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INTO THE BADLANDS (2º Temporada) – EEUU/HK – 2017 – Acción/Sci-Fi

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La primera temporada se sostuvo por el carisma de Daniel Wu y las escenas de acción, pero se notaba que dependía demasiado de estas y de la típica fórmula de “inicio-gancho/espera-final”. Resultaba muy sosa y plana, tanto que me dije que si esta segunda seguía por los mismos cauces, la dejaría en los primeros capítulos.

Pero hete ahí que no, y es que como decía, tampoco era muy difícil mejorarla. Sin embargo la ‘mejoría’ llega a ser tal que no solo ha logrado alcanzar una buena nota sino que llega a rondar la excelencia.

Argumentalmente no busca, como en su arranque, morder más de lo que le permite la producción y se divide entre las luchas de poder entre los barones y la venganza del protagonista. Y aquí encontramos el primer cambio importante: solo el personaje interpretado por Daniel Wu es el protagonista, dejando a MK en un segundo plano, algo que se agradece. Como este encima ya no es el criajo de antaño, la alegría es doble.

Pero si hablábamos de producción, esta ha crecido exponencialmente. Olvidaros de aquellos tristes campos de amapolas; aquí tenemos páramos desérticos al estilo “Mad Max”, bosques de fantasía, montañas esmeraldas, ruinas medievales, palacios versallescos… vamos, lo que le demandamos a una serie de sci-fi que tampoco dependa totalmente del ciberpunk apocalíptico, más steampunk que otra cosa.

La acción, la sangrienta violencia, la irrupción de Nick Frost y el crecimiento de su personaje han sido otros ases en la manga importantes, sin olvidar la dirección de Stephen Fung y sobre todo la de Paco Cabezas (a ver cuándo le dan una oportunidad en serio en España) convirtiendo esta segunda temporada en imprescindible.

El final, muy a lo “Dark Tower”, nos va a dejar casi un año con ganas de más…

4de5   /    5de5

DOCTOR STRANGE – Scott Derrickson – EEUU – 2016 – Superhéroes

doctorReseña escrita por esta casa para el blog hermano Nido de Cuervos

http://elcuervoenteradillo.blogspot.com.es/2016/10/critica-doctor-strange.html

3de5   /     4de5

EL AMOR NO ES NADA DEL OTRO MUNDO – Felix J. Palma y María Fortea – 2016 – Comedia romántica fantástica.

el-amor-no-es-nada-del-otro-mundoCuando escribí la reseña de la anterior obra de Félix J. Palma, este me la retuiteó calificándola algo así como que era ‘entusiasta’. Miedo me da si lee esta, ya que mis sensaciones sobre la misma superan con creces las de aquella, tanto que sin miedo a que se me llame exagerado –nadie debería desconfiar del criterio de otro-, ya forma parte de mi lista de novelas favoritas. Y en un lugar muy destacado, por cierto.

“El amor no es nada del otro mundo”, como el propio  título indica, es una novela romántica, pero sin olvidar esa componente fantástica/sci-fi que ha dado prestigio a Palma, autor para aquel que no lo conozca de la estupenda “Trilogía victoriana” compuesta por “El mapa del tiempo”, “El mapa del cielo” y “El mapa del caos”, homenaje a H. G. Wells, Verne, Poe, Conan Doyle y demás autores de la época.

Y hago referencia a estas no solo para, como he hecho, presentarlo, situación que debería ser innecesaria para todos los amantes al género, sino para utilizarlo a modo de anclaje para iniciar la reseña de esta. Y es que uno de los muchos aciertos de aquellas era el trasfondo romántico que permitía humanizar a los personajes y dotarlos de un corazón, resultando creíbles a pesar del contexto fantástico. Muchos recordaremos aquel intercambio de notas entre los protagonistas de “El mapa del cielo”, donde bajo un pretexto típico de folletín se caricaturizaba la situación por medio de un humor casi surrealista.

