidental y el tratamiento de la imagen está más que cuidado. Que la matriz sea la propia Fox tendrá algo que ver, que al principio del proyecto la vendiesen como una continuación de “Bang bang” –“Operanción Koh-I-Noor” como se bautizó en España mutilada de números musicales- remake local a su vez de “Noche y día”, también; la cuestión es que a vista de un occidental, de exotismo nada. Más bien como decía, sofisticación y lujo.

Y para llevar todo ello a la gran pantalla, ¿qué mejor que una comedia de acción? Pues eso nos encontramos, una película con espías impecables, chicas guapas y escenarios envidiables.

Por la parte de comedia, es muy ‘a la americana’, es decir, comedia ligera donde hay más simpatía que humor. Es el carisma de los protagonistas el que tira del carro y las situaciones no se fuerzan demasiado con tal de no pedirle al público demasiado. Olvidaros de los chistes zafios y los gags absurdos y hasta políticamente incorrectos, casi denunciables habituales en la India; aquí todo es bastante asumible: puede hacer gracia o no, pero tampoco nos hará poner los ojos en blanco a causa de la vergüenza ajena.

Por el trasfondo romántico, tampoco hay que preocuparse ya que aquí no hay conquista. La pareja ya está conformada, o eso es lo que desearía el protagonista… No cuento más.

La acción, sin tener una presencia protagonista, resulta gratificante. Las peleas físicas rayan a gran altura. En ningún momento tenemos ese defecto tan común en su cinematografía como son las populares “patadas al aire”, resultando las coreografías técnicamente brillantes, proporcionando credibilidad, laboriosidad y contundencia. Olvidaros de las fantasías de otras cinematografías hermanas de Bollywood ya que aquí no veremos enemigos volando a merced del cable. Como todo en la película tiene una apariencia –y gusto- occidental, así es que de desfases, ni uno. No en vano, el responsable de la misma es ni más ni menos que el francés Cyril Raffaelli, autor de coreografías de la talla de la saga “Transporter”, “La jungla 4.0” u otras películas de género bajo el sello Luc Besson.

Por su parte, Sidharth Malhotra, con un cierto aire a Eric Bana, a pesar de haber ganado algún galardón como “Peor actor” por su papel, se descubre como un correcto actor de acción, dejándonos con la idea de que cada vez entendemos menos de esto al no comprender sus desméritos para ‘valerse’ con la carga de este cuestionable galardón.

De Jacqueline Fernández poco se puede hablar ya que desgraciamente queda bastante relegada a… a… cara bonita. Y vaya sí lo es: actualmente mi actriz de Bollywood preferida. El problema es que en otras ocasiones se le ha sacado más partido.

Pasemos a, como es habitual en las reseñas de esta procedencia, la que denomino como ‘Sección de Coros y danzas’. Hasta tres números musicales tiene la película.

Chandralekha” tiene como escenario una fiesta de trabajo y resulta simpática, más la coreografía que el tema musical ya que, aunque movido y moderno, no resulta tan pegadizo a causa de la excesiva repetición del “Chandralekha” del título y la instrumentación de esa trompeta recalcitrante. Lo mejor: ver a la gente pasándoselo bien.

En “Baat Ban Jaye” cambiamos el entorno yéndonos a la playa. Con ello, el ritmo se hace más distendido, menos repetitivo subiendo las prestaciones, haciéndose más comercial. Una gozada. Colorido y, ahora sí, pegadizo.

Disco disco” acompaña a los títulos de créditos finales por lo que los poco amigos de estas escenas podrán saltárselo sin más. El resto disfrutaremos de una de estas típicas coreografías ambientadas en una supuesta discoteca setentera. La melodía nos recuerda a otras muchas pero como su función no es otra que servir de dicharachera comparsa al aluvión de nombres, tampoco desentona.

Por lo demás, otros dos temas melódicos que acompañan a las escenas más acarameladas, sin entrar como decía líneas arriba en el edulcoramiento más empalagoso. Destacar el tema “Laagi Na choote”, un dueto precioso tanto por composición como por interpretación. La piel de gallina, oiga.

Resumiendo “A gentleman” es una divertida comedia de acción, sin más pretensiones que divertir y estar bien hecha, cuidando los detalles. Y por Ganesha que cumple con creces. Y es que cuando se tienen claros los objetivos y mimas el producto, se nota trascendiendo las sensaciones del resultado buscado.

