Archivo de la categoría: Fantasía

THE MERMAID – Stephen Chow Sing-Chi – 2016 – China/HK – Comedia fantástica

themermaidReseña escrita por esa casa para Nido de Cuervos

http://elcuervoenteradillo.blogspot.com.es/2016/08/critica-mermaid.html

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THE HALLOW – Corin Hardy – Irlanda – 2015 – Terror/Fantasía

Featured imageDejando de lado resultados y sensaciones finales, de haber sido director de cine, estoy casi seguro que hubiese firmado esta película o una similar. Y es que así, de ‘repronto’, “The Hallow” contiene todo con lo que un servidor disfruta, y no solo a nivel cinematográfico sino incluso en la misma vida. Y es que para empezar a dar las claves de la misma, uno respira vida solo contemplando los verdes parajes de esa Irlanda profunda a los que aquí se recurre. Y lo que es mejor, el film no solo disfruta de un escenario natural envidiable sino que la fotografía de la misma no tiene otro propósito que venderla como una protagonista más. Solo hay que ver las escenas nocturnas: en cualquier otra producción solo se vería oscuridad; aquí se enciende por una mágica luz de luna o farolitos que confieren al conjunto ese aspecto de cuento de hadas buscado expresamente. Esta sería la segunda clave del film: el folclore.

Me encantan las leyendas, el mundo feérico, la criptozoología y todo aquello que implique jugar con las tradiciones y el mundo de lo invisible. De hecho, ese es uno de los componentes principales de la novela que intento, un día de estos, acabar de una vez por todas. Pero que se me entienda: como adulto y sobre todo, amante del género del terror, me gusta más el enfoque siniestro que el que se da en los cuentos infantiles. Grandes nombres como Mignola, DelToro o C. Robert Cargill en la recomendable “Sueños y Sombras” con la que esta guarda muchos puntos en común –sobre todo en lo del mito del ‘niño cambiado’ y los ‘Bendith y Mamau’-, han sabido sacar provecho de estos mismos ingredientes dando buenos –excelentes- resultados, marcando el camino. Ahora este Corin Hardy como autor también del guión junto a un tal Felipe Marino se sube al carro aprovechando en gran parte la riqueza de su cultura.

Sin embargo no es el único elemento que nos encontraremos ya que en este caldero se precipitan otras materias primas con las que cocinar un rico festín, referencias cinéfilas de género que permiten al espectador engancharse más a la película: un virus que lobotomiza a sus víctimas convirtiéndolos en siervos, una materia oleaginosa, un libro con tapas de cuero…

Luego es cierto que el hilo argumental que une todos estos elementos es bastante tópico como es el de escapar al más puro estilo “corre que te pillo” de la amenaza con tal de salvar ya no sus propias vidas sino al retoño que buscan los antagonistas, pero al menos saben mantener el ritmo dividiendo la acción entre los dos protagonistas o contrariamente, apelando a los sentimientos paternales para justificar algunas de esas típicas actitudes suicidas de este tipo de films.

Lamentablemente, si decíamos que algunos parecidos razonables jugaban a su favor, otros no tanto ya que hace pocos meses pudimos ver curiosamente otra producción irlandesa como “From the dark” en la que también se jugaba con los focos de la luz como arma contra el mal –en aquel caso eran vampiros- y un viejo caserón como escenario propicio. Demasiadas casualidades.

Por otro lado es de agradecer que los efectos especiales, de maquillaje y animatronics, estén a un excelente nivel. Amodorrados por digitalizaciones y demás efectos infográficos, de vez en cuando que se nos ofrezcan trucos artesanales de tanta calidad es para ponerse en pie y aplaudir. No en vano, al final de los títulos de crédito hay una frase que recuerda a Ray Harryhausen, Stan Winston y otros tantos artistas que alimentaron nuestra imaginación. Loable.

Y es que para mí, no hay mejor homenaje que ese que se hace de puntillas, sin que el responsable de turno -como muchos actualmente- tengan que salir a decir que es un tributo a tal o cual cosa para aprovecharse de la indulgencia que el público normalmente ofrenda a estos productos embelesados por una inducida y falsa sensación de nostalgia. “The Hallow” se descubre por sí solo como un homenaje al “cine de bichos” y esa modestia, y sobre todo, determinación se debe premiar.

Para casi acabar, interpretativamente el film cumple con creces el mínimo de calidad exigido, no en vano sus protagonistas ya son bastante reconocibles, incluyendo algún cameo anecdótico.

Alguno querrá hacer énfasis por último en el mensaje ecológico del film, sin embargo yo no quiero subrayarlo tanto ya que nos haría perder la perspectiva como producto de género. El apunte está ahí, pero que nadie se piense que la película se quiere utilizar como estandarte de Greenpeace o algo por el estilo…

Resumiendo, “The hallow” es una fantástica –en el más amplio sentido de la palabra- película, agradable de ver y sumamente entretenida. Como film de terror le falta contundencia, pero se le perdona cuando el conjunto demuestra tener otras virtudes que compensan su carencia para inquietar. De lo mejorcito del 2015. Espero que siendo producto europeo y con algún rostro… muy de moda, pronto esté en las estanterías de los videoclubs patrios.

P.D.: A Hardy ahora le han encargado reflotar el proyecto de “El cuervo”. Vista su destreza y resultados obtenidos, habrá que estar atentos ya que puede salir algo bueno de todo ello.

SUEÑOS Y SOMBRAS. C. Robert Cargill. 2014. Fantasia/Terror

Featured imageLo primero que hay que hacer es presentar a su autor ya que no es un escritor al uso. Y es que C. Robert Cargill –C. por Christopher-, entre otras, es un guionista cinematográfico que puede presumir de ser el autor de los guiones de la aplaudida franquicia de terror “Sinister”. Para empezar, no está mal ¿no?

