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KINGDOM – 1ª Temp. – Corea del Sur – 2019 – Aventuras épicas/Terror

kingdom

El que me conozca un poco va a creer que pongo a esta serie bien porque es coreana y claro, dada mi afinidad por todo lo asiático… Pues no.

El que me conozca más sabrá que soy de los que digo las cosas cómo me parecen, caiga el que caiga sin importar el qué. Si no me gusta algo, lo digo y no pasa nada, venga de donde venga y salga el que salga.

De hecho, por muy coreana que sea, no le tenía excesivas ganas, una porque al tratarse de zombies ya estaba un poco harto y dos porque, y relacionada con esta misma razón, pocas semanas antes nos había llegado desde el mismo lugar “Rampant”, otra producción épica con zombies con muchas… coincidencias. Está claro que aunque la otra vio la luz antes, es esta la que tiene acreditada a la webcomic “Kingdom of the gods” de Kim Eun-Hee y Yang Kyung-Il de donde claramente la primera robó algunas ideas.

Pues bien, tampoco era cuestión de desestimarla a las primeras de cambio ya que no todos los días nos llega un Kdrama doblado a nuestro idioma, ¿verdad?

Un último apunte que ayuda a empezar con el análisis vinculado a lo que venía diciendo sobre mí objetividad: mis dudas sobre la serie eran tales que hasta el primer episodio me pareció un tanto… soso.

Pues sí, el arranque de “Kingdom” es un tanto dubitativo con unos cuantos clichés, casi nula aparición de los ‘no-muertos’, menos presencia de acción y ya si de terror hablamos… Apaga y vámonos. Por si faltase poco, sus dos estrellas, reclamo donde los haya para autónomos y frikis como un servidor, dejaban mucho que desear.

El protagonista Joo Ji-Hoon,  al que hemos visto crecer a lo largo de ya más de una década desde la encantadora “Princess Hours” donde también ejercía en el papel de príncipe, aparecía poco menos que acartonado.

Su contrapartida, el carismático Ryu Seung-Ryong, se nos hacía extraño viéndolo en un papel de villano como hacía tiempo que no veíamos en él, desde también sus orígenes.

Pues entre unas cosas y otras la cosita no apuntaba bien. Pero como otras tantas veces, nada es lo que parece en Corea.

El segundo episodio toma el relevo del primero aumentando las sensaciones y añadiendo todo el mordiente que echábamos a faltar: acción, terror y hasta reconciliación con su reparto, aunque bien no personificado en el mencionado dúo de estrellas pero sí por parte de un puñado de secundarios que aportan los matices que extrañábamos. ¡Pero si hasta nos encontramos con alguna dosis de humor!

Pormenorizando en los detalles aunque sin destripar nada, diremos que otra vez Corea ‘se la saca’ –perdón por lo soez que pueda sonar y ser la expresión- como ya hiciese con “Train to Busan” al añadir notas originales a nuestros queridos ‘resucitados’ que no dejarán de sorprendernos hasta el último capítulo.

En todo caso, que nadie se piense que la serie solo busca combatir contra la plaga de zombies ya que esconde otras subtramas como el ‘equilibrio de poder’ dentro de la corte que nada tiene que ver ya con el género fantástico y/o de terror aunque sí más común a la filmografía local.

A este respecto la dirección artística se presenta como siempre impecable haciendo gala de un generoso presupuesto. Esto no nos viene de nuevas a los habituales a estas producciones, pero conviene mencionarlo para el vea a esta “Kingdom” como algo exótico o casual, ahora que está de moda la palabra, jejejeejeje…

Para ir acabando, volver a lo dicho sobre los secundarios encontrándonos un granado puñado de actores de primera fila como por ejemplo Heo Joon-Ho como ese líder de los “Panaderos Ninjas”.

Lo peor: Por un lado el doblaje en español, sobre todo el que recae en el papel del Magistrado Beom-Pal, el más hilarante de los personajes que por mor de un doblaje mediocre pasa directamente de cómico a idiota.

Y por otro lado que en seis capítulos no da tiempo para nada, dejándonos con ganas de más. Sabiendo que la semana pasada comenzó el rodaje de la segunda temporada, uno no puede dejar de pensar que sus productores esperaban su resultado internacional para acometer la continuación.