En “El amor no es nada del otro mundo” la apuesta por el humor ha sido elevada convirtiendo a la obra en una comedia romántica donde consecuentemente la parte de comedia le gana la partida, y por mucho, a la romántica. Y ya no es tanto el aumento de situaciones cómicas como el acierto a la hora de arrancar sonrisas y hasta carcajadas. ¿Por qué cuántas veces nos hemos leído un libro presumiblemente de humor y nos ha dejado fríos? En esta obra no nos pasará, más que nada porque hay muchos más motivos que incitan a la hilaridad que las simples situaciones comentadas.

Para empezar, los personajes. Se nota que sus autores se han divertido escribiéndola y como suele pasar en las obras ‘a dos manos’ la han pulido buscando siempre la mejor opción, o al menos, la más divertida. Los diálogos son sencillamente geniales, no solo porque sean jocosos sino porque a pesar de que siempre den respuesta a lo esperado para hacernos reír, resultan verdaderamente espontáneos permitiendo que los personajes sean creíbles. En este aspecto hay otro punto en el que se demuestra esa empatía autores/lector como es la presencia de notas frikis. Yo no diría que “El amor no es nada del otro mundo” es una novela para frikis, pero sí que los frikis nos veremos representados por algunos de los personajes.

Pero más allá de referencias frikis tenemos la principal carta de presentación de la obra como es la de los amores platónicos. ¿Qué levante la mano quien no haya tenido alguna vez en su vida un amor platónico o  imposible? Tú, hombre de hojalata, tú no cuentas que no tienes corazón. Pues eso, todos hemos pasado por ahí por lo que es difícil que nadie no se identifique con su protagonista.

Otro de los aspectos por los que la novela resulta divertida es por su estructura. Por momentos parece que esté patrocinada por Facebook ya que gran parte de sus diálogos reproducen conversaciones por medio de la popular red social. Sin embargo esto no es óbice para que no la disfrutemos, reprochándole haberse ‘vendiéndo’ a la compañía de Zuckerberg ya que para muchos esto se ha convertido en parte de nuestra cotidianidad, otro elemento de identificación más con sus personajes.

En cuanto a la calidad literaria de la obra, por muy pedante que resulte por mi parte intentar reseñarla cuando carezco de ella, no solo tenemos las casi fotográficas descripciones de las reacciones y pensamientos de los protagonistas, psicología de manual en la que reconocemos a Palma, sino reflexiones más personales que lejos de parecer parrafadas engoladas reflejan una capacidad de buscar en nuestra vida diaria un apunte con esa otra realidad que solo busca la felicidad. Como muestra un botón:

«Quizá pronto se diagnosticara aquella nueva condición del ser humano, y al fin y al cabo hubiera una explicación de por qué algunas personas sencillamente no tenían la capacidad de ser felices. Tantos siglos culpándolas, pensando que simplemente eran personas negativas o depresivas…, y ahora una nueva explicación vendría a redimirlas. ‘Eh, no soy un quejita, ni un pesimista, ni un enfermo mental; soy un transreal. Y tengo mis derechos’»

Para casi acabar, decir que la componente fantástica en este caso tiene una menor presencia ya que solo sirve de excusa. Está ahí presente y abre muchas puertas, pero no es el motor de la historia por lo que nadie tiene que preocuparse de que le vayan a molestar con teorías y explicaciones enrevesadas. Como decía, estamos ante un libro para todo tipo de público.

Ahora sí, por último, una reflexión casi privada. ¿La aportación de María Fortea es la que ha conseguido que Palma pase del ‘Sobresaliente’ a la ‘Matrícula de honor’? Sea como sea, en contestación al epílogo del libro, no puedo decir otra cosa que la decisión de crear este libro juntos no solo fue buena, sino necesaria para los que buscábamos una obra así.

Resumiendo, “El amor no es nada del otro mundo” es una deliciosa fábula en la que por medio del humor se demuestra que para alcanzar un sueño no es necesario sufrir. Reír y soñar, una fórmula mágica que nadie puede rechazar. MAGIA en mayúsculas.