Lo segundo, presentar a los personajes que habitan esta novela: hadas, enanos, náyades, genios, yokais, trolls, hechiceros y toda esa mitología faérica habitual en los cuentos. Por haber, hay hasta ángeles… ¿A qué esto, según quién, ya no está tan bien…?

¿Y si lo juntamos? ¿Y si juntásemos el mundo del terror con el mundo de la fantasía? El resultado sería esta “Sueños y sombras”.

Estoy seguro que a alguno le parecerá el concepto un poco abstracto así es que voy a recurrir a un ejemplo bastante reconocible: ¿recordáis cómo Guillermo DelToro desvirtuó la imagen que todos teníamos de las “Hadas de los Dientes” en su “Hellboy II”? Incluso continuó con la idea en la antología de historias cortas sobre el personaje “Casos más insólitos” en el relato “Ni para un diente” que escribió junto a Matthew Robbins.

Pero la referencia al personaje creado por Mignola y popularizado por el director mexicano no es gratuita ya que en esta “Sueños y sombras” no solo tendremos esa peculiar fauna sino conceptos más concretos relacionados igualmente con el folklore como es “La cacería salvaje” a la que Mignola junto a Duncan Fegredo le dio un protagonismo especial.

Pero dejémonos de referencias y vayamos al grano.

El libro está dividido en dos partes: una primera que nos cuenta los orígenes de los dos protagonistas de la historia, y una segunda donde veremos las consecuencias de la anterior.

Hasta que esta llegue, se nos presentará el Reino de Piedra Caliza, un paraje cercano a la ciudad de Austin donde vive una comunidad mágica, unos seres no tan dulces como los solemos conocer, al revés, crueles y en algunos casos sangrientos. Solo por saber qué son los “Gorros Rojos”, perversión de los populares enanos, ya vale la pena. El problema es que los protagonistas son dos niños, y esto, junto al ambiente “fabulero” puede echar para atrás a algunos. Por suerte, C. Robert Cargill endurece la historia con la primera aparición de esa “Cacería salvaje” que hace dar un salto a la historia del terreno de la fantasía al del terror.

Por otro lado, esta parte tiene una estructura particular ya que intercala en cada capítulo, partes de un libro que a modo de enciclopedia nos explica las particularidades de los diferentes seres mágicos del film. A alguno le puede romper el ritmo, pero me parece una aportación interesante, ilustrativa y hasta algo original.

Sin embargo, coincidiendo con el meridiano del libro, se llega a esa segunda parte donde nuestros protagonistas ya son adultos. En esta parte, o segundo libro como lo llama Cargill, el tono se embrutece y oscurece a partes iguales, volviéndose más sórdido y decadente, borrando de paso cualquier atisbo de duda que le quedase a alguien que pensase en la obra como algo juvenil. Y por si faltase algo, el ritmo se vuelve vertiginoso.

A pesar de tener más de 400 páginas, “Sueños y sombras” se lee como si de un cuento –nunca mejor dicho- se tratase. La parte final es trepidante, regalando al lector hasta su particular dosis de ‘fanservice’ con unos de esos pasajes épicos que tanto nos gustan. Acción, magia y buena literatura, ¡¿qué más quieres?!

Sin embargo, he dejado lo mejor para el final… Por debajo de toda la imaginería fantástica y de género, Cargill se resuelve como un hábil prestidigitador que jugando a amagar los sentimientos en todo momento, consigue finalmente emocionarnos. Y es que “Sueños y sombras” no es ni más ni menos que una fábula sobre la amistad. Las últimas páginas del libro se convierten en una oda a la lealtad y al amor desinteresado, y estoy seguro que a más de uno le caerá una lagrimilla.

Resumiendo, “Sueños y sombras” quizás no ha contado con la mejor de las publicidades y ni siquiera cuenta con una portada que resulte atractiva a los amantes del género, pero en su interior oculta un tesoro que recordaremos por muchos años, una historia para releer y servir de referencia. No deja con ganas de más… deja con ganas de MUCHO MÁS. De hecho el año pasado se publicó en EEUU su secuela. Me he puesto en contacto con la editorial española, y me han dicho que no la tienen contratada, pero que no lo descartan.

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WOOD JOB! – Shinobu Yaguchi – 2014 – Japón – Comedia/Fantasía

Featured imageAcabada la edición del Festival de Cannes, todos los medios con críticos desplazados al certamen suelen hacer sus listas con lo mejor y peor de lo visionado en el mismo. En esta pasada edición del 2014, el prestigioso periódico progresista “The Guardian” hizo la suya incluyendo entre las peores a esta “Wood Job!”.

Meses más tarde, cuando la edición del film comenzó a cruzar las fronteras de la red, empezaron a surgir opiniones de gente que si bien no son profesionales, bajo mi punto de vista tienen un criterio tan bueno como puede ser el de la corresponsal del rotativo inglés. Así, me encontré en el muro de Facebook de un amigo un comentario que decía algo así como “Hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien con una película” haciendo, claro está, referencia a esta “Wood Job!”.

Pues bien, antes de azuzarme a los perros por lo que pueda parecer una estupidez –sí, ya sé que la mayoría de las veces las opiniones de crítica y público no coinciden y más en un género como la comedia- quiero recordar a todos esos señores tan soberbios que la película está dirigida por un tal Shinobu Yaguchi, un realizador bastante reconocido tanto dentro de sus fronteras como fuera, con varios galardones en distintos certámenes. Vamos, que no es el clásico pardillo y sí contrariamente un tipo apreciado por esa crítica profesional. De sus manos han salido títulos tan importantes como “Waterboys”, “Swing Girls” o la especialmente adorada por mí, “Robo G”. ¡Pero si hasta esta película se hizo con un “NETPAC Award” –vale, no es muy importante que digamos…- en el Festival de Cine Fantástico de Puchon!

Pero como suele decirse, se recuerda más lo malo que lo bueno, y con ganas de saber qué pudo ver la tal Catherine Shoard –la corresponsal- en la película me dispuse a verla.