Gaurav Kapoor es un ejecutivo que disfruta de su cómoda vida. Está enamorado de su compañera de trabajo Kavya, pero esta lo cree un tipo aburrido por lo que no le hace mucho caso. Pronto la acción se cruzará en sus vidas. O no…   

4de5

ISM – Puri Jagannadh – Tollywood/India – 2017 – Thriller

ISM

Decepción. Este es mi titular para la película. Por dos motivos, uno personal y otro, por mis sensaciones tras su visionado. Así es que si sois listos hasta os podéis ahorrar el rollo de tener que leer esto. Sin embargo, si os puede la curiosidad y pasión por este cine, no cambiéis de canal que… ooops, perdón… seguir leyendo que igual os sorprendo con mis habituales chorradas.

Empezaré por lo personal que igual importa menos, dentro del ya agujero negro de ‘importancia zero’ que tiene todo esto, claro. La cuestión es que la primera parte de la película, coincidiendo con la primera hora, transcurre en la ciudad que me vio nacer y a la que me siento orgulloso de pertenecer, VALENCIA. De hecho, estuve en el rodaje en una de las escenas de acción en la que persiguen al protagonista montado en una moto.

La ciudad –por cierto, es la cuarta vez que se rueda una película de la India aquí- sale preciosa, sacando muchos rincones de la misma –me falta el Micalet, campanario de la Catedral, para que fuese ya redondo- y se nota que los productores estaban enamorados de la misma. El problema, la decepción que decía, viene dado porque a la hora de nombrarla la cambian de lugar diciendo que es… TENERIFE. ¡Toma castaña! Imagino que es un homenaje a la gran colonia hindú que allí reside porque de otra forma no lo entiendo. Lo más curioso, siguiendo con las batallitas que solo me importan a mí, es que no es la primera vez que ocurre esto ya que en la sexta parte de “Fast and Furious” trasladan la valenciana base de la OTAN/NATO a la capital del Teide. En fin… ‘Resignació, germans valencians’ o lo que es lo mismo traducido del valenciano al español: “Tranquilos que un día los valencianos conquistaremos el mundo”.

Dicho esto, vayamos ya con lo importante –y más serio-, mis sensaciones y conclusiones.

Como en casi todas las películas de la India, nos encontramos dos partes bien diferenciadas. Aquí dadas las ‘limitaciones’ del metraje, poco más de dos horas, nos las encontramos bastante comedidas y, gracias a Ganesha, directas.

La primera parte, la que como decía se desarrolla en Valencia… o en Tenerife según estos, nos trae una comedia de acción donde las supuestas risas se anteponen a los guantazos. Digo bien lo de ‘supuestas’ porque el que más y el que menos ya sabe cómo se las gastan los hindús ya que su humor, y tanto importa si hablamos de Bo-To o Kollywood, se basa en personajes secundarios ridículos y en la mofa que se hace de ellos, un indigno escarnio objeto de denuncia. Aquí no es el caso pero hemos visto en otras ocasiones como hasta se burlaban de deficiencias físicas y mentales. Así de burdo, inocente para sus defensores, se nos presentan unos gags que para la mayoría son fuente de vergüenza ajena.

Los chistes, haciendo gala de otras de sus habituales pautas o características, tienen mucho de componente local, convirtiéndose en demasiadas ocasiones en jeroglíficos aún más indescifrables. Si los sketchs tontorrones no tienen gracia, imaginar los que solo entienden ellos. Aquí, nos sacan en una ocasión un cameo –no sé si será con permiso o qué- de Salman Khan y nos nombran a otras estrellas de su cine como Mahesh Babu -¿casual que haya sido el último que haya rodado en Valencia?- y Jr. NTR, pero poco más.

Junto a esto y la acción, que me dejo para después, la componente romántica, apartado superado en la India en la última década. Y digo ‘superado’ porque nadie tiene que preocuparse de encontrarse algo edulcorado; actualmente a no ser que nos topemos con un melodrama, las conquistas son poco menos que flechazos. Aquí tenemos a nuestro héroe que se enamora de la chica, le suelta un par de piropos al más puro estilo machito y esta, si bien no cae rendida a sus pies, entra en el juego de la seducción. Como hemos dicho, dadas las limitaciones de metraje, aquí todo resulta más precipitado y su enamoramiento es casi instantáneo, nada creíble por otro lado cuando entran en juego encima casualidades y enredos, esos otros ingredientes omnipresentes en este tipo de producciones.

Peeeero es que lo peor está por venir, con la segunda parte u hora.

Aquí la película da un giro radical, convirtiendo la comedia en drama y la tontería en un panfleto liberal de estos mesiásticos que no hay por donde pillarlos. Resulta que todo lo que estábamos viendo no era tal y que nuestro héroe en realidad es un cruzado por la verdad y libertad del pueblo que está esclavizado por las corruptelas del poder y bla, bla, bla… Vamos, que ahora entiendo por qué eligieron Valencia como fondo de las aventuras de estos, hartos de ver cómo en la última década, unos y otros han convertido a mi otrora próspera tierra en el objeto de las ambiciones ilícitas de cualquier político de tres al cuarto.