Resumiendo; “Train to Busan” ya demostró que aún se podía sacar provecho de los zombies. Ha tenido que volver a ser Corea del Sur quién continúe pillándonos a contrapié con esta serie tan entretenida, ricamente recreada y gratamente construida para sorprender hasta el último momento con detalles y guiños.

5de5

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CAPITÁN AMÉRICA # 1 / nº 100 – PANINI COMICS – 2019

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El Capitán América contra el patriotismo malentendido. Vamos, resumiendo, el Capitán América, sí, ese que porta una bandera como uniforme, contra los fachas. Seguro que a más de uno le parecerá incongruente. Pues no, el que conozca al personaje por encima de su fachada de soldadito que lucha por una nación que bla, bla, bla… sabrá que este ha estado por encima de ideologías y sí al servicio de una ideal, el de la libertad y las oportunidades. ¿Dónde queda aquello de Norteamérica ‘tierra de oportunidades’, eh, señor Trump?

Pues la alusión al magnate metido a político resultando un mierda de tres al cuarto, no es gratuita ya que en las primeras páginas de este cómic podemos ver cómo uno de los malosos tiene un parecido realmente prodigioso con este.

Y ya no solo el apartado gráfico busca denunciar el error de tener a un presidente que cada vez más se descubre como un déspota , enemigo de las libertades, sino que la historia hace un ejemplar alegato de las diferencias entre amar a una patria y ser egoísta no viendo más allá.

Pero tranquilos que este es un cómic de superhéroes y vamos a tener acción por un tubo. Desde invitados especiales como Soldado de Invierno hasta retornos muy, pero que muy sonados que no es cuestión de destripar pero que nos devuelven a uno de los villanos más carismáticos no solo del Capi sino del Universo Marvel.

Y si bien la historia, el guión, tiene mensaje, enjundia y tensión, el dibujo por parte de Leinil Francis Yu es un espectáculo, un deleite para los amigos del dibujo bien trazado pero dinámico.

Yu, como todos los artistas de origen asiático, tiene un estilo muy definido. Solo hay que recordar a Jim Lee o a Whilce Portacio y encuadrar a Yu entre ambos. De lo mejorcito en arte que uno se puede encontrar actualmente en un comic comercial.

Teniendo en cuenta que el tomo recoge seis números, su precio de 12’95€ resulta extremadamente recomendable ya que oportunidades como estas pocas veces nos las vamos a encontrar.

Resumiendo, el 2019 comienza estupendamente. De las series relanzadas había alguna de las que se esperaba mucho y no han dado tanto como parecía –véase “Los vengadores” de Aaron- y sin embargo esta que venía de tapadillo ha resultado toda una sorpresa. Lo malo, lo de siempre: que pronto cambiarán al equipo creativo y todo se irá a la mierda…

5de5

VIKINGOS – Temporada 5 – 2019 – Canadá/Irlanda – Acción épica

Vikingos

Terminada la quinta temporada de “Vikingos”, temporada que como muchos ya sabréis ha estado dividida en dos partes.

Lo primero que hay que decir es que este segundo “empujón” –ya os hablé de la primera mitad hace meses, cuando se acabó- se ha caracterizado por una ostensible bajada de acción, esa a la que nos tenían acostumbrados y gracias a la cual la serie se había convertido en una de nuestras favoritas.

Sin embargo esto no es óbice para que perdamos el interés o peor, dejemos de seguirla, y es que sus guionistas y productores han introducido un elemento novedoso para seguir teniéndonos enganchados: el tremendismo.

Y es que sin destripar demasiado, en cada uno de los episodios de esta tanda palma uno de los personajes de la misma. ¡Sorpresaaaaaa!

Pues sí, no en vano ya han anunciado que la sexta entrega será la última. Al menos no nos van a dejar huérfanos y ya han aventurado que continuarán los lances de algunos de nuestros héroes en forma de spin-off. La cuestión será de cuales…

Dejando de lado ese mordiente de ver morir uno a uno casi el reparto completo de la serie –qué malo soy…- este final/principio de año ha estado aquejado de otro mal común en las series que perduran en el tiempo como es la previsibilidad. Casi todos ya sabíamos por dónde irían los tiros y cómo desembocarían unos y otros.

En todo caso, el aumento de personajes, las intrigas palaciegas con romances cruzados, traiciones, camaradería, etc. seguirán siendo su fuerte y aunque es verdad que la acción se ha visto reducida, no quiere decir que haya desaparecido. Seguiremos sintiendo la furia, violencia y hasta irracionalidad de algunos personajes con lo que cuota de diversión está asegurada.