Para empezar hay que decir que el film parte de un concepto tan simple como por otra parte algo trillado como es la descolocación de un individuo de ciudad en el campo. Sin ir más lejos sus vecinos surkoreanos –¿quizás por ello le concedieron el NETPAC?- son expertos en ello, y no hace mucho vimos “Proceso de admisión” con muchos puntos en común. No obstante, a pesar de los parecidos razonables conviene decir que la película está basada en una novela de Shion Miura publicada en el 2009, y por lo tanto anterior.

Luego el posterior desarrollo no puede ser más previsible ya que se nos va mostrando el “aclimatamiento” del protagonista con la consecuente maduración por su parte y ablandamiento por quienes lo rodean, añadiendo tanto pinceladas de humor como de romance conformando un conjunto entrañable. Lo dicho, previsible. Sin embargo, de ahí a decir que es una de las peores películas exhibidas en Cannes y publicarlo es, con todos los respetos, ni tener idea sobre la cinematografía japonesa ni, yendo más allá, querer ver debajo de la superficie.

Porque sí, porque “Wood Job!” es una comedieta –como la tacharán sus enemigos- sin más trascendencia que la de hacer pasar el rato, pero en realidad en ella se está convocando el espíritu costumbrista de la filmografía japonesa, ese tipo de cine en el que confluyen un montón de factores girando mayoritariamente alrededor de un núcleo familiar y que el maestro Ozu convirtió en casi género. Luego, dependiendo de la temática nos podemos encontrar como decía distintos factores, pero lo que nunca puede fallar son ni los sueños ni contrariamente los impedimentos para alcanzar estos surgiendo siempre ese espíritu de superación que por otro lado ha marcado la carrera del propio Yaguchi.

Sin dejar al realizador, es cierto que “Wood Job!” contiene menos humor del esperado, y más si alguno como un servidor ha visto el tráiler, pero si es cierto que esto por un lado puede resultar engañoso también se le ha de agradecer que haya ocultado la mejor parte de la película como es su último tercio.

Y es que volviendo a lo que decía dos párrafos más arriba, por encima de encontrarnos una comedia costumbrista, el film de “Wood Job!” esconde toda una experiencia etnográfica.

Muchos entienden a la sociedad japonesa como una sociedad cerrada, esclava de su trabajo y sometida por las grandes urbes. Los que menos, conocemos esa otra Japón más rural donde se puede encontrar un carácter más abierto, más amable y con raíces más arraigadas en las costumbres que en las posesiones. Pero todavía hay un grado más allá, una “Japón profunda” tan de cuento que hasta parece irreal; y esa cara es la que nos muestra Yaguchi.

En este punto nos encontramos con, por llamarlos de alguna manera, tres escalones que nos dan la verdadera dimensión de la igno… desconsideración de algunos. El primero sería el propio trabajo como agentes forestales/madereros. Hay muchos detalles que a las claras nos están señalando por qué Japón se encuentra a años luz de sin ir más lejos España. Vale, esto es más ilustrativo que verdadero contenido para una película, pero… ¿cuántas veces nos han pasado un documental como película y los susodichos críticos la han aplaudido a rabiar?

El segundo, la propia localización. Los montes de la prefectura de Mie parecen los escenarios de una película del Estudio Ghibli. Esos bosques mágicos, impenetrables, eternos… No me extraña que se hayan visto obligados, seducidos, a meter un apunte fantástico. Y por cierto, otra de esas casualidades mágicas… La prefectura de Mie está hermanada con mi tierra, Valencia.

Y por último, esos veinte minutos finales. No quiero desvelar mucho ya que, como he dicho, sus propios responsables no lo han querido desvelar en su tráiler, pero solo diré que aúna esa magia que no me canso de sacar a colación, el humor y las raíces más auténticas.

Resumiendo, “Wood Job!” no es la mejor comedia que te puedes encontrar hoy en día en Japón, ni siquiera es la mejor película de un tipo que ha demostrado atesorar genialidad, pero es un producto entrañable que te hará soñar con bosques mágicos y una vida mejor. ¡Perdedores esta es nuestra película!

Yuki Hirano es un joven sin futuro ni ilusión, un perdedor al que encima se le cierran las puertas del amor. Una noche tras ver como sus amigos toman otros caminos más exitosos decidirá dar un giro a su vida sumándose a un programa de aprendizaje de ingeniero forestal. Tras unos días en él decidirá abandonar ya que en realidad se había apuntado con tal de conocer a una joven que aparecía en el folleto promocional, pero el destino tiene otros planes para él…

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RIOS DE LONDRES – Ben Aaronavitch – 2012 – GB – Fantasía/Thriller

Featured imagePara alguien que espera algún día poder publicar una novela protagonizada por un agente de un organismo oficial que investiga crímenes sin explicación, amigo y compañero de un mago –magia todo sea dicho actual y urbana, nada de hechiceros con sombrero de pico-, encontrarse una novela como esta “Ríos de Londres” con unos protagonistas de corte y relaciones similares a las descritas resulta estimulante, por no decir imprescindible cuando su autor comparte tu mismo punto de vista sobre la fantasía.

Pero antes de hablar del libro en sí tengo que decir que tras acabar “Jonathan Strange y el Sr. Norrell” y su… si se puede decir así ‘spin-off’ “Las Damas de Grace Adieu” de Susanna Clarke me topé con un “vacío” que ningún libro lograba ocupar. Gracias a las ventajas de los libros electrónicos pude probar varios títulos, pero ninguno conseguía engancharme, ni el ‘tito’ King que normalmente me ‘encaja’ sí o sí. Nada hasta encontrarme este “Ríos de Londres”.

A priori la razón ya la he explicado al inicio: unos protagonistas atractivos y unos puntos en común en cuanto a propuesta y filosofía del mundo fantástico. Pero esto en definitiva es poco fundamento ya que al fin y a la postre se resume a los ingredientes. ¿Cuántas veces hemos visto estropearse una buena historia por seguir unos derroteros no tan afortunados? Vamos… ¿cuántas comidas con excelentes materias primas se han ido por el retrete por habérsele quemado al cocinero/a de turno?