El humor se cambia por reivindicaciones y discursos grandilocuentes que hemos visto ya una y mil veces, que resultan tan redundantes en su mensaje que aburren más que otra cosa. El fin es bueno, pero no deja de ser una utopía. Y eso lo dice alguien que cree que el comunismo es perfecto, pero son las personas las que no, y por lo tanto no se puede llevar a cabo.

La última media hora es aburrida por mucho que se empeñen en querernos hacernos partícipes de la alegría del pueblo por verse representado. Me recuerda a uno de esos finales de “Madagascar” donde los lémures solo tienen ganas de fiesta y se ponen a bailar al ritmo de una canción pegadiza. ¿Pero somos tontos o qué? Está muy bien eso de hacer un Wikileakshinduleaks más bien- haciendo uso del ‘modus operandi’ de Anonymous y decir que te inspiras en Julian Assange y Edward Snowden al inicio del film, pero todo resulta pretencioso cuando sabes que en realidad es una maniobra para llevar al público a las salas.

Solo hay que ver esa subtrama romántica de la que hablaba líneas arriba y su cohesión con la historia tal y como termina desarrollándose. No se puede decir mucho para no desvelar nada, pero de creíble… Por no decir el lugar que deja a la mujer. Manipulada. Objeto. Excusa. Marioneta… Tantas cosas y ninguna buena… Vale que sea algo a lo que deberíamos estar habituados, pero… ¿tu mensaje no es romper con lo de siempre? Hipocresía.

Nos queda la acción, quizás el factor más importante de mi frustración, sobre todo por venir de quién venía.

La que nos encontramos en la primera hora es bastante mala. No voy a poner ningún paño caliente. Por mucho que me guste el cine de la India no voy a ser indulgente. Las peleas no hay ninguna en la que los puños o patadas lleguen a su objetivo. Cualquiera diría que el director de esta, Puri Jagannadh, fuese el mismo de esa casi Obra Maestra que fue “Pokiri”  u otras recomendables como “Bbuddah… Hoga Terra Baap”. Con decir que hay un tiroteo y pasa de tapadillo a causa de planos demasiado alejados donde no se puede ver nada. ¿Tapar los defectos?

Luego, en la segunda parte y con la entrada de especialistas locales la cosa cambia, pero tampoco llega al nivel de otras producciones de su director. Una de esas escenas donde los rivales salen volando y el héroe muestra sus habilidades dando mamporros, y poco más ya que la esperada parte final resulta una copia de otras tantas con el héroe acuchillando a diestro y siniestro pero sin la espectacularidad de otros títulos. Parece que no querían restarle fuerza al mensaje políticamente correcto de los minutos anteriores y se han dejado el dinamismo, la fantasía y contundencia de la acción hindú para otra ocasión.

¿De las coreografías y números musicales? Pues que propiamente dichos hay solo dos. Uno donde el héroe demuestra sus dotes para el baile por toda Valencia, bastante vistoso y divertido, y otro en las calles de Hyderabd con mujeres y ritmos más autóctonos, menos comerciales a vista de un occidental. Correctos sin más. Luego de tipo videoclips, es decir, esos donde los protagonistas deambulan en silencio solo acompañados por música tendremos otros tres, pero estos son simples minutos musicales con letra. Al igual que con la acción, se podría haber aspirado a más.

Para ir acabado, destacar al protagonista Nandamuri Kalyan Ram, una mezcla entre Salman Khan y Dominic Cooper, un intérprete que se mueve mejor en el drama que en la comedia aunque como héroe de acción no pinta mal, lejos todavía de los iconos del género de su cinematografía pero al que habría que estar atento en futuras ocasiones si le llegan mejores proyectos. Es Jagapati Babu el que hace gala de su veteranía y el que sin quererlo se lleva el gato al agua a pesar de sus limitaciones y rol de ‘casi’ villano de la función. Es lo que tiene el carisma…

Resumiendo “ISM” es un film irregular que podría haber dado más de sí pero que da la sensación de que al trasladar su producción a España, perdió parte de su potencial económico. Le falta espectacularidad y le sobra hipocresía. Demasiada carga de corrección política para no dar ejemplo en el tratamiento de la mujer o poner realmente los pies en el suelo.

Kalyan es un joven vividor que se gana la vida en las peleas ilegales en España. Un día conocerá a Alia, la guapa hija de un mafioso. El destino le llevará a conocer por su parte al padre de esta y pronto comenzarán los enredos. Pero nada es lo que parece… empezando porque Valencia es Tenerife.