Afortunadamente algunos de los personajes secundarios ganan peso específico resultando simpáticos para el espectador y aunque terminan por decantar la balanza del favoritismo apoyando lo que decía sobre la previsibilidad, tampoco está mal que sus responsables miren un poco por los espectadores.

El final… pues afortunadamente nos deja el camino abierto. No se sabe por dónde continuarán ni quiénes pero eso es lo que ayuda a no perder el interés.

Resumiendo; “Vikingos” sigue siendo una serie fabulosa, llena de aventuras, personajes con carácter y hasta bella por los paisajes que nos ofrece. Se permite licencias históricas a pesar de que pertenece al canal Historia pero, ¿quién va a criticárselo pensando en los programas de Ovnis que ofrece también este canal…?

3de5 /  4de5

“RAGNAROK: El último dios en pie” Vol. 1 – 2016 – Walt Simonson – Fantasía épica

Ragnarok

Para alguien que en los ochenta se crió (madre mía, qué viejo soy…) con “Factor X” solo oír el nombre de Walt Simonson me hace saltar las lágrimas. Está claro que este adquirió fama gracias a su etapa en mi idolatrado Thor, pero yo lo conocí, como digo, con la primera familia mutante. Solo recordar aquellas historias con Apocalipsis, Míster Siniestro, la transformación de Warren, Madelyne Pryor… me hace echar la mirada atrás con nostalgia y acordarme de una época feliz ¡Y es que son tantas y tantas historias (años) de mi niñez y adolescencia que es normal que le tenga cariño al matrimonio Simonson!

Luego la vida de dibujante le hizo saltar de una serie a otra y en cierta forma perdió su entidad, esa que vinculaba a un personaje con un artista y que ahora a fuerza de no perder poder las editoriales, ya no solemos ver.

Y es que Simonson a diferencia -¿o debería decir, ‘por encima’?- de otros muchos consagrados, también era guionista.

Ahora, treinta años después nos llega con “Ragnarok”, una historia que no nos viene de nuevas… Y es que esto no es más ni menos que un “Thor” sin licencia Marvel. Me explico.

El protagonista de la historia es el propio Thor; más cercano al ideario de la mitología nórdica que al de la –ahora- Disney, pero se reconocen tics y antecedentes, y más viniendo de quién viene.

Sin embargo, bien podría haber sido este un “What if?” ya que nos cuenta la vida del hijo de Odín tras el “Ragnarok” del título, es decir, la muerte de los dioses.

En su primer tomo, este que nos ocupa –de momento solo hay dos publicados en nuestro país-, Simonson nos cuenta cómo nuestro héroe ‘regresa’ y qué es lo que se encuentra.

Visualmente es una auténtica delicia si os gusta el peculiar estilo del de Tennessee, con sus espectaculares splash page y reconocidas combinaciones de curvas y rectas. Para aquel que crea que un tipo de 73 años se ha quedado atrás, decirle que ni por asomo. No solo su talento ha estado en vanguardia siempre, desmarcándose de su época sino que la no menos célebre Laura Martin acompaña su arte con unos colores que ya quisieran advenedizos.

Por cierto, con Louise y Laura, que buena forma para reivindicar el papel de la mujer en el cómic, ¿no?

Como punto negativo, algunas tipografías que sí que parecen estar hechas en los ochenta con algunos de aquellos arcaicos programas de rotulación. Incomprensible.

Resumiendo, un cómic no solo para nostálgicos y amantes de la mitología nórdica; un cómic para los amantes de las buenas obras.

4de5

EL HOMBRE DE ACERO – Serie limitada de seis números – 2018 – DC

superman

Decepcionante. Y eso que el arranque fue magnífico, con el mejor Bendis, el que revolucionó Marvel con sus ‘Ultimates’, sin embargo la cosa pronto decae ralentizando el ritmo estirando la historia para llegar a esos seis números que componen la serie limitada.

La cuestión es que la línea argumental está dividida en dos: una la que muestra la cruzada de nuestro héroe y algún que otro invitado especial contra el enemigo que centra la serie, y otra que dará pie a la serie regular como es… No voy a destripar nada, aunque muchos ya sabréis por dónde va la cosa.