Pues aquí no corremos ese riesgo, más que nada porque la narración de este Ben Aaronavitch, habitual del Universo “Doctor Who” –por si a alguien le interesa… – es tan fluida y sin complicaciones que hasta uno al principio se pregunta si no está leyendo un libro juvenil. Está claro que no porque existen algunas connotaciones sexuales que lo alejan de este ámbito, pero más de uno se llevará una sorpresa acostumbrado a narraciones espesas cuando se entra en el terreno de la magia.

Sin embargo que ello no nos lleve a creer que este Aaronavtich es un tipo que no sabe escribir, ni mucho menos. Sus descripciones son tan ricas como las de cualquier autor consagrado y en cuanto a lenguaje, nada que reprochar. Solo que es muy directo.

En cuanto a la cuota de fantasía, el autor británico también logra una nota muy alta. Nos sitúa en una Londres muy real y actual –una de mis pocas objeciones es que a veces se pasa con las direcciones de la City- pero la llena de fantasmas, duendes, vampiros, Sadakos (!!!) y demás fauna clásica de este tipo de historias.

Para unir toda esta imaginería, Aaronavtich se hace valer de una tramoya policiaca con un agente novato que pasa a ser aprendiz de un mago igualmente oficial del cuerpo, encargado de investigar los casos relacionados con el mundo paranormal. Así aprenderemos que existen normas y acuerdos entre el mundo real e irreal, y que el equilibrio es muy frágil. Uniendo los pequeños casos que van surgiendo tenemos una línea argumental que nos llevará a descubrir a esos ríos de Londres del título personificados en unos espíritus de la naturaleza muy humanos con sus diferentes peculiaridades, ofreciendo un folclore entre lo gótico tradicional y los pujantes seriales televisivos de intriga policiaca.

Todo ello mezclado con un sentido del humor ácido, desproporcionado y de los que se permiten hacer comentarios políticamente incorrectos sin importar el qué dirán con tal de arrancarte una carcajada. Y no por la barbaridad de la posible ocurrencia, sino porque a lo mejor es lo que tú estás pensando. En ello su autor invierte mucha referencia friki, acusando a la hipocresía del “buen rollismo”, al “gafapastismo” y “culturetas” en general.

Resumiendo, quizás no entre en mi TOP TEN de libros favoritos, pero sí que pasa a ser de los que más cariño les tengo. Dicen que su autor está trabajando en una secuela, y la verdad es que la espero con ganas. Este Peter Grant es uno de los personajes más divertidos que te puedes encontrar en el mundo de la fantasía contemporánea, un tipo sin pelos en la lengua, sin complicaciones pero a la vez humilde. Magia y tradición, puesta al día. Mucho mejor que Harry Dresden, desde mi punto de vista, y nada que ver con la crudeza y sordidez de “Constatine” cuando otros autores intentan hacer algo con la magia urbana.

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LAS DAMAS DE GRACE ADIEU – Susanna Clarke – Fantasía

Featured imageNi acostumbro a continuar de corrido diferentes partes de una saga, ni a seguir la bibliografía de un autor, a no ser que me vuelvan “loco”, claro. Solo lo hice en su momento con la trilogía de “El señor de los anillos” y con las obras de Adam Neville. Ahora también con las de Sussana Clarke. Y es que tras terminarme su “Jonathan Strange y el Señor Norrell” no perdí ni un día en continuar con esta “Las damas de Grace Adieu”, recopilación de relatos basados en el universo de los dos magos. Así sin más, pasemos a analizar individualmente los diferentes cuentos que componen este libro:

LAS DAMAS DE GRACE ADIEU

Protagonizado por el mismísimo Jonathan Strange, este cuento nos trae al mago y a su hermosa esposa de visita al hermano de esta. Conocerán a la mujer a la que pretende descubriendo Strange que no es la sensible mujer que aparenta ser.

La verdad es que como historia para empezar la antología, me ha dejado un poco frío. Acostumbrado a las recreaciones de Clarke y sobre todo concreción, este cuento divaga dejando demasiadas cosas a la imaginación del lector. No hay trasfondo, no hay ambientación, no apela a la curiosidad y, lamentablemente, no hay magia; ni de esa magia tangible que nos abdujo en JSySN ni de esa otra que hace un producto especial.

EN EL MONTE LICKERISH

Miranda es una mujer adelantada a su tiempo: prefiere cultivar su educación que hacer trabajos de hogar. Su madre conseguirá casarla, y su marido consentirá sus “caprichos” hasta que un día la encierre en el desván para que logre hilar cinco madejas de lino como le aseguró su madre que podía hacer. Esto, sin embargo, era una engañifa, pero Miranda recurrirá a su astucia para salir del entuerto convocando a un duende. A cambio de que el duende haga el trabajo por ella, esta tendrá que adivinar su nombre.

Aunque este relato sea más convincente que el primero también notamos una cierta inconsistencia ya que por ejemplo emplea mucho tiempo en la presentación, y poco en la parte interesante de la historia que es cuando aparece el duende. En esta parte el cuento adquiere un talante clásico al estilo de las célebres narraciones de los hermanos Grimm, pero un final descafeinado termina por estropear todo lo logrado.

Narrado en primera persona y con una curiosa redacción llena de palabras en Mayúsculas, también nos encontramos con ese humor tan característico de Clarke que roza hasta la crueldad. Ver por ejemplo ese final del perrito Choqui, víctima de esa “Gran tristeza y accesos de Negra Ira” que padece el marido de la protagonista.

LA SEÑORA MABB

Por espíritu se acoge a la perfección al que disfrutamos en JSySN, con descripciones absolutamente brillantes, casi metafóricas, unos personajes bien definidos y con su puntito de originalidad. Sin embargo, aquí la magia casi no aparece; es sustituida por un suspense con el que se atrapa al lector haciendo al relato, junto a lo anterior, bastante recomendable, casi cercano al terror, pero su desenlace es tan errático, tan ‘hay que acabar esto rápido y no-se-me-ocurre-nada’ que ni la excusa de dejar al lector que elija la respuesta adecuada cuela. Lástima. Aun así, muy agradable de leer.