2de53de5

V.I.P. – Park Hoon-Jung – Corea del Sur – 2017 – Thriller

VIP

Como vivo un momento delicado –algunos lo llaman ‘Crisis de los cuarenta’- la verdad es que por un lado ya me da lo mismo todo y por otro, no me da. Me da lo mismo todo porque estoy harto de las tonterías, harto del quedar bien, harto de que a uno lo tomen por tonto y harto de que la vida pase sin menos alegrías de las que merecemos.

Sin embargo, ese hartazgo te lleva a ver las cosas de otra manera, de saber quién está ahí, quién te aprecia y en quién puedes confiar. Me hacen gracia ahora los niñatos que intentan explicarnos lo qué está bien o lo que está mal cuando de la vida solo la conocen de oídas y encima filtradas por un tamiz deformado a su antojo.

Llevo desde 1998 escribiendo reseñas de cine asiático y si mis cuentas no me fallan ya habré superado las 3000 reseñas. Está claro que la mayoría son ladrillos intragables, con desaciertos y afirmaciones desafortunadas, pero eran meramente un medio de expresión, ninguna lección a terceros con intenciones de adoctrinar. Era mi forma de comunicarme y dar a conocer un mundo que gracias a las nuevas tecnologías ahora cualquiera tiene a su alcance pero que parecía inaccesible hace tan solo quince años.

Quizás ahora la pasión haya pasado dejando paso simplemente a las ganas de dejarse llevar, olvidar lo que se ha quedado por el camino. Escribir tampoco es ya esa devoción de ponerse delante de un folio en blanco a hablar sobre algo casi místico por aquella época, dar el justo reconocimiento a algo que merecía la pena, que tenía que ser descubierto. Quizás en parte porque ya no valga la pena… ¿O sí?

De nada me sirve ahora explicar que los surcoreanos son los reyes del thriller policiaco porque es redundar sobre un tema sabido ya. Menos aún hablar sobre la obsesión que tienen sobre Corea del norte… Total, si nosotros españolitos no hemos podido quitarnos la losa –nunca mejor dicho en unos días en los que se habla de desenterrar a cierto dictador…- de la Guerra Civil… ¿Qué no podrán ellos teniéndolos tan solo a unos metros de distancia?

La cuestión es que ‘enmerdado’ como estoy, me cuesta llevar a adelante una reseña que gira en torno a tantos tópicos en la cinematografía y sociedad coreana sin caer en el tedio y darme asco a mí mismo, así es que intentaré ser expeditivo.

El argumento de “V.I.P.” no puede ser más simple: un asesino en serie es el deseo de la policía, del servicio de inteligencia y de una venganza. A partir de ahí sazonamos con esos tópicos que mencionaba.

Para empezar, nuestro oficial de policía es el clásico agente rebelde que pocas veces cumple las normas y al que todo el mundo tiene respeto, aquí llevado al límite de incluso el miedo debido a un carácter irascible.

El agente del Servicio Secreto, por el contrario, es el típico funcionario, disciplinado y cerebral.

El joven asesino, por su parte, parece haberse inspirado en su compatriota y colega de profesión Shin Ha-Kyun (“Salvar el planeta tierra”, “El gran golpe”, “Sympathy for Lady vengeance”, etc.) con el que guarda por cierto hasta un cierto parecido, esbozando en todo momento una macabra sonrisa por muy sádicos que sean sus actos, haciéndolos más cruentos si cabe. Y es que el antagonista de la historia es un cruel sicópata que disfruta con el dolor ajeno, siendo las inocentes jovencitas su presa favorita.

Y por último, un policía militar norcoreano que busca venganza desde que… entre otras, nuestro asesino desertó al sur.

Para aderezar todo el conjunto tenemos otro factor habitual en el país como son las luchas de poder. Por un lado, el policía y el agente del servicio secreto se ven sometido a la tiranía de la cadena de mando. Y por otro, el exponente político representado por el tira y afloja entre el servicio secreto local a merced, según nos lo pintan, del americano.

Pues bien, a pesar de que parezca “lo mismo de siempre” y que esa peligrosamente aburrida a priori componente jerárquica-institucional esté ahí presente, “V.I.P.” es un gran entretenimiento.

Las claves, un par. La primera, que nuestro iracundo policía está interpretado por Kim Myung-Min, un actor todo-terreno en quizás su papel más exaltado. Aunque dramas y thrillers ha tocado bastantes, es un reconocido comediante, y verlo tan excesivamente sobrio, resulta refrescante. Claro, esto a quién lo conozca poco o nada, no le va a resultar un atractivo extra, pero ya sabemos que parte del éxito de las producciones surcoreanas radica en su… ¿interiorización?