El problema es que esta segunda ramificación, aunque alimenta el suspense de qué, cómo y porqué, pronto se destripa resultando por demás poco creíble. Sé que se entiende poco pero, como he dicho, no es cuestión de soltar spoilers.

Algo parecido ocurre con la historia principal que se mantiene gracias a esos cameos pero que se va deshaciendo en cuanto se alarga dando encima con un clímax descafeinado. Se resuelve demasiado deprisa quedando el villano un poco desvirtuado y dejándonos con la cara de tonto.

Afortunadamente los seis números cuentan con unos dibujantes de lujo, encabezados por Ivan Reiss, Adam Hughes, Ryan Sook y el veterano Kevin Maguire, una presentación de lujo para auspiciar esta nueva, enésima, etapa del Hombre de Acero.

Resumiendo, ya lo he dicho al principio: Decepcionante. No es que sea mala, pero con los nombres involucrados y la expectativa creada, no se responde con una historia atractiva. Demasiado comercial, demasiado dirigido. Le faltan matices, humor, entresijos… Algo menos fácil.

3de5

ONE CUT OF THE DEAD – Shinichiro Ueda – JP – 2018 – Comedia

one cut of the dead

Me estoy haciendo viejo. Y claro, detrás de esta obviedad/tontería hay una postura creo muy común al resto de los mortales, acentuada cuando uno es friki. ¿Pero quién no es friki? No hace falta gustarte el cine de género, los cómics o el anime. A lo mejor eres friki del punto de cruz, de las tele-novelas o del rock más duro. En fin. A lo que iba…

Por ejemplo, a estas alturas de la vida, creo que a casi todos nos da lo mismo la opinión de conocidillos, ya no digo de gente que ni has visto nunca, por eso muchas veces soltamos nuestras verdades sin calcular las consecuencias. Y aproximándonos ya a esta reseña, a estas alturas de la vida intento ver las películas lo más ‘limpio’ posible; un tráiler como mucho y ya está.

Esto puede parecer incongruente con alguien que lleva más de 20 años escribiendo reseñas de películas pero tengo que recordar que cuando comencé en ‘esto’ mi intención era dar a conocer la cinematografía asiática, algo que por aquel entonces no era tan de ‘dominio público’ como ahora. Las cosas cambian y tú no eras el mismo que hace veinte años, ¿verdad?

La cuestión es que creo que por primera vez voy a decir esto alto y claro: más que nunca es necesario poner en sobre aviso sobre una película para poder ser disfrutada al máximo, y es que esta… NO ES UNA PELÍCULA DE ZOMBIES.

Y ya no solo es que no es una película de zombies sino que… NADA ES LO QUE PARECE.

Esto viene a cuento porque tras su pase por la edición del Festival de Sitges del 2018, el film de Shinichiro Ueda se convirtió en la comidilla de todos los aficionados. A decir verdad, los que nos movemos por el fandom asiático ya habíamos oído hablar de ella por su sorprendente éxito de taquilla, pero no fue tras su presentación en el certamen catalán cuando se fue consciente de su repercusión. Ya no solo fue la positiva, entusiasta recepción sino incluso las noticias que hablaban de su pronta comercialización en nuestro país.

Dicho esto, rápidamente nos llegó por los habituales medios… ¿alegales? y claro, las expectativas eran tan altas que pronto me dispuse a verla, como decía, lo más limpio posible. En este caso ni había visto el tráiler, solo lo dicho: comentarios entusiastas y alguna imagen.

Hete ahí que cuando empecé a visionar la película, mi sorpresa fue proporcionalmente inversa a la de los miles de aficionados que la habían visto. ¿De verdad que ‘hesto’ –hago hincapié en lo de la ‘h’- era lo que muchos habían tachado como el ‘film del año?, me pregunté. Vale que el film era modesto pero no tenía gracia para encajarlo como comedia y hasta se notaban las carencias por muy humilde que fuese… Ná de ná.

En mi irreductible idiosincrasia estúpida pensé en pararla –otro de esos efectos secundarios de ese <<A estas alturas…>>  con el que comenzaba la reseña- pero menos mal que, como digo, soy imbécil y aguanté porque de otra manera me hubiese perdido realmente lo que todo el mundo decía, una de las mejores películas del año.

A ver… Sin destripar nada, que una cosa es que diga que haya que poner en sobre aviso y otra que la reviente: “One cut of the dead” no es una película de zombies, sino una película de CÓMO se hace una película –o al menos, cortometraje y ‘foundfootage’ para más señas- de zombies, que es distinto.