5de5

BATMAN V SUPERMAN: DAWN OF JUSTICE – Zack Snyder – EEUU – 2016 – Acción/Sci-Fi

BatmanSupermanReseña escrita por esta casa para nuestro Blog hermano Nido de Cuervos

http://elcuervoenteradillo.blogspot.com.es/2016/03/critica-batman-vs-superman-el-amanecer_27.html

4de5

THE HIVE – David Yarovesky – EEUU – 2015 – Terror/Sci-Fi

TheHiveReseña escrita para Nido de Cuervos

http://elcuervoenteradillo.blogspot.com.es/2015/11/critica-hive.html

4de5

AVENIDA DE LA LUZ – María Zaragoza – 2015 – Terror/Sci-Fi

Featured imageMuchos autores –la mayoría- siguen la tradición de iniciar su obra con una cita de otro escritor. Quedar como un intelectual o como alguien muy versado en un género es fácil, tanto como copiar un párrafo de una obra desconocida de alguien con prestigio. Seguro que más de uno lo ha hecho. ¡Quedas de bien…! Sin embargo, citar a alguien como Stephen King me parece un acto valiente. A casi todos los amantes del género nos gusta, pero dada su vertiente comercial, recurrir a este puede parecer algo insustancial. Que la autora se haya atrevido no solo demuestra como decía valentía, sino una declaración de intenciones, declaración que fue la que finalmente disipó las dudas que tenía sobre acoger este libro. «Alguien que elige a King –me dije- tiene que estar en la misma onda que un servidor».

Hablaba de dudas. La verdad es que cuando acojo un libro no me gusta leer mucho sobre él ya que corro el riesgo de que me destripen algunos detalles. Con este, a tenor de su portada y sobre todo, momento en el que se publicó, en plena fiebre “zombie”, creí que me iba a encontrar con uno más sobre esta temática. Craso error: “Avenida de la luz” es un libro que combina terror con ciencia-ficción, pero sobre todo no se parece a nada de lo que te has podido encontrar antes.

La premisa del libro es la llamada “Avenida de la luz” de Barcelona, un pasaje comercial subterráneo construido en los años 40 que se esperaba que fuese la primera fase de un ambicioso proyecto. Doy por hecho que los barceloneses, catalanes y gente de vasta cultura conocerán de lo que hablo, pero por si hay alguien que no conocía estos antecedentes o no los recordaba –no todo el mundo es tan ignorante como un servidor…- conviene refrescarlo.

Pues bien, con este escenario su autora, María Zaragoza, nos sumerge inicialmente en una de esas aventuras que por otro lado hemos podido ver ya en unos cuantos “found footages” aprovechando la cada vez más popularizada práctica de la “exploración urbana”; pero claro, tratando con un producto de género, pronto comenzarán a ocurrir situaciones extrañas.

A partir de este momento –y perdonarme la licencia- los WTF serán continuos, buscando la descolocación en el lector para, picando en su curiosidad, engancharlo. Y ya no es tanto la capacidad de desconcertar como la de sorprender, ya que recurriendo a fenómenos difícilmente explicables ayudas a evitar la tan peligrosa, en estos casos, previsibilidad.

Otro de los aciertos es el abanico de posibilidades que ofrece cuando se presenta a los personajes y cada uno de ellos tiene una historia diferente que podrían considerarse en conjunto como una antología de relatos de género. Es cierto que todo esto presenta, bajo mi punto de vista, dos handicaps como son que la edad de estos –veinteañeros- asuste a un público más maduro o que “liados” entre flashbacks e incógnitas, el amante al terror más visceral y directo no tenga paciencia para llegar a la tercera parte/último cuarto del libro que es donde se acumulan los acontecimientos, pero para el que esté cansado de las historias de siempre, le supondrá un soplo de aire fresco. Y como vengo diciendo, esa componente de ciencia-ficción, de jugar con el tiempo incorporándola a una historia de terror, también ayuda.

Por último, la narración de María Zaragoza es igualmente fresca y amena, utilizando un lenguaje nada rebuscado, pero no por ello desdeñable. No me extraña que haya utilizado a King para su arranque ya que, salvando las distancias, existen pautas y actitudes muy de este, amén de la manera de expresarse.