La segunda, las sorpresas. No voy a desvelar nada, pero a pesar de que como digo el guión no es muy elaborado, no resulta previsible. Y cuando lo hace, sobre todo en el personaje interpretado por el internacional Jang Dong-Gun –repito que no descubro nada, solo hay que ver el arranque- es cuando resulta necesario. Los mejores minutos de la película coinciden con la acción protagonizada por este. Da gusto verlo. Y ya no tanto por la contundencia sino por dejar atrás toda esa mojigatería en la que vivimos. Personalizándolo en su persona, ya en su momento muchos dijimos que era un buen heredero de Chow Yun-Fat; aquí lo ratifica. ¡Qué atracción ejerce sobre la cámara y cuánto estilo con una pistola en las manos!

¿Lo peor? Que se me queda corta la participación de Park Hee-Soon cuando su personaje daba para mucho más como ese oficial norteño con la venganza como meta y fatalidad como destino, la nula presencia femenina y que parece que la industria tabacalera del país ha producido la película. Cada cual hace con su cuerpo lo que quiera, siempre que no moleste a otro, claro, pero aquí parece que es indispensable fumar para parecer más duro o cool. El personaje interpretado por Kim Myung-Min no hay escena en la que no lleve un pitillo en los labios.

Resumiendo, “V.I.P.” es un ‘más de lo mismo’, pero un ‘más de lo mismo’ bueno, sabe qué dar y hasta cuándo. Aprovecha defectos para convertirlos en virtudes y enmascara tópicos gracias al ritmo y carisma de sus protagonistas. Un thriller que sin llegar a ser “de acción” resulta intenso.

4de5 /  5de5

“RE:BORN” – Yuji Shimomura – JP – 2016 – Acción

Reborn

A veces las sensaciones no vienen dadas por unas expectativas, comentarios de terceros, gente implicada o sentencias que a voz en grito apelaban a nuestra nostalgia diciendo que esta obra era el ‘canto del cisne’ de Tak Sakaguchi, no. A veces simplemente basta una imagen, ver a Masaya Kato al inicio del film, y saber que estamos ante algo grande, por mucha tontería que parezca.

Pero si es por tontería, yo tengo mucha así es que de eso no me podéis acusar.

Mirad si soy tonto que aún conservo la camiseta que me compré de “Versus” allá por el 2002… Ni falta hará decir que por aquella época, sería de los pocos por estos lares que tendría una. Por esa razón, añadiendo algo de soberbia a mi sarta de idioteces, diré que a mí nadie me tiene que presentar al amigo Tak.

Pues bien, en mi inabarcable estupidez había olvidado lo bueno que era este. Que sí, que entre los Tony Jaas de turno e Iko Uwais del momento, uno había llegado a olvidar a Tak y lo que supuso en la anterior década.
Pero ha tenido que llegar esta “Re:born” para, si bien no reconocer lo imbécil que es uno –eso ya lo sabía- sí para poner a cada uno en su lugar.

Lo primero que hay que decir es que, por mucho que Sion Sono haya participado en su guión –amigo de Tak-su desarrollo no puede ser más simplón y manido. Nos encontramos frente a un super-soldado/espía/killer/perroflauta que se encuentra retirado y al cuidado, para mayor decepción de millenians creativos, de una niña.

Así, tras unos primeros veinte minutos de cine de geriátrico con historia contemplativa de niña y prota mostrándonos lo bonito de una relación aburrida y casi al borde de la denuncia en la oficina de ‘Asuntos sociales’, empieza un festival de la acción, artes marciales y armas blancas que deja al duelo final de “The raid II” a la altura de las discusiones de Heidi y su abuelo en la serie animada de Takahata. Es decir, vamos a ver más navajazos que en todo el cine quinqui español de los setenta y ochenta juntos, y cortes de cuello que ríase usted de la pollería de mi barrio con más de cien años de historia.

Lo que Sakaguchi y Yuji Shimomura nos ofrece es un deleite de movimientos rápidos, coreografías limpias y encuadres perfectos para que el espectáculo sea lo más asimilable posible. Es cierto que en alguna escena el montaje peca de abrupto pudiéndose adivinar algún fallo de continuidad, pero es algo que solo los maniáticos como un servidor apreciarán.

Los que pasen de maniáticos a directamente críticos, le achacarán un estilo videoclipero o de videojuego, etiqueta con la que se suele atacar a estos productos sin saber que a muchos eso no nos parece un insulto, al revés, es un aliciente, pero como estoy diciendo, es una apreciación con más intención de ataque que informativa.

Pasajes como ese ochenta –sí, ochenta- contra uno o la de la cabina telefónica con una siempre sugerente jovencita con falda de tablas, por destacar alguna escena entre las muchas a subrayar, son alicientes de sobra para destacar a esta “Re:born” como una de las mejores del año en su género.