Venetia es una jovencita del pueblo de Kissingland prometida con el Capitán Fox. Sin embargo tras un tiempo cuidando en Manchester a una enferma, regresa para enterarse que su prometido la ha abandonado por una tal Señora Mabb del mismo pueblo. Al principio hará de tripas corazón, pero pronto comenzará a picarle la curiosidad acercándose a la mansión de esta. El problema es que…

EL DUQUE DE WELLINGTON EXTRAVÍA EL CABALLO

Relato corto y simpático –aunque previsible- con el mismísimo Duque de protagonista. En esta ocasión, Clarke lleva a su protagonista hasta Tierra de Duendes, ese mundo de fantasía que crearon Gaiman y Vess –el mismo Vess que ilustra este libro- en “Stardust”. Así cuando el militar cruce la frontera entre Wall y Tierra de Duendes se encontrará con una bordadora que decide el destino de este con sus bordados.

EL SEÑOR SIMONELLI O EL VIUDO DUENDE

Cuento favorito del Señor Tomás Hijo, persona que me descubrió a esta Sussana Clarke.

La historia, la más extensa de las que componen la antología, nos trae a un joven que llega a una localidad como nuevo rector de la parroquia. Sin embargo sus muchas habilidades le permitirán asistir como “parturiento” en el alumbramiento del hijo de un extraño gentilhombre que, no hace falta que nos digan, es un duende. En el pueblo pronto se enamorará de las hijas de la familia más rica de la población, pero el peligro llegará cuando el duende quiera casarse de nuevo…

Narrado en primera persona mediante los apuntes en el diario del protagonista, Clarke nos trae una historia divertida, con sus ya clásicas y ricas descripciones, y con más elementos de género que los anteriores cuentos. No me extraña que le gustase a tal notable artista. Solo le pondré una objeción: que su final es un poco precipitado. Daría para mucho más. ¿Tal vez una segunda parte?

TOM BRIGHTWIND O CÓMO SE CONSTRUYÓ EL PUENTE MÁGICO DE THORESBY

Y pasamos de un cuento bueno a uno, bajo mi punto de vista, extraordinario, con lo que denoto que el orden de las historias no ha sido al azar, buscando un ritmo “in crescendo”.

El cuento nos trae el viaje de un doctor judío y su amigo, Tom Brightwind -un poderoso duende-, a un paciente enfermo del primero. Sin embargo por el camino se encontrarán con un pueblo que ha caído en desgracia por estar incomunicado.

La historia es fascinante, Clarke vuelve a tirar de humor e ironía para contarnos una trama en la que otra vez sale a relucir el caprichoso carácter de sus duendes, adornando la historia principal con otras más pequeñas, pero a cada cual más chispeante. Y ya no solo es esa habilidad de trabajar con varios planos a la vez, sino que la forma de contarlo te atrapa de una manera tal que hasta te da rabia que no continúen las aventuras de la pareja protagonista.

Me permito copiar una frase para que se vea el calibre del ingenio de esta escritora. La escena nos trae a David Montefiore, el médico judío, contándonos como mi tocayo describía a su esposa: «… Tom la comparaba siempre con una gatita; a los veinte años era un cisne; a los treinta, una zorra, y después, en rápida sucesión, fue una arpía, una víbora, una quimera y finalmente una cerda»

ANTICKES Y FRETS

Corto relato que nos cuenta los últimos días de María Estuardo, Reina de Escocia. No da para mucho y no tiene más magia que algún que otro apunte entre lo real y lo irreal, pero más lleno de metáforas que otra cosa. Simpático, pero poco más, rompiendo la línea ascendente que llevábamos.

JOHN USKGLASS Y EL CARBONERO DE CUMBRIA

Estupendo colofón en el que vemos cómo el mayor mago que ha existido en el mundo, el mismísimo Rey Cuervo, es derrotado por un simple carbonero. Magia contra milagros. La batalla definitiva. No digo más.

Resumiendo, “Las damas de Grace Adieu” es un buen sucedáneo para todo aquel que se haya sentido hipnotizado por “Jonathan Strange y el Señor Norrell”. Un libro simpático de leer, pero que a causa de su irregularidad no consigue alcanzar las cotas de genialidad de aquella obra. Más magia y algunos finales menos precipitados hubiesen sido mi receta para alcanzar el sobresaliente. Así, “solo” un notable, que ya es…
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JONATHAN STRANGE Y EL SEÑOR NORRELL – Susanna Clarke – GB – Novel histórica/Fantasía

Featured imageLa primera noticia que tuve de este libro fue la mención que de él hizo el popular artista Tomás Hijo en su muro del Facebook, diciendo que iba a ser adaptado a la pequeña pantalla en formato serie por la todopoderosa BBC. En su descripción venía a decir que era “Una especie de Harry Potter para adultos ambientado en la época Napoleónica”, aunque también avisaba que no era un libro para todos los públicos ya que a su extensión –más de 1200 páginas- había que sumar que era extremadamente denso.

Sin embargo ello no me desanimó ya que Tomás Hijo además de ser un artista con un gran talento y un excelente comunicador, tiene uno de esos criterios que en muchos aspectos concuerda con los de un servidor. Así es que me hice con una copia, y aquí estoy, escribiéndoos mis impresiones sobre el libro.

Lo primero que tengo que decir es que para mí, más que un Harry Potter para adultos, es una novela histórica con magia. El libro vive tanto de la magia como de la recreación histórica y esto, para mí, es más definitorio que colocarlo bajo una etiqueta popular.

Lo segundo, que a pesar de esas 1200 páginas –“solo” 1000 si ignoras las Notas del Autor- se consume con tal avidez que pueden parecer 300 páginas de otro título.