En todo caso el de Maine no es la única referencia ya que el libro está repleto de guiños y menciones gravitando alrededor de la cultura friki, desde referencias cinéfilas –incluidas al propio “Rey” como p. e. ese cine donde se proyecta “El resplandor”- hasta literarias y seriéfilas. Sirva este pasaje de muestra, pasaje bastante significativo de la calidad como escritora de su autora y del psicoanálisis que hace de los personajes, otro de sus fuertes:

«-¿Sensible? ¿En serio estamos hablando del mismo hombre? Oye, que es Superman, el musculitos con el que sale Sandy en Grease cuando planta a Zuko, el rey del baile de primavera. Si estuviésemos en la furgoneta Máquina del Misterio sería Fred Jones. Es el tipo que echa sangre de cerdo a Carrie White en el baile para burlarse de ella, no uno que vierte una lagrimita porque tratan mal a la pobre chica o el que recibe el cubo en la cabeza por ser bueno con ella.»

 

Resumiendo, “Avenida de la luz” es una novela atractiva y original que ofrece otro tipo de terror quizás menos directo pero rico en matices. Las referencias, el reflejarnos a nosotros mismos y a nuestros miedos, la frescura de su narración… ingredientes suficientemente atrayentes como para considerar su lectura.

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EL MAPA DEL CAOS – Felix J. Palma – Ciencia-Ficción

Featured imageVivimos una época complicada y no me refiero precisamente al ámbito social y político –para hablar de eso ya están otros- sino de asuntos más… mundanos que nos tocan más de cerca como por ejemplo la literatura de género.

Por producción, dígase publicación al peso, nadie diría que no vivimos una época de esplendor. Nos encontramos novelas de sci-fi, fantasía y terror de cualquier tipo y tema, y la oferta, como decía, es tan amplia que hasta nos entra ansiedad al no poder abarcar lo que quisiéramos.

Sin embargo, yo no voy a pecar de esa hipocresía que azota a nuestro país y sí que voy a poner en duda este espejismo que hasta me atrevería a calificar como de burbuja. Está claro que hay mucho donde elegir, pero ello no quiere decir que todo sea bueno. El complicadísimo escenario laboral y la autoedición están provocando que mucha gente se lance a publicar sus trabajos… pero ¿a qué precio? ¿Todo lo que se publica tiene calidad? Sencillamente no. Está claro que hay excepciones –como por ejemplo “Exiliado en el futuro” de mi compañero de programa radiofónico Ismael Santiago Rubio en “La noche de Andrómeda”-, pero en ocasiones duele ver como mucha gente se cree escritora. Dando el salto al mundo del cine, es como el estado en que se encuentra el género del terror: la producción ha alcanzado cifras que no se veían desde hacía mucho años, pero un gran porcentaje responde a esos “found fottages” de nula calidad por parte de gente que se cree el nuevo Spielberg. Pues lo mismo ocurre con algunos de estos “nuevos” escritores.

Con esto estoy seguro que me ganaré la antipatía de muchos dando una imagen equivocada, pero yo no profeso ese falso “buenrollismo” que se ha instaurado en el país creyendo que con ello se tienen más principios o ideales. Hablo claro, y si bien puedo estar equivocado –que lo estaré- mi intención es constructiva. Además, no solo tengo mis razones viendo como he malgastado dinero con obras que no lo merecían sino que también, como escritor aficionado, me autoimpongo un mínimo de calidad que me impide en demasiadas ocasiones seguir adelante.

¿Y todo este rollo para qué? Sencillo, para separar el trigo de la paja; y es que una cosa es que te engañen y otra, jugar sobre seguro. Así, “El mapa del Caos” se convierte en un faro con el que saber dirigir tus pasos hacia lo que uno espera en una buena obra de género. ¡Qué digo buena… imprescindible!