Resumiendo, coges “Metal gear solid”, cualquiera de Bourne, de John Wick, lo adaptas al medio cinematográfico con un guión que te permita hora y pico de peleas y lo envuelves con una buena banda sonora que aporte solidez apartándolo de la serie B, y obtienes un éxito seguro. A la pregunta de cuál era mejor si “The raid 2” o “SPL 2”, se le une una tercera contendiente con menos medios pero similar intensidad.


 

“CHASING THE DRAGON” – 2017 – HK/CH – Drama/Thriller – Wong Jing/Jason Kwan

chasing

Lo de que Wong Jing es un ‘Maestro de la comedia’ quedó en el pasado. No porque ya no lo sea, no, sino porque es ‘Maestro’… a secas. Aunque para ser francos más bien deberíamos calificarlo como un tipo listo, muy listo. Pero vayamos por partes.

De sobras son conocidas las sagas “Twinkle Twinkle Lucky Stars”, “God of gamblers” –con guiño incluido en esta película- recuperadas en las recientes “From Vegas to Macau/Man from Macau”, las no menos aplaudidas “Future cops”, “High risk”… Y es que son tantas y tantas risas las que nos ha arrancado…

Pero más allá de comedias, como decía al inicio, también en las últimas décadas nos ha regalado tremendos dramas y vehículos de acción que se alejaban de su peculiar sentido del humor, improvisación y grotesca puesta en escena. “The colour of the truth”, “The last tycoon”, “Moving targets”, “To live and die in Mongkok” o “I corrupt all cops” con la que guarda muchas similitudes con esta, son algunos ejemplos. Sin embargo, los que más y los que menos sabrán que este ‘milagro’ no es casual y que en muchas ocasiones Jing ha recurrido a directores amigos y genios apadrinados para, por decirlo de alguna forma, “domesticarlo” y controlar sus desmanes cuando la comedia pugne por no dejar sitio al drama. Marko Mak, Billy Chung, el mismísimo Andrew Lau o como en este caso, Jason Kwan. Como decía, un tipo listo.

En esta ocasión, Jing se hace valer de una historia y personajes que conocía muy bien de cerca –la mencionada más arriba y el ínclito Lee Rock cuyas películas produjo Jing casi tres décadas atrás con Lau enfundado en la misma piel- para construir una historia con un gran leit motiv: hacer de los tópicos una excepción.

En el film –repitamos, referencias aparte- se nos muestra la típica historia de mafiosos –triadas, como no- con hermandades por doquier. Y no, no hablo de colectivos, sino de ese “Bromance”, amistades llevadas al límite que se nos descubrió precisamente en Hong Kong de la mano de otro maestro como John Woo. De hecho, y perdonarme porque había dicho que dejaba las referencias  a un lado… ¿nadie ha visto como un servidor un pequeño homenaje a “Una bala en la cabeza”?

Pero vuelvo al redil. Con notas que nos recuerdan que estamos en un nuevo siglo –las reivindicaciones sociales (inmigración, lucha de clases, posicionamiento político, etc.)- Jing como autor unipersonal –o eso dice- del guión, recrea una historia como decía con amistades inquebrantables, ascensiones y caídas. Vamos, lo de siempre.

Peeeeeero, la magia de esta “Chasing the dragon” es que se construye desde abajo.

Dicho así parece una obviedad, pero no tanto cuando todo el ritmo va acrecentándose para partiendo de los tópicos mantener la tensión hasta el final sin saber qué pasará. Y esto ni ya es tan elemental ni muchos menos, fácil de conseguir.

Porque por mucho que la historia sea manida y hasta los personajes reconocibles, su tratamiento es bastante diferencial cuando los revistes de dos rostros tan carismáticos pero los reclutas en el bando del lado oscuro, obteniendo que la presunta previsibilidad se evapore al eludir el clásico duelo ‘bueno-malo’.

En ningún momento sabes si las hermandades se van a romper, si alguno de los protagonistas puede caer o, evidentemente, cómo va a terminar la cosa.

Una ‘femme fatale’, drama, más drama, más tragedia, un Donnie Yen fuera de su hábitat natural pero majestuoso, un Andy Lau macarrero pero ‘celestial’… la lista es larga.

Pero por debajo de las luces, están las sombras. Y no hablo en plan negativo o crítico, más bien pedante ya que es un recurso gratuito para destacar elementos menos a priori destinados a llamar la atención.

El primero es la bellísima fotografía de la película que junto a la dirección artística nos traslada por momentos a la recordada “In the mood for love”. No os llevéis las manos a la cabeza, que no es para tanto. Jason Kwan, co-director y director de fotografía del film nos trae uno de los mejores tratamientos de imagen que he visto desde hace mucho tiempo en una película, al uso del célebre Doyle, o más reconocible por el gran público, las producciones de Jean-Pierre Jeunet.