El propio cortometraje lo veremos en esos primeros diez minutos y tras eso veremos el proceso de su realización y el porqué de todos esos… defectos que al fin y a la postre no lo son tanto.

Y la magia de la película es que lo que parecía una, siendo francos, mierda de película, se convierte en algo único, un producto ejemplar de ensalzamiento de la amistad, la familia y la superación personal. En serio. Creerme. Un producto de zombies elevado a una oda a la unidad, algo tierno y hasta familiar.

De hecho, la vi con mis hijos y terminamos todos como en los animes con los ojos redonditos y brillantes al borde del llanto, con ganas de levantarnos del sofá, aplaudir y vitorear a la película.

Desde siempre los japoneses han sabido hacer películas vitalistas y optimistas. Los surcoreanos le van a la zaga pero a diferencia que sus vecinos, otrora invasores, se les ve el plumero pecando a veces de melodramáticos o peor, lacrimógenos.

“One cut of the dead”, además por su carácter independiente, casi amateur, trasmite una desbordante ilusión, frescura, que casi se puede palpar, esa pasión que solo los que creen en su producto pueden lograr. Solo recordar que muchos de los integrantes del equipo se pagaron de su bolsillo el viaje hasta España para presentar el film en Sitges.

Resumiendo, poco puedo añadir más: FELICIDAD absoluta. Si estás de bajón, te harás un favor a ti y a mí por verte con una sonrisa de nuevo, escogiéndola. Repito: NO ES UNA PELÍCULA DE ZOMBIES, es CÓMO se hace una película de ZOMBIES y aunque parezca mentira, esto puede incluso a provocar que veas la vida de otra manera.

5de5

DIABLERO – 1ª Temp. – José Manuel Cravioto – México – 2018 – Acción/Terror

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Siempre he sido muy fan del fantástico mejicano. Aunque mi devoción nada tiene que ver con la plena satisfacción que me ha dejado esta serie ya que ‘aunque de casta le venga al galgo’ son muchos otros factores y no solo una herencia histórica y cultural la que provoca tan buenas sensaciones.

La serie apadrinada por ‘Netflix’ puede parecer un producto hecho exprofeso para la cadena con tal de ampliar sus horizontes, colmar ambiciones y bla, bla, bla, un encargo de género para cubrir huecos, pero la verdad es que estamos ante un producto no solo de calidad sino bastante… ¿justificado?

Para empezar está basada en una novela de Franscisco Haghenbeck por lo que se puede decir que al menos la base es sólida. Esto además nos garantiza una continuidad exorcizando –nunca mejor dicho- los fantasmas de una serie episódica, es decir, que cada capítulo sea un caso sin un trasfondo de peso.

Esto que puede parecer una tontería no lo es tanto ya que su arranque nos puede inducir a la errónea idea de estar ante una serie que no se toma en serio a sí misma, algo al estilo “Evil Dead”, “Stan against evil” o “Abierto hasta el amanecer” pero sirva de aviso –que no de spoiler- que poco a poco la cosa irá cogiendo mayor dramatismo y trascendencia.

Está claro que teniendo demonios y un cura al frente muchos creerán estar ante un nuevo eslabón de esa cadena de moda que explota el tema de los exorcismos como la tristemente cancelada “El exorcista” o los KDramas “The guest” y “Priest”, pero hay que tener en cuenta el origen y que la cultura precolombina está más presente que la hispánica/católica por lo que los exorcismos corren otro proceso.

Dejando de lado esto decir que la serie posee buen ritmo, que no falta la acción pistolas en mano como manda la tradición en el país, el humor y claro está, los demonios por doquier.

Así hay que indicar bien claro que quién tenga prejuicios por su origen para empezar puede irse saliendo de este blog por retrogrado ya que por ejemplo a nivel de efectos especiales “Diablero” cumple de sobras con un mínimo de calidad llegando al notable a la hora de reflejar la verdadera forma de los demonios. En todo caso hay que aclarar que tampoco se busca el efectismo ya que los verdaderos protagonistas son los personajes y sus relaciones.

