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INTO THE BADLANDS (2º Temporada) – EEUU/HK – 2017 – Acción/Sci-Fi

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La primera temporada se sostuvo por el carisma de Daniel Wu y las escenas de acción, pero se notaba que dependía demasiado de estas y de la típica fórmula de “inicio-gancho/espera-final”. Resultaba muy sosa y plana, tanto que me dije que si esta segunda seguía por los mismos cauces, la dejaría en los primeros capítulos.

Pero hete ahí que no, y es que como decía, tampoco era muy difícil mejorarla. Sin embargo la ‘mejoría’ llega a ser tal que no solo ha logrado alcanzar una buena nota sino que llega a rondar la excelencia.

Argumentalmente no busca, como en su arranque, morder más de lo que le permite la producción y se divide entre las luchas de poder entre los barones y la venganza del protagonista. Y aquí encontramos el primer cambio importante: solo el personaje interpretado por Daniel Wu es el protagonista, dejando a MK en un segundo plano, algo que se agradece. Como este encima ya no es el criajo de antaño, la alegría es doble.

Pero si hablábamos de producción, esta ha crecido exponencialmente. Olvidaros de aquellos tristes campos de amapolas; aquí tenemos páramos desérticos al estilo “Mad Max”, bosques de fantasía, montañas esmeraldas, ruinas medievales, palacios versallescos… vamos, lo que le demandamos a una serie de sci-fi que tampoco dependa totalmente del ciberpunk apocalíptico, más steampunk que otra cosa.

La acción, la sangrienta violencia, la irrupción de Nick Frost y el crecimiento de su personaje han sido otros ases en la manga importantes, sin olvidar la dirección de Stephen Fung y sobre todo la de Paco Cabezas (a ver cuándo le dan una oportunidad en serio en España) convirtiendo esta segunda temporada en imprescindible.

El final, muy a lo “Dark Tower”, nos va a dejar casi un año con ganas de más…

4de5   /    5de5

FORTITUDE – 2º Temporada – Reino Unido – 2017 – Thriller

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Cuando uno realiza la que para mí, fue una de las tres nuevas mejores series del 2016, es difícil que la segunda temporada la iguale. Ya no digo, mejore.

Las premisas no eran malas con la incorporación de Dennis Quaid a un mermado reparto a tenor del final de su arranque. Sin embargo, la presencia del veterano actor norteamericano no ha sido suficiente para… para quitarme esta cara de idiota que se me ha quedado al terminarla. Y es que me voy a permitir ser un poco visceral ya que tras estar un poco alejado de las críticas por mor de mi nuevo trabajo y el asfixiante horario que llevo, no me voy a andar con chiquitas: es indignante cómo se han cargado la serie. Las interpretaciones siguen siendo de notable, algunas incluso de sobresaliente, pero la fe de sus intérpretes no salva un guión que no sabe por dónde tirar.

Al principio, el planteamiento de continuar con el caso de la primera temporada, parecía bueno. Incluso incorporar algunas ideas que jugaban con aquel concepto de “La cosa” con la que buscaba paralelismos, alimentaba el “fan service” haciéndonos creer que ‘la cosa’, nunca mejor dicho, no iba a desmerecer los 10 primeros capítulos. Sin embargo solo eran intenciones, y los capítulos se fueron arrastrando uno tras otro buscando el efectismo de la sangre, del WTF y alguna sorpresa importante sin más línea argumental que sorprender. Y claro, al final se te ve el plumero. Los capítulos finales son tal destarifo que se nota a la legua que no sabían cómo salir del entuerto.

Resumiendo, mejor ver la primera temporada y obviar la segunda. A día de hoy aún no se sabe si habrá tercera. Depende de cómo y quién esté en ella, decidiré si seguirla.

2de5

AMERICAN HORROR STORY: ROANOKE – 6ª Temporada – 2016 – EEUU – Terror

roanokeLo que son las cosas, este año nos hemos encontrado con tres obras cuasi maestras del género que basaban su fuerza en unos temas y representaciones que todos creíamos muertos, nunca mejor dicho. Hablo de “Train to Busan” y “I am a hero” por un lado, el lado de los denostados zombies, y esta sexta temporada de “American Horror Story” con el “Found footage” por otro lado.