El que más y el que menos ya sabrá que esta obra cierra la trilogía iniciada por su autor hace unos años con “El mapa del tiempo” y continuada por “El mapa del cielo” de las que ya os hablamos en su momento. No obstante, una de las virtudes del conjunto es que paradójicamente las novelas pueden ser acogidas independientemente ya que su desarrollo no mantiene una continuidad lineal, son diferentes historias/situaciones. Los personajes son casi los mismos y se hace mención al pasado, pero Felix J. Palma se demuestra de nuevo como un buen conocedor de la… peculiar idiosincrasia de los lectores sabiendo que a veces no somos tan sensatos como deberíamos, subiéndonos sin más al carro de una saga sin conocer todos sus pormenores. Así, como decía, no haber leído una de las partes anteriores no supone un gran escollo ya que, o bien son simples menciones, o Palma nos hace el favor de recordar lo ocurrido sintetizándolo.

Así, continuando con el espíritu de sus anteriores partes, el autor andaluz nos vuelve a situar en la siempre agradecida época victoriana jugando con elementos de ciencia-ficción que sin llegar a convertirse en una epopeya del todo steampunk, los amantes de este estilo sabrán disfrutarla.

Ahora bien, aunque el escenario, personajes y estilo sea el mismo, “El mapa del Caos” se distancia un tanto de sus anteriores partes al no centrarse en una obra en concreto. Me explico.

“El mapa del tiempo” bebía directamente de “La máquina del tiempo” y “El mapa del cielo” de “La guerra de los mundos”, sin embargo en “El mapa del Caos” las referencias se diversifican en tal manera que llegan a disiparse tanto como uno de los personajes de la misma.

Palma, siguiendo la ya rutina de la saga, inicia su aventura con dos grandes prólogos fantásticos –en el doble sentido de la palabra- que parece estar inconexos para posteriormente sumergirse en la más pura tradición gótica con una historia más cercana al terror que a la sci-fi. Pero que nadie crea que esto desvirtúa el espíritu de la obra -al revés, la enriquece- ya que tras esta primera mitad su autor volverá a los cauces habituales introduciéndonos en una aventura con todos esos elementos que habían hecho popular a la, hasta la llegada de esta, duología: protagonistas reconocibles, espíritu de folletín y ciencia ficción con ese poso de realidad en base a teorías bien fundamentadas.

Sobre lo primero, a los ya clásicos H. G. Wells y Monty Gilmore se les suma en esta ocasión nada más y nada menos que Arthur Conan Doyle y otros secundarios igualmente populares como Lewis Carroll.

Sobre lo segundo, el mismo autor lo expresa de una manera formidable diciendo que a veces las mayores proezas se hacen por amor. “El mapa del caos” no es una novela romántica, pero los que hayamos leído las partes anteriores sabremos que, por mucha imaginación y hechos sorprendentes que contenga, no funcionaría sin esa humanidad que atesoran sus personajes. Las relaciones entre estos –y no necesariamente sentimentales- provocan que los mismos se conviertan durante más de 600 páginas en casi parte de nuestra familia, y que cuando llegue el momento de conmovernos no nos sintamos como resignados testigos sino como una parte implicada en la tragedia, merecedora igualmente de las condolencias.

Por último, si en el primer libro se jugaba con la posibilidad de dar saltos en el tiempo y en el segundo con la vida extraterrestre, aquí son los saltos dimensionales los que nos tendrán absorbidos, nunca mejor dicho.

En este sentido, Felix J. Palma quizás no sea el escritor más directo del mundo, ni tampoco el más divertido, pero bajo mi punto de vista y consecuentemente para mí, sí que es el autor contemporáneo de género que mejor se expresa y cuenta las cosas, por complicadas que sean. A pesar de que parte de la narración de Palma es densa y compleja, no es aburrida resultando además creíble por abstractos que sean los conceptos con los que trata. Su ágil manejo de metáforas o de conducir el tempo de la historia, obra ese milagro que en manos de otros autores daría como fruto una obra pretenciosa o incluso quijotesca por el carácter personal de la misma.

De las tres novelas, para ir acabando, me parece la más redonda, y no solo por rematar de una manera satisfactoria algunos de los pocos cabos sueltos dejados en las otras partes, sino por su equilibrio y capacidad para hacer soñar, por si faltase algo, una de las muchas moralejas que nos deja su historia.