Así por ejemplo tenemos a Nancy, una joven que voluntariamente se deja poseer por determinados motivos que no voy a explicar que no solo es atractiva por su complejidad sino por matices más superficiales. Y es que no todo es ponerse a filosofar…

Detalles como una estupenda Banda Sonora, unas pequeñas dosis de denuncia social, esa tienda de coreanos al más puro estilo “Gremlins”… ¡hasta el ‘Chupacabras’! son otros alicientes que enriquecen el conjunto y que todos tipo de públicos terminarán por adorar.

Para acabar destacar que en la producción figura entre otros el español Paco Cabezas, responsable de series tan tenidas en cuenta por los amantes al género como “Penny Dreadfull”, “The alienist”, “Into the badlands” algo que dice a las claras que no estamos ante una serie del montón.

Resumiendo, frente a la invasión de series norteamericanas, no está mal que algunas más cercanas a nuestra cultura se hagan con un hueco. Un producto de género, entretenido, con ritmo y bien hecho. Los demonios no solo se combaten con agua bendita y crucifijos; las oraciones no siempre vienen en latín…

4de5

VENGADORES nº 1 (#100 númeración antigua) ED. PANINI – MARVEL

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Tras acabar la anterior etapa regular de una manera magnífica (lo destaqué al final del año como el mejor comic a título individual del 2018) la nueva etapa de los ‘Vengadores’ se antojaba como algo mítico con la llegada de Jason Aaron ya que aunque difícil de superar lo visto, la confianza en el autor gracias a su etapa en Thor le daba mucho margen.

Pues bien, sus ‘Vengadores’ la verdad es que comienzan dubitativos, tanto que los tres primeros números rozan la mediocridad metidos en una historia que no avanza y unos enemigos que amenazan mucho pero que no están revestidos de seriedad como esos Celestiales Oscuros y una imitación barata de la Horda.

Encima nuestros héroes se muestran ineficaces y faltos de carisma, algo que no se entiende en un autor que nos había hecho reír y llorar en Thor con historias inteligentes y llenas de fuerza.

Por si faltase algo el dibujo de Ed McGuinness carece de la fantasía de su etapa en Deadpool convirtiendo, junto a lo dicho, en algo difícil de leer, aburrido y decepcionante.

Pero mira tú que la cosa cambia. Comprendo la estrategia de Panini de editar los seis primeros números juntos sabiendo que muchos podían perderse por el camino viendo ese arranque errático.

A partir del 4º número la colección coge ritmo gracias a elementos ya habituales de Aaron como el humor dando paso a una historia que desemboca en una serie de acontecimientos a cada cual más disparatado a la vez que épico.

Ese planteamientos de los… ¿titanes? acercándolo todo a los ‘kaiju eiga’ es muy divertido por surrealista que a muchos les parezca y que nos acerca a los ‘Vengadores’ ochenteros donde primaba la aventura a ese dramatismo que tristemente está preponderando en esta época.

Otro factor determinante para la mejora es dotar de más protagonismo al ‘Piloto fantasma’, personaje que no conozco en profundidad pero que me ha cautivado y del que deseo que saquen serie propia. Su personalidad muy a lo Peter Parker setentero y unos poderes que propician resoluciones más ingeniosas es la guinda perfecta al conjunto que termina de crear Aaron.

Resumiendo, la verdad es que la cosa no comienza nada mal a pesar de las dudas iniciales. Si McGuinness termina por quitarse el corsé de la presión de estar al frente de un título estrella y vuelve a ser el artista brillante y desenfadado de hace años, podemos estar ante una etapa a recordar en mucho tiempo.

4de5

FORTITUDE – 3ª Temporada y Conclusión – 2018 – Reino Unido -Thriller/Sci-Fi

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La segunda temporada de “Fortitude” corrió la misma desafortunada suerte que otras muchas cayendo víctima de esa maldición de las ‘segundas temporadas’ tirando por tierra todo lo bueno… ¡qué digo ‘bueno’, estupendo! de su primera entrega.

Ni la expectación creada por la adición de una estrella como Dennis Quaid, ni los antecedentes la salvaron de la mediocridad cuando, no se sabe por qué, se abandonó el entorno de sci-fi para entrar en los terrenos del thriller casi político al uso de las series escandinavas con las que por un lado comparte origen.

Pero a veces los productores son tan humanos –y frikis- como nosotros y se dan cuenta de sus errores.

Cuando nadie preveía una tercera temporada dado el mal sabor de boca dejado, el propio Quaid se puso al mando del proyecto para darle un final digno a la serie, un final que volviese a traer aquellas sensaciones por las que se embarcó en el proyecto.