Aunque para ser certeros podríamos hablar más bien de “mockumentary” u otros términos porque lo que nos depara esta sexta temporada es una mezcla de estilos basados en esa falsa realidad que desde hace una década nos está… atormentando.

Al principio el serial parece una producción documental de estas propias de canales temáticos donde se recrea un caso de asesinatos donde se mezclan los testimonios de los protagonistas reales con, como decía, recreaciones con actores. Luego, en una segunda fase o supuesta segunda temporada, se nos presentará ese “mockumentary” comentado, mientras que para acabar… mejor no destripar nada que ya bastante he desvelado.

Y es que por encima de anteriores temporadas, esta no solo aúna una paradójica originalidad sino que busca la sorpresa en el espectador.

Sin un guión que evidencie un arduo trabajo de ingeniería, basado en tópicos del género y en clichés de este tipo de puestas en escena, poco a poco se nos irá abriendo la puerta a la imprevisibilidad gracias a varios factores que no solo aportan la frescura y diversión necesaria sino incluso esa tensión que echábamos a faltar en otras temporadas.

De hecho, puestos a comparar, también se corrige esa pérdida de mordiente de la que progresivamente el espectador siempre se quejaba, es decir, las temporadas siempre empezaban fuerte y poco a poco iban perdiendo fuelle. Aquí, exceptuando el último capítulo –un tanto innecesario-, la serie mantiene el mismo excelente nivel en toda su extensión.

Una buena dosis de violencia junto a una siempre agradecida ración de sangría y efectos especiales, algunas notas de humor, las nuevas incorporaciones al frente del reparto e incluso los ya imprescindibles cameos de parte del reparto de “Glee” hacen que esta temporada para un servidor se haya convertido en la mejor de la que llevamos de la franquicia.

4de5

OH MY GHOSTESS (I) – Korea del sur – 2015 – Kdrama – (Ep. 1 al 5) de 16.

ohmyghostess01Tras dos decepciones absolutas –para mí, recalco- como fueron “You’re all surrounded” y “Mr. Baek” -una por desaprovechar uno de los mejores repartos y otra por… desaprovecharlo simplemente casi todo-, me tuve que encomendar a esa máxima de “A la tercera va la vencida” antes de abandonar la producción televisiva surkoreana que tan buenos ratos me había hecho pasar antaño y aceptar alguna oferta de sus países vecinos a los que abandoné por seguir a esta. Tan solo esperaba que, contrariamente a esa esperanza tras la que me parapetaba, no terminase cayendo víctima de ese otro tópico que decía “No hay dos sin tres”.

Empeñado y resistiéndome a creer que los K-Dramas habían terminado en convertirse en un producto insulso, poco espontáneo y atrapado por tópicos y clichés, tenía por delante una misión difícil ya que para esta “Ultima oportunidad” –al menos de momento…- la elección tenía que ser certera.

Los repartos “estrellas” habían dejado de funcionar así es que mi respuesta fue radical: importaría más el planteamiento que los reclamos. Y así, ante la gran oferta existente, me decidí por esta “Oh my ghostess” que si bien partía de una idea que recordaba en cierta forma al ya clásico romántico moderno “Ghost”, esperaba que la especial idiosincrasia surkoreana –esa misma que por otro lado hace fracasar últimamente sus propuestas- produjese el cada vez más difícil milagro de devolverme la fe en los seriales de esta procedencia.

¿Acerté? Veámoslo.

CAPÍTULO 1º: Personajes por doquier.

Na Bong-Sun es una joven ayudante de cocina en un próspero y moderno restaurante regentado por el aparentemente engreído y popular chef televisivo Kang Sun-Wu. De carácter tímido y personalidad sumisa, termina siempre metida en problemas. Shin Sun-Ae, por su lado, es una joven fantasma que se aburre debido a su triste condición, así no duda en poseer a otras mujeres para pasárselo bien con hombres. De tal guisa se ha ganado una mala fama entre sus compañeros fantasmas siendo encima perseguida por una chamán que intenta enseñarle buenos modales. Tras atraparla, logrará escapar yendo a parar en su huída con Bong-Sun, metiéndose en su cuerpo.