Dichas (escritas) estas premisas, interioricemos un poco más.

Decía que el libro en sí tiene poco más de 1000 páginas. Llega a las 1200 con las casi 200 Notas de Autor que su escritora ha ideado. Sin estas, la lectura es igual de comprensiva y atrayente, pero dependerá de cada uno si quiere seguir esas notas. Estas, no son las habituales que nos encontramos en cualquier obra dispuestas a añadir datos; aquí, Susana Clarke sigue la misma línea de ficción del libro, añadiendo detalles e historias paralelas a la narración principal que expliquen situaciones y personajes, enriqueciendo la mezcla. Dependerá del interés, curiosidad, grado de abducción y, sobre todo, tiempo, el que uno prefiera seguirlas o no.

Sobre la historia, nos trae una Inglaterra en plena guerra contra una Francia comandada por Napoleón. En este contexto surge un mago, Gilbert Norrell, que lleva la magia a un nuevo nivel, de la teoría a la práctica. Dadas sus grandiosas habilidades, el gobierno británico no dudará en ponerlo al servicio de la corona combatiendo a los franceses, concepto, el de la magia en la guerra, que hemos visto copiado posteriormente en otras épocas como en la también recomendable trilogía “Tríptico de Asclepia” de Ian Tregillis. Pues bien, pronto surgirá otro mago, Jonathan Strange –curioso ese apellido compartido con otro mago de profesión, en este caso el de la Marvel- que poniéndose al principio al servicio de Norrell como discípulo, no tardará en tomar las riendas de su destino.

Pero bajo esta trama, tenemos otra que nos lleva de pleno a la mitología feérica inglesa que muchos amantes de la fantasía reconocerán y que hemos visto reflejada en otros autores como Gaiman o Mignola. El Rey Cuervo, duendes y tierras mágicas colisionarán con la realidad del siglo XIX. Pero los menos amigos de la fantasía que no se asusten, que aquí no hay enanitos verdes, hadas, ninfas ni nada por el estilo. Solo hay un duende, pero es más una especie de elfo aristócrata –por lo sequerudo, caprichoso y modales exquisitos- que un gnomo. Y es que como digo, “Jonathan Strange y el señor Norrell” tiene todo lo que uno busca en una novela histórica.

Hay una fase bastante extensa en la que Strange acompaña a Wellington a la península ibérica para combatir a las tropas francesas. Dejando de lado la lógica curiosidad/fascinación que el lector español tendrá por esta parte donde muchas localidades patrias salen a relucir, la descripción de los combates y circunstancias que rodearon a esta guerra es digna de la mejor novela histórica. En este punto, Clarke demuestra a todos esos retrógrados misóginos que una mujer es capaz de ofrecer una perspectiva al gusto y desde el punto de vista masculino igual que cualquier hombre.

Pero ya no solo son las aventuras que recrea; hay otra fase que transcurre en Venecia. Os juro que te traslada allí. Ello me lleva a otro de los atractivos del libro: las descripciones de su autora son precisas, usando comparaciones brillantes, estimulantes y originales, tan ilustrativas como algunos de los trucos que ejecutan sus protagonistas.

En este aspecto, Clarke no se resigna en escribir: «Norrell convoca a una bestia del Averno» y sanseacabó. Las fórmulas y sortilegios de los magos protagonistas son divertidísimas y ocurrentes. Nada obvio o visto con anterioridad en comics, películas u otros libros. Cambiar la orografía de una región, crear caballos de agua o hacer hologramas primitivos con la lluvia son algunos ejemplos.

Entremezclada en la trama principal nos encontramos con pequeñas parábolas o cuentos de unas pocas líneas que son las que aportan el humor a la historia. Algunas son tan ocurrentes que casi dan lástima que no continúen.

Por lo demás, también hay crueldad, romanticismo, sorpresas y emoción. Y es que para acabar, no puedo ocultar que sus últimas páginas llegaron a conmoverme. Y no, no porque fuese dramático, gracias a Dios o al Rey Cuervo nos libramos de ello, sino porque por un lado rezuma sensibilidad y por otro, me daba pena despedirme de tan buenos compañeros en tantas horas de diversión. Por suerte, tanto se espera una secuela –sin contar la serie de cuentos publicados bajo el título de “Las damas de Grace Adieu”- como ya quedan pocos meses para que se estrene la serie de televisión.

Resumiendo, “Jonathan Strange y el señor Norrell” ya forma parte de mis libros favoritos. Fantasía e historia como materias primas en una elaboración cuidada, con un lenguaje exquisito y ganas de entretener como meta. Magia creíble elevada al grado de literatura.

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BLACK BUTLER – Kentaro Otani Kentaro y Keiichi Sato – 2014 – Japón – Sci-Fi/Acción/Fantasia

Featured imagePara empezar pondré las cartas bocarriba sobre la mesa: me he leído tanto el manga en el que se basa esta película como me he visto su anime.

Dicho así puede parecer una bravuconada más que una premisa, pero no, os equivocáis ya que la afirmación más que un condicionante es una anécdota. Es cierto que conozco a los personajes y la historia, pero soy ya suficientemente “perro viejo” –“perro” por vago y no ponerme ahora a contar vida y milagros de su creadora Yana Toboso, y “viejo” porque no soy ya de una generación anterior sino antediluviana- como para conocer de sobra cómo se actúa con los “live action” (adaptaciones a imagen real), y por lo tanto saber que por mucho que sepas de una historia, su adaptación puede distar una legua de la obra matriz.

Pero es que aquí encima parece que se han pasado por el forro la historia original con lo que ponerse a pormenorizar las diferencias -licencias argumentales y creativas-, con aquella puede ser tedioso, así es que iré directamente al grano, a qué es lo que me ha parecido la película que para eso pierdo el tiempo escribiendo estas reseñas.