Así, con una fórmula tan fácil como volver al género de la sci-fi y un planteamiento novedoso –tan solo 4 capítulos- “Fortitude” ha tenido uno de los finales más gloriosos de una serie.

Sangre, WTF y humor; no es la heredera de “La cosa” como en su primera temporada, pero sí que encontraremos otras resonancias ya conocidas pues bien podría pasar por la cuarta temporada de “Fargo”.

No digo más. Si os apasionó la primera temporada y os decepcionó la segunda, no paséis de esta tercera. Os aseguro que la vais a disfrutar. Y si me equivoco, tan solo son 4 capítulos…

4de5 / 5de5

 

JASÓN Y LOS ARGONAUTAS (1936 vs. 2000)

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Con esto del ‘enganche’ al “Assassin’s creed: Odyssey” me ha refrescado mi pasión por la mitología y me he puesto a revisionar varios clásicos. En uno de esos desafíos me he encontrado con un sabroso juego de ‘parecidos razonables’ con dos producciones que giraban sobre la misma historia, algo parecido a lo que pasó con la “Troya” peliculera y la “Troya” seriefila que este mismo año nos llegó de la mano de la BBC.

Pues bien en esta ocasión he contrapuesto la mítica “Jasón y los Argonautas” de 1963 con la homónima televisiva del 2000.

Poco puedo hablar de la primera que no se haya dicho ya: todos los de mi generación creo que salimos del cine con una espada etérea en la mano esgrimiendo nuestros sueños de héroe contra esqueletos imaginarios. Pocas películas han alimentado la creatividad de toda una generación como aquella.

Lo primero que hay que decir es que a pesar de los años sigue estando muy vigente. La calidad de la imagen no es la mejor y los efectos especiales con el ‘stop-motion’ pueden parecernos antediluvianos pero daré un ejemplo significativo: la vi con mis hijos y en ningún momento se quejaron. Que alguien que se ha ‘criado’ con infografías y efectos de última generación no se rían de la… ¿ingenuidad? de aquellos tiempos y la disfruten como nosotros hace treinta años… es, como decía, muy significativo.

Además hay cosas que demuestran que la película por encima de las posibilidades de la época evidenciaba que estaba adelantada a su tiempo. Coincidiré con los que digan que las interpretaciones a lo mejor son un poco sobreactuadas, pero solo hay que fijarse en la dirección artística –p. e. ver los escudos de los esqueletos- para darse cuenta que había ambición e intención por hacer la cosas bien.

Solo un punto negativo y quizá más motivado por mi memoria: que solo salen tres monstruos y la esperaba con más contenido fantástico. El hombre de cobre, la hidra y los esqueletos. Deja con ganas de más, pero para eso tenemos la herencia de Harryhausen.

Por su parte la televisiva del 2000 resulta paradójicamente mucho más bisoña, mucho más de lo que indica sus casi dos décadas. Y es que parece mentira que esta producción comparta cosecha con “Gladiator”, “El protegido”, “Tigre y dragón”, etc.

Con cuatro episodios de 45 minutos de duración, que nadie se espere una adaptación de lo mostrado por Harryhausen y compañía, ya que nos encontramos con una historia que intenta aglutinar aventuras más al estilo “Hércules” o “Xena” pero hasta eso se antoja lejano ya que carece de la magia y pasión de aquellas.

Por mor de un presupuesto imagino que exiguo los efectos especiales se encuentran con cuenta gotas y eso limita mucho el desarrollo de la historia. Si me quejaba que en la primitiva solo aparecían tres monstruos, aquí tan solo nos vamos a encontrar con un toro mecánico y un lagarto gigante que aspira a dinosaurio. Poco más. Si la intención era confeccionar una fábula inocente, lo consiguen, pero dejan con un regusto amargo dada la falta de ambición.

¿Qué a lo mejor los ‘dineros’ se fueron para algunos de sus protagonistas? Pues puede ser, aunque tampoco eran muy ‘tops’ pero la cuestión es que hasta tuvo alguna nominación a premios importantes como los ‘Saturn’. Para mí solo se salva la presencia del entrañable Brian Thompson en el papel de Hércules ya que, aunque no aburrida, posee un ritmo irregular.

Resumiendo… ¿para qué queréis una mala copia si tenéis tan vigente la original? Ahora que cada cual decida. ¡A disfrutar!