Pues no está mal para empezar. Quizás se nos presentan demasiados personajes de golpe, pero al menos, al contrario de las series que mencionaba al principio, aquí se va a dar importancia a los personajes secundarios, una de las claves que hicieron despegar a la producción de este origen. Por ejemplo, que cada uno de los cocineros esté bien definidos ya es un buen comienzo, a pesar de que nos recuerde a otras series en el pasado con ese escaparate de “flower boys” al frente, sin ir más lejos “The 1st shop coffee prince”.

Y ya que estamos con los cocineros… Es cierto que vivimos una época donde gracias a, entre otros, los “Talent Cooking Shows”, el mundo gastronómico está en plena efervescencia abarcando diferentes ámbitos de nuestra sociedad, y no solo de cara a la televisión, situación que hasta se encarga de señalar la propia serie en uno de sus diálogos; sin embargo, no es menos cierto que el país nos está dando cada año algún buen título sobre el tema como pudo ser “Pasta”, “Gourmet”, “Let’s eat”, etc. Esperemos que esta “Oh my ghostess” siga la tradición aunque de momento no se dé mucha importancia a los platos/recetas.

En cuanto a los “parecidos razonables” con “Ghost”, de momento, nada de nada. Aquí prima el humor frente al romanticismo, algo de lo que me congratulo. Al respecto de esto, grande Kim Seul-Gie representando a la típica jovencita pizpireta del país, algo que puede parecer fácil pero que contrariamente no lo es tanto, solo hay que ver a su compañera Park Bo-Yeong en un más aburrido papel de chica retraída. Esperemos que esta se anime y nos topemos con una pareja femenina antológica. Por otro lado no me gusta que cuando posea a alguien, se le borre la memoria. Suponiendo que esto pudiese pasar realmente, el supuesto fantasma disimularía, pero aquí para provocar las situaciones, optan por dejarse llevar.

Y para acabar, los detalles. El apartado musical todavía no ha hecho acto de aparición, pero sí el publicitario como podemos ver con la promoción de ese terminal telefónico de la compañía LG, el flamante G4. Y es que es curioso: cuando se quiere promocionar una cosa no importa ni la credibilidad: todo el reparto lleva un G4. Ni que los regalasen en la vida real… La prota no puede pagarse una habitación con ventanas, pero lleva un G4, sí señor.

CAPÍTULO 2º: Directo al blanco.

Shin Sun-Ae, dentro de Bong-Sun, decidirá seguir la corriente a sus compañeros provocando no pocos malentendidos. Por suerte, esto creen que la joven ha sufrido un golpe por lo que, aunque extrañados, continuarán sus vidas como si nada hubiese ocurrido. En el restaurante las cosas no irán muy boyantes ya que el altercado que tuvo Sun-Wu con la bloguera le ha reportado malas críticas apartando clientes a su establecimiento. Para remediarlo aceptará la oferta de su amiga, la productora televisiva Lee So-Hyung, para participar en un concurso televisivo. Todo irá viento en popa hasta que el ‘Sous chef’ Min-Su tenga un problema y no pueda auxiliar a Sun-Wu en el programa. Para subsanar el entuerto, Bong-Su deberá ocupar su lugar, resultando clave para la resolución del mismo.

Genial; firmaría para que todos los episodios fuesen tan redondos como este, aunque claro, ya sabemos que luego, según se vayan desarrollando los acontecimientos, las sensaciones van reduciéndose y enfriándose. Pero como esto todavía está por venir… ¡vivamos el momento!

Para empezar, el humor. Las situaciones son tópicas e incluso previsibles, pero oye, este es el tipo de comedia que no solo ha dado fama al país sino con el que un servidor se siente feliz. Como ya esperábamos Park Bo-Yeong se ha puesto al mismo nivel que su compañera de reparto y ya tenemos a dos de esas jovencitas que tanto nos pirran: encantadoras, con carácter y, claro está, guapísimas.