Para empezar y para que al menos quede constancia mencionaré que aquí se ha pasado de esa pseudo-Inglaterra neo-victoriana en la que Toboso situó a sus personajes a una ciudad asiática multicultural. La razón es un claro ahorro de efectos especiales y una libertad a la hora de confeccionar los nuevos escenarios. Así hemos pasado de un ámbito palaciego con praderas y campiña típicamente británica a una ciudad cosmopolita vulgar. El problema –primero si queremos- es que una cosa es economizar gastos y otra abusar de rácano. Aquí la cosa se ha quedado en un par de infografías de una mezcla de Tokyo y Hong Kong, y como mucho, una única escena de una calle con un tren aéreo.

Y claro está, este cambio de escenario también ha conllevado un cambio de época –algo más de cien años en el futuro- con el consecuente obligado cambio de personajes. Aquí ya no tenemos a Ciel Phantomhive –protagonista original- ya que lo han sustituido por su sobrina nieta, Shiori Genpou. ¿Por qué? ¿¡Estás tonto!? Pues eso, porque han pasado los años. ¿Así? Entonces, ¿por qué razón mantienes a Tanaka o a Maylene/Meirin…?

Vale que Sebastián es el motor de la función –además de ser un demonio que puede soportar esos siglos pasados…-, pero puestos a hacer un verdadero “reboot” veo incongruente mantener cosas del “pasado”. Y ya no es conservar a Meirin que en cierta forma se hace necesaria para justificar su escena de acción, sino contrariamente lo que no mantienes.

Dices que no puedes acometer tal gasto y que la sitúas en una actualidad cercana; sin embargo mantienes ese look neo-gótico de los vestuarios de algunos personajes. Si te escudas ahora en que querías mantener algo del espíritu de la obra original, ¿por qué también te estás cargando el sentido del humor de la serie/manga? Sacar dos tropiezos de Meirin sin gracia no es dotar de humor a la película.

La explicación a esto y a otras cosas comentadas la quiero quizás encontrar en la intervención de la filial japonesa de la “Warner Bros.” con tal de explotarla en el mercado extranjero, es decir, suavizar esos tics surrealistas tan japoneses con tal de adecuarlo al gusto occidental.

No obstante, tras esta reflexión me viene otra que sin venir tan al caso deja en el aire una pregunta: nos asustamos y echamos las manos a la cabeza cada vez que un norteamericano/occidental quiere adaptar una historia/manga japonés -ver por ejemplo el caso de Gus Van Sant con “Death Note”- y sin embargo, ¿cuántas veces nos ha dejado plenamente satisfechos una adaptación japonesa de una de sus obras? Podremos contarlas con los dedos de una mano. No por ser foráneo tienes que tener menos pasión. Que se lo pregunten a Quentin Tarantino y su “Kill Bill”.

De vuelta a lo que nos importa decir que el argumento de “Black Butler” sigue una línea detectivesca que no desentona del todo con la obra a la que pretende adaptar; el problema –again- es que su desarrollo es demasiado lento -para desplegar lo que cuenta son totalmente excesivas dos horas- y encima, previsible. A las alturas en las que nos encontramos no puedes resolver la cuestión como si fuera una mala obra de los años treinta. No es ridículo, es indignante, ya que evidencia una falta de laboriosidad alarmante insultando de paso a la inteligencia del espectador.

Pero si esto fuese lo único malo… Parte de culpa del ritmo anodino la tiene una apremiante falta de entretenimiento. Ya no digo espectáculo, digo ese contenido que uno espera en una producción como esta y de este calibre. Solo tenemos tres escenas de acción; una, la del principio que sirve de gancho, otra protagonizada por Meirin, y la del final que resulta frustrante de lo insípida que es. Y es que cuando las dos anteriores son tan buenas -excelentes me atrevería a decir- tanto esta última sabe a poco como el resto de la película resulta tediosa.

Las dos escenas comentadas nos traen sendas coreografías balísticas, mezcla del mejor John Woo de finales de los ochenta/principios de los noventa y ese frikismo extremo de la serie Z nipona. Acrobacias con pistolas a dos manos y piruetas de cara a la galería, espectacularidad al fin y al cabo. Lo malo es eso, que es lo único que ofrece la película.

Resumiendo, “Black Butler” es decepcionante y hasta aburrida. Siendo cruel solo vale para darle al botón del “Fast Foward” del reproductor y ver las dos únicas buenas escenas de acción de la película.

El mundo está dividido en dos ejes, el Este y el Oeste. En el Oeste la Reina dirige los designios de sus súbditos, mientras que el Este siempre está intentado boicotearlos. Para resolver los problemas que surgen, la monarca cuenta con un eficaz agente: “El Perro Guardián de la Reina”. Pero este no está solo ya que le cubre las espaldas un mayordomo la mar de particular…

P.D.: Aunque dejen el final abierto, muy abierto, su resultado en taquilla no invita a pensar en una secuela. Y es que no solo a mí me ha parecido una incorrecta interpretación de un personaje/obra que merecía una mejor atención.

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HORNS/CUERNOS – Alexandre Aja – 2014 – EEUU-Canadá – Thriller/Terror/Fantasía/Comedia negra

Featured imageLa paciencia no es una de mis ya de por sí pocas virtudes. De ahí que cuando tuve a mi alcance la adaptación del libro del hijísimo de Stephen King no dudé en visionarla a pesar de llevar leída la mitad del libro. Sí, sé que es un sacrilegio, que soy un insensato y demás descalificaciones que se os ocurra; lo acepto y comparto, pero tanto su director Alexandre Aja como su protagonista me caían/caen bien, por lo que la fórmula convergía hacia unas ya más comprensibles ansias… Lo malo es tanto también me llevaba hacia unas expectativas altas como que por mor de esa inconclusa lectura, no puedo saber si la película a la postre resulta muy fiel a la novela o no.

Hasta donde he leído he podido notar algunas licencias tanto argumentales como en puesta en escena, sobre todo a la hora de montar los flashbacks, pero resulta bastante fiel con diálogos hasta calcados.