Resumiendo, seas o no seguidor de la saga, “El mapa del caos” es uno de los mejores títulos que te puedo recomendar si te gusta la ciencia ficción clásica. Un Julio Verne puesto al día que te hará pensar, soñar y hasta llorar. ¿Qué más quieres?

TAETER CITY – Giulio De Santi – Italia – 2012 – Gore

Featured imageNos encontramos con una nueva producción de la “Necrostorm”, una compañía, para aquel que todavía no lo sepa, casi de carácter familiar que se caracteriza por realizar productos gores y violentos con argumentos disparatados, pero una factura de efectos especiales extraordinaria que es la que ha terminado por convertirse en su marca de fábrica y atracción de todos los aficionados.

En esta “Taeter city” nos encontramos con una película de supuesta apariencia cyberpunk con una sociedad, como en casi todas sus películas, fascista que se dedica a eliminar todo elemento criminal y subversivo mediante unas ondas que les incitan al suicidio. Esto que puede parecer hasta normal, argumento de cualquier producto de sci-fi, los chicos de “Necrostorm” lo llevan a su terreno cuando con los cadáveres de estos se confecciona todo tipo de productos alimenticios empujando a la población al canibalismo.

Con esta barbaridad como base nos encontramos con la excusa propiciatoria del film, un discurso… ejem… ecologista en el que nos traen a unos disidentes que se dedican a criar animales para no tener que comer humanos.

Así, entre los suicidios de los criminales, los agentes de la ley persiguiendo a los “animalistas” y al (anti)héroe de la película, este a su vez luchando por la… por la… ¿justicia?, tendremos una buena ración de desmembramientos, cabezas aplastadas, arrancadas, fundidas, troceadas, ect. ect. ect. ect. ect. ect. ect. ect…, todo un repertorio sangriento que hará las delicias de los amantes del género.

El problema, dejando aparte lo surrealista y absurdo de su historia y situaciones -ya que es algo inevitable en estos chicos-, es que hay tramos de puro relleno en forma de spots publicitarios presentados por un tal Dr. Caronte que no hacen ninguna gracia. Al principio pueden sorprender ya que por ejemplo las animaciones no están mal, pero luego resultan tan sórdidas y repetitivas como algunas de las cosas con las que se atreven los chicos.

Además se aprecia tanto una disminución de medios -¿la tapa de una impresora como monitor?- como una precipitación a la hora de la realización que se traduce en algunos efectos no tan cuidados –precisamente los que no son sangrientos como los del perro- o demasiados primeros planos de todo y escenas convenientemente –para ellos- oscuras.

Resumiendo, “Taeter city” es un producto para los amantes del gore y la violencia. Sin embargo, aun así, dentro de este subgénero hay distintos grados de satisfacción y si bien los efectos especiales cumplirán con las expectativas, no tanto la historia a la que por momentos le falta ritmo.

P.D.: La película dura 1h.4min., pero los títulos de crédito avanzan tan lentos que logran el “milagro” de convertir un mediometraje en largometraje. 8 minutos de títulos de crédito. Significativo.


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THE GREAT HYPNOTIST – Leste Chen – China – 2014 – Thriller/Drama/Terror

Featured imageNunca una película había correspondido tanto en sensaciones a lo que representa. Por un lado hipnotiza, te absorbe como pocas, y por otro lado te pone la cabeza del revés como si en realidad hubieses estado asistiendo a una sesión con un psiquiatra. Así es “The Great Hypnotist”.

En 2005 Leste Chen debutaba en el campo de la dirección con la reivindicable “The heirloom/La herencia”, film que pudo verse en la edición del Festival de Sitges del año siguiente y que más tarde sería editado en nuestro idioma. Chen cogía un tema tan típico en el género del terror como el de las casas encantadas y lo revestía de una identidad autóctona uniéndolo a esa truculenta tradición principalmente china que dice que el que posea un feto de un nonato tendrá suerte en la vida. En aquella época Chen ya manejaba a la perfección la “puesta en escena” no solo aprovechándose de un escenario idóneo sino colocando la cámara en disposiciones fuera de lo habitual ofreciendo angulares y planos más exigentes. Sin embargo, a pesar del buen sabor de boca dejada por aquella, Chen se apartó del género del terror para acoger varias comedias románticas y melodramas con las que abrirse camino en la industria de su país.