Y es que Jing siempre ha tenido buen ojo para los directores de fotografía venidos a realizadores, ¿verdad, Andrew Lau?

En este aspecto, sorprende ver en los títulos de créditos a otro director que de esto de la imagen sabe mucho como el gran Peter Chan, aludiendo a él como Director consultante. ¿Casualidad?

La Banda Sonora, baza habitual en los films de Jing, gana, si cabe, aún más protagonismo en esta ocasión. La riqueza de melodías, obviando la calidad que siempre atesora su compositor Chan Kwong-Wing (sí, el de la trilogía “Infernal Affairs”) logra que destaque incluso por encima de la acción o trascendencia de las imágenes. Anacronismos musicales, poner música dramática a los momentos de tensión o al revés, más dinámica a los tristes, son brillantes ocurrencias que elevan el nivel del film por encima de esa previsibilidad inherente tanto a su historia como al género.

Como la perfección es difícil de alcanzar, se le puede reprochar que algún efecto dramático sea un tanto buscado perdiendo emotividad, pero lo compensa con esa habitual contundencia que solo las producciones locales pueden ofrecernos.

Resumiendo, soberbio cocktail realizado en base a una historia de mafias y corruptelas, con referencias al ‘heroic bloodshed’ clásico, e ingredientes carismáticos con una presentación más allá de la espectacularidad y gusto por el detalle. De lo mejorcito de este 2018.

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Crítica (Opinión) nuestra para la nueva cinta de Marvel Studios, “Black Panther” (Pantera Negra).

Dejando de lado la difícil situación de cuadrar Wakanda, el reino del protagonista, en un contexto creíble (dónde meten el dinero, si sus pastores se resignan a serlo con el resto del país nadando en la opulencia, para qué les sirve la tecnología a una tribu en las montañas, dónde están sus científicos, para qué extraer Vibranium si no pueden explotarlo, etc. etc…) esta “Pantera Negra” me ha parecido una de las mejores películas de la Marvel, ya no digo si hablamos de uno de sus personajes en solitario…

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Se le puede criticar –de hecho lo hago- que le falte alguna escena de acción o que, al contrario de otros films de la productora, le falte integración con el Universo Marvel echándose a faltar algún personaje de la factoría haciendo cameos (SPOILER – excepto la segunda gloriosa escena de los títulos de crédito) pero tiene tanto y tan bueno…

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A pesar de que tenga amigos que digan que las escenas de acción no se aprecien bien, a mí me han parecido geniales. La del casino es sublime con la cámara siguiendo a los personajes y la nota general es de sobresaliente. Tanto que por eso digo que podría haber tenido cabida alguna escena más.

Marvel Studios' BLACK PANTHER

L to R: Black Panther/T'Challa (Chadwick Boseman) and Erik Killmonger (Michael B. Jordan) 

Ph: Film Frame

©Marvel Studios 2018

Los efectos especiales… Bueno, es curioso que ‘canten’ más los de adorno que los de acción. Pero dado el gran número de ellos, sobre todo por la recreación de ese reino y todo lo que conlleva, la nota no puede ser menos que de notable.

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Lo que sí que por mi parte obtiene una Matrícula de Honor, es el diseño de producción. Un goce para los sentidos. Todo está diseñado con primor y justifica cada dólar invertido. Me sobra el ridículo bailecito de la coronación/duelo, pero eso son manías mías…

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El guión es estupendo. Conociendo Hollywood y su posicionamiento ‘políticamente correcto’ creía que iba a ver un panfleto. Y más con la tan cacareada ‘película para público negro’. Aquí se habla de discriminación y de muchos mensajes que ya hemos visto en otras tantas producciones, por lo que, amigos racistas, podéis estar tranquilos. Por el otro extremo, a los seguidores de falsos mesías políticos y radicales raciales, no les gustará esa moraleja de ‘Somos el mundo, somos un mismo pueblo’, pero para vuestros discursos hipócritas ya tenéis vuestras comunas lobotomizadas.

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Por último, la Banda Sonora ya la había destacado en mi muro por lo que únicamente añadiré que a mí su villano no me ha parecido tan grandioso como dicen. Tiene motivaciones, pero como otros tantos que pululan por el séptimo arte. Mejores me han parecido todos los secundarios que aparecen en el film disfrutando todos y cada uno de ellos de su minuto de gloria. Andy Serkis, bestial. Comencemos a reivindicar a este hombre, por favor.

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Resumiendo, un film espectacular, con evidentemente sus fallos dado el género al que pertenece, pero que aúna entretenimiento y un poso que no pasa desapercibido. El Universo cinemático de la Marvel a veces mete la pata como pasó con la última aventura de Thor situándolo en el espacio, despojándole de la mística del personaje e incomprensiblemente arrancándole el martillo de la mano destrozando el mito, pero con personajes como Pantera Negra lo ha mejorado hasta niveles difíciles de incluso soñar en los ochenta.