Pero no todos son risas; la parte final se introduce en los terrenos sentimentales, uniendo a los personajes con su pasado, y aunque las situaciones sean un tanto forzadas -¡qué casualidad que con 14 millones de habitantes que tiene Seúl siempre hayan coincidencias sorprendentes!- no dejan de ser conmovedoras.

Por último, destacar que aunque no en grandes dosis, el contenido gastronómico ha aumentado su peso específico. Ese arroz quemado con abadejo ha despertado mi interés, otro plato que puede resultar una buena opción para los amantes de la cocina de este país. ¡Qué siga la fiesta!

CAPÍTULO 3º: Cambio de registro.

Bong-Sun, tras recordar su pasado, intentará echar una mano a su padre con el restaurante. Su devoción será tal que cogerá del trabajo las sobras sin permiso para ayudar a su familia. El problema surgirá cuando sus compañeros se den cuenta de que en los últimos días han estado desapareciendo cosas. Cuando Sun-Wu los reúna para averiguar quién es el responsable de los pequeños hurtos, saltará la sorpresa ya que Min-Su se confesará culpable de parte de las desapariciones. Pronto el sous-chef y su jefe se enzarzarán en una amarga discusión que acabará con el primero despedido. Acobardada y sin saber qué decir, Bong-Sun saldrá en defensa de su compañero, pero al no confesar su culpabilidad, nada se podrá hacer. Sin embargo, su hermano, herido en su orgullo al creer que la joven está haciendo una obra de caridad, devolverá lo robado dándose cuenta Sun-Wu de quién era la responsable de todo. Por suerte, el entuerto se arreglará y Min-Su regresará a su puesto. Lo que no tendrá tan fácil solución será encontrar sitio para dormir cuando el casero de Bong-Sun la ponga de patitas en la calle…

Repito lo que dije al principio del análisis del capítulo anterior: genial; luego la serie se volverá –ojalá que no- una mierda, pero de momento va para serie antológica. Y que diga esto, cuando además el grueso del capítulo de hoy se centra en el melodrama… muy bueno tiene que ser encima cuando un servidor no es muy amigo de este (sub)género.

Para empezar, esos recuerdos y vinculación de Bong-Sun con su “padre” que son simplemente mágicos. No es original, pero la ternura y ‘entrañabilidad’ que atesora sirve para ablandar el corazón del más rudo. Incluso Kim Seul-Gi-I se descubre como una cantante bastante competente en esa interpretación musical algo gratuita, pero que gracias a sus habilidades queda más como un momento encantador que como un pegote.

Por el contrario, el embrollo con la mercancía “desviada” se resuelve de una manera en la que no se busca hacer sangre, y eso es de agradecer cuando el trasfondo no venía de ser cómico precisamente. ¿Qué no es realista? Pues vete a ver una película de Lars von Trier…

Y poco más. Sé que es no es mucho, pero lo breve si es bueno, dos veces bueno.

CAPÍTULO 4º: Tira y afloja.

La productora Lee llamará a Sun-Wu para perfilar los detalles del  programa de televisión, invitando a Bong-Sun de paso. Aunque al chef no le hace gracia la idea, no tendrá otro remedio. Una vez juntos, la jovencita descubrirá que su jefe siente algo por su amiga, y lo chantajeará para conseguir alojamiento en el mismo restaurante hasta que encuentre una casa nueva. Así, la relación entre ambos irá estrechándose. Una noche, tras coger una gripe Sun-Wu, Bong-Sun acudirá a su habitación para cuidarlo. El cocinero, alucinando a causa de la fiebre, la tomará por la productora Lee y le dará un beso. Ello provocará que el joven se cure y que Bong-Sun se entere de que su maldición ha terminado. Pero ahí no acabará la cosa ya que al descubrir que el joven es compatible con ella, si consigue que la desvirgue podrá por fin dejar de ser una fantasma. Lo malo del asunto no es tanto la negativa de Sun-Wu de acostarse con ella como la gripe que ahora ha cogido…