Otra cosa es el espíritu.

A ver, el film está dividido en dos partes, una primera que más parece una comedia negra, y una segunda que se ajusta más al género al que va destinado para aquellos que desconozcan la obra de Joe Hill, autor que se ha ganado ya por derecho propio que dejemos de lado lo de “hijo de…”. Pero al caso.

Los primeros cuarenta y cinco minutos son divertidos, pero con “objeciones”. Le cuesta poner en claro los “poderes” del protagonista, y para aquellos que no se hayan leído la novela irán un poco perdidos. Es tal el desconcierto, que hasta en un momento de la película el propio protagonista tiene que aclarar los efectos que causa en sus interlocutores, situación que por cierto ocurre demasiado tarde, cuando llevamos ya más de media hora de metraje. Yo o lo hubiese adelantado o hubiese sido más explícito. Pero como decía, resulta divertida. Un poco vulgar, pero entretenida con ese humor corrosivo y mala leche que imprime Hill en cada sentencia.

Luego llega la segunda parte, poco más de una hora donde se entremezcla el melodrama y los elementos más de género. Es en esta parte donde se deja notar la mano de Aja y su manejo eficaz de, si cabe, más mezcla de géneros.

La fantasía –más que terror- surge de golpe sin que notemos –o al menos yo- un excesivo sobresalto, convirtiéndose en el caldo de cultivo propicio para esa sensibilidad que nos deparará la parte final del film y que puede pillar de improviso a más de uno que creía estar viendo una de esas, paradójicamente, adaptaciones vacías e intrascendentes del papaíto King.

Con eso no estoy diciendo que “Horns” sea una obra ejemplar o el no-va-más, sino que puede sorprender al combinar con éxito una formulación tan variopinta.

En detalles menos importantes y algo más superficiales, decir por ejemplo que Daniel Radcliffe cumple con creces con el papel. Su inocencia lo hace creíble en ese rol de chico bueno, pero también cuando tiene que sacar las uñas y ser más contundente. Aunque es difícil quitarse su imagen de HP de la cabeza, uno termina por ver al Ig de papel y simpatizar con él que es lo que importa.

Por otro lado los efectos especiales están bien, como corresponden a una producción de más o menos primer nivel. También es cierto que no requiere mucho de ellos, pero cuando aparecen, lo hacen convincentemente.

Resumiendo; lamentablemente no puedo decir que “Horns/Cuernos” sea una buena adaptación; ni buena, ni mala, vamos. Hasta donde leí, más que correcta, pero lo que sí que puedo decir es que no decepciona, siempre y cuando sepas que no es un film de terror; es una fábula sobre la maldad y los deseos, los prejuicios y las falsas mentiras. Divertida pero con poso. Recomendable.

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EL GUARDIAN INVISIBLE – Dolores Redondo – 2013 – Thriller/Fantasía

Fue mi padre el que me dio a conocer este libro/saga. Quería leerlo y me preguntó por él. Yo no conocía nada del mismo y me sorprendió encontrar en la red un montón de reseñas que hablaban a las claras tanto de sus bondades como consecuentemente de su éxito, tanto que incluso se organizaban por Elizondo y la zona del Baztán visitas a los lugares que aparecían en el/los libros al más puro estilo “El código Da Vinci”.

Sin embargo lo que me atrajo no fue su popularidad, ya que ya es conocido que mi criterio siempre va contracorriente, sino el propio hecho de que se desarrollase en el Valle del Baztán, lugar que ya había elegido para pasar mis vacaciones del 2014, mucho antes de que tuviese constancia del libro o incluso saltase el fenómeno de “Las brujas de Zugarramurdi”.

Pues bien, si encima le sumábamos que, según esas reseñas, la novela llevaba implícitas fuertes connotaciones fantásticas, no tardé mucho en acogerla. Y me ha gustado, la verdad, pero no tanto como esperaba.

Dolores Redondo escribe como los ángeles, sin caer en ñoñerias, hiendo al grano cuando las situaciones lo requieren: resultando cruel en ocasiones y explícitamente detallista en otras, alimentando el morbo que necesita este tipo de obras. Encima exhibe una sensibilidad femenina como pocas veces he leído, emocionando al lector cuando por ejemplo narra lo que siente una madre ante la muerte de una hija –nunca me había sentido tan conmovido leyendo un par de páginas-, pero, y aquí viene para mí lo malo –repito, para mí-, se centra demasiado en el drama personal de la protagonista y su familia en su segundo tercio restándole interés al caso.

El arranque es magnifico, con tensión y equilibrio entre lo personal y lo detectivesco. Y la parte final, te atrapa no permitiéndote dejar el libro, a pesar de que sepas quién es el o la culpable. Y es que ese es el gran fallo del mismo. Puedes coincidir conmigo o no en lo del segundo tercio ya que a cada cual le puede interesar una u otra parcela de la historia, pero cuando…

*********** ATENCION SPOILER ************************ ….un testigo te dice que oyó el ruido de una motocicleta, y en todo el libro solo un personaje tiene una moto y encima hacen énfasis en ello… pues cómo que adiós misterio. *************** FIN DEL SPOILER ***********************

Otro punto a destacar es la capacidad (y calidad) de la autora a la hora de sumergirnos en ese verde paraíso, describiendo olores, colores y sensaciones. Y los apuntes fantásticos, satisfacen las inquietudes de otro tipo de lector sin sacrificar a los que buscan simplemente un thriller creíble, pero quizá son excesivamente escasos para el que buscase una historia que explotase el folclore vasco/navarro. Resumiendo, una historia policial escrita brillantemente que hace honor a los excelentes comentarios que circulan en la red, pero no del todo satisfactoria para el que buscase algo más que asesinatos rituales con connotaciones fantásticas. P.D.: De momento, me esperaré a coger su secuela. Quizá cuando se acerque el momento de viajar hasta el lugar o incluso “in situ”. Necesito más fantasía y terror que cuota de realismo.