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Nota: 9

P.D.: Siguiendo con el Dios nórdico y las comparaciones, resulta curioso esa escena en la que el protagonista habla con su padre desaparecido, recordándonos a la vista en la tercera entrega de Thor. La diferencia es que mientras esta es realmente emocionante, tentándonos a soltar una lágrima, la de Ragnarok estaba fuera de contexto resultando sumamente artificial e innecesaria.

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Un nuevo tráiler para “Pacific Rim: Uprising”, más espectacular que nunca.

Ha salido un nuevo tráiler para su estreno en los cines de, Pacific Rim: Uprising, que es sin duda una de las cintas mas esperadas de este año 2018. Y es que el homenaje que Guillermo del Toro rindió en la primera entrega al género Mecha asi como al Kaiju Eiga pese a la indiferencia de algunos resulto ser un film espectacular que solo pecaba de que las escenas de acción de los robots estaban rodadas de noche.

Viendo lo que se ha ido mostrando en los diferentes tráiler de esta secuela es que esta parece haber conseguido que la acción tenga más luz y aparenta que será más espectacular si cabe todavía que el film dirigido por Del Toro que aquí ejercerá solo de productor mientras que en la dirección se encuentra Steven S. DeKnight. La película se estrenará el 23 de marzo.

Donde también veremos caras nuevas será en el reparto: John Boyega, actor más conocido por su participación en la nueva trilogía de La guerra de las galaxias, será el protagonista e interpretará a Jake, el hijo de Stacker Pentecost, papel que interpreto en el film original el actor Idris Elba. Charlie Day y Rinko Kikuchi repetiran sus papeles.

“V”, la mítica serie de televisión de los 80 podría regresar pero en esta ocasión a la gran pantalla en forma de trilogía.

Sin duda fue una de las series que marcaron la década de los años 80, una de esas series que arraso en audiencia siendo todo un fenómeno mundial, aquí en España tampoco fue la excepción: V, si la de los lagartos invasores con la pérfida Diana al frente toco a una generación que había crecido con series como las de El coche fantástico, El equipo A, MacGyver…aunque la serie creada por Kenneth Johnson fue todo un revulsivo que aun en día se recuerda varios de esos momentos que dejaron traumatizados a mas de un@.

Tras la poca aceptación que tuvo el remake de la misma hace unos años la cual fue cancelada en su segunda temporada, sinceramente no la vi ya ese tipo de serie que se toma demasiado en serio no me atrae demasiado, creo que la quisieron hacer tan “perfecta” que perdió parte de ese encanto de serie B que desprendía la original. Pues bien ahora su creador, Kenneth Johnson, vuelve con una idea para llevar esta misma historia a la gran pantalla con una película que si tiene éxito se convertiría en una trilogía.

Mike Donovan es una cámara de televisión que mientras graba un reportaje para un informativo ve como una enorme nave extraterrestre sobrevuela los cielos, algo que sucede en el mundo entero. Aunque en un primer momento los extraterrestres, con apariencia humana, dicen venir en son de paz, estos, en verdad tienen unos planes muy diferentes para la raza humana; además bajo su apariencia normal se esconde una raza alienígena con aspecto de lagarto.

Ahora toca esperar a que este proyecto llegue a buen puerto y termine siendo una realidad y cuya trama logre desprender esa magia que la serie original ofreció en su momento, con los efectos especiales de hoy en día.

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Tráiler para “Coffin 2”, secuestrados a tiempo límite.

Son tantas las cintas de terror que se estrenan al año, el resurgir los formatos onlines como Netflix o VOD han ayudado mucho, que ya uno desconoce el titulo de algunas de ellas y su procedencia. Coffin del año 2011 no la recordaba, ni si quiera sabia de su existencia hasta ahora que se va a estrenar ¡su segunda parte!.

Coffin 2 es un thriller de terror que ha escrito y dirigido Kipp Tribble, y cuyo estreno esta previsto para este año aunque aun sin fecha marcada. Por lo que he buscado sobre su director que tambien lo fue de su primera entrega y en cuyo curriculum tiene titulos tales como los de Chronology, y cuyo ultimo trabajo es ¡Coffin 3!

Robert Allen Mukes, Laura James, Elisa Nixon, y Sunny Doench conforman el reparto desconocido de esta cinta en la que se cuenta como cinco personas se encuentran como rehenes en algun lugar escondidos, todos ellos paralizados desde el cuello hacia abajo. Un agente del FBI y un ex-detective tendran que encontrarlos.