Otro episodio simpatiquísimo aunque la densidad argumental del mismo no sea muy destacable, es decir, pasar cosas, pasan pocas, pero bueno… mientras entretenga…

La verdad es que esta serie está haciéndose acreedora de las mejores sensaciones de aquellas comedias norteamericanas que se agruparon bajo el sello de “High Comedy”. Los protagonistas no son Katharine Hepburn ni Cary Grant, pero aguantan el tipo. Por ejemplo, Jo Jeong-Seok/Sun-Wu ejerce de clásico tipo serio resistente a los encantos de la protagonista, pero tiene la capacidad de sonreír, y eso es de agradecer ya que no es el típico “cara de palo” al que se corre el riesgo de interpretar que hemos visto ya tantas veces en este tipo de producciones y origen. De Park Bo-Yeong/Bong-Sun ya ni hablo porque como ya he dicho en otras ocasiones encarna a la perfección al estereotipo de chica pizpireta surkoreana.

Que no hayan personajes negativos también ayuda a crear un ambiente distendido y encantador, amén de un humor que por tópico siempre surte efecto. El intento de violación por parte de Bong-Sun a Sun-Wu cabía dentro de lo previsible, pero no por ello resulta menos gracioso.

Para acabar, espero que el desenlace no nos lleve por el camino del melodrama ya que se le haría un flaco favor a la serie. Miedo me da.

CAPÍTULO 5º: Adiós humor, hola melodrama.

Liberada de Sun-Ae, tras dos semanas ausente, Bong-Sun casi entrará en shock al recobrar la conciencia. Sun-Wu y sus compañeros del restaurante creerán que, a pesar de que les gustara más la otra versión de la jovencita, ha vuelto a la normalidad, y achacarán el cambio a un trastorno mental transitorio. Sin embargo su jefe irá más allá cuando incluso se preocupe por ella llevándola a un médico especialista. Este le diagnosticará un trastorno bipolar. Sun-Wu, responsabilizándose y con cierto temor de que vaya a peor, incluso le cederá el almacén del ático para que pueda acomodarse allí. Mientras, Sun-Ae descubre que ya no puede poseer a más gente, algo que le provocará un quebradero de cabeza cuando tenga que auxiliar a su padre accidentado. Su única salida, volver a poseer a Bong-Sun.

Tal y como barrunté en el anterior capítulo, con el fin de la “posesión” ha llegado el melodrama, aunque tampoco había que ser muy listo, claro. La cuestión es que a pesar del cambio de registro, “Oh my ghostess” sigue rozando el sobresaliente. ¡La cantidad de oportunidades que hay hoy para llegar al corazón!

Lo del accidente del padre de Sun-Ae podrá parecerle al más exigente un truco barato encima ya visto, pero los sentimientos de este cuando extraña a su hija ante la invitación de boda de una amiga o las dudas de Sun-Wu son tan creíbles como efectivas.

Y ya no es tanto su capacidad para conmover como para enganchar. Hoy incluso nos abren la puerta al misterio con esa nueva postura del agente Seong-Jae. Se nos había dejado caer que ocultaba algo, pero parecía increíble dada la bondad y carisma que mostraba hasta el momento. Hoy la cosa ha cambiado. Veremos si resulta creíble lo que nos cuentan, pero de momento ya tienen algo ganado: la interpretación de este Im Ju-Hwan ha demostrado que es capaz de ofrecernos dos caras. Excelente.

Y para acabar, el episodio es tan bueno que hay hasta sitio para devolver algo de protagonismo a la cocina. No mucho, pero lo suficiente para mostrarnos más detalles de su rica gastronomía y seguir incitando nuestra curiosidad.

5de5

DEAD STILL – The Booth Brothers – EEUU – 2014 – Terror

Featured imageReseña escrita para Nido de Cuervos

http://elcuervoenteradillo.blogspot.com.es/2015/09/critica-dead-still.html

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