Han tenido que pasar casi diez años para que este regrese ya no al género del terror, sino simplemente a una película “de género”. Y es que aunque la película esté por momentos en sintonía con el terror más cinematográfico, no es más que un thriller. Intenso, eso sí. Paradójicamente y si me lo permitís, corre el camino opuesto a las producciones surkoreanas: estos hacen cine de terror y les da como resultado thrillers, y aquí parte de un thriller, y casi les queda un film de terror. Casi. La diferencia, ese ‘casi’, es que Chen demuestra lo mucho que ha aprendido estos últimos años consiguiendo meter en todo el conjunto la emotividad de esos melodramas para, por si faltase algo, rematar al espectador en su asiento. Pero por pasos.

“The great hypnotist” empieza directa y mostrando sus cartas. Es cierto que estas ‘cartas’ están en cierta forma trucadas porque se ve que esconden un secreto, pero lo hace tan a cara descubierta que aun sabiendo que amaga algo ya estás en alerta. Y con esto lo primero que consigue es tener en tensión al espectador y que a este no se le escape ninguna de las pistas que va paulatinamente soltando para lo que vendrá después.

Luego uno entra en el terreno de la ficción con esa asimilación de “El sexto sentido” que logra que nos aproximemos el género del terror. Pero solo eso, aproximarnos. En ese momento la película gira más hacia el drama psicológico con guiños al cine de los hermanos Pang hasta que… Y hasta aquí puedo contar. Lo siento, pero ya sabéis que no me gusta destripar las películas, y en este caso aventurarse más allá es ya desvelar toda su enjundia. Solo diré que os preparéis, que viene tormenta… nunca mejor dicho.

Pero como ya sabéis que no soy muy perezoso, os hablaré de otros matices que sin reventar sus sorpresas, os animen a visionarla sí o sí.

Para empezar, esa puesta en escena que ya había destacado de Chen. Aquí vuelve a ofrecernos planos que no se limitan a la cuadratura del cuadrado exigiéndose capturas más cuidadas. Esto junto a una fotografía rica en filtros, detalles como infografías que más que buscar un efectismo de grandes dispendios tecnológicos se esmeran en adornar la historia con una significación –los pétalos, cenizas, gotas, etc.- o esos decorados llenos de líneas geométricas que harían las delicias de Argento o Kubrick, son otros elementos que terminan por confeccionar el envoltorio perfecto para una historia que por otra parte merecía este boato. Por ponerle un ‘pero’, quizás el apartado musical sea el que más flaquee ya que parece estar más interesado en ‘vender’ temas musicales cantados que en acompañar con eficacia las imágenes que le sirven de escaparate.

Aunque claro, bien pensado… tampoco lo necesitaba. Y esta es otra de las claves del film que sí se puede desvelar: será un film de terror, un thriller o lo que quieras, pero que una producción que busca un tipo de espectador específico ajeno en la mayoría de los casos a una emotividad simplona, consiga arrancarte incluso si me apuras, alguna lagrimilla, es todo un logro. Chen, sin grandes artificios y solo apelando a la proximidad –algo a lo que también recurrió en “La herencia”-, consigue que su mensaje llegue pronto y claro más que al corazón al alma, situación que junto a ese ‘cuerpo’ que destacábamos en el anterior párrafo, termina por convocar un producto con entidad propia: cuerpo y alma.

Y no podía acabar sin hablar de Karen Mok. Con Mok me pasa como con Maribel Verdú. Hace pocos días murió el gran Vicente Aranda, y con su “Amantes” y Maribel Verdú tuve lo que se puede definir como un “despertar sexual”. Para otras generaciones fueron Sylvia Kristel, Kim Bassinger o cualquier actriz que sorprendiese a los, por aquellos tiempos, adolescentes de turno con toda la belleza que esconde el cuerpo humano.

Karen Mok no es que se haya prodigado precisamente en las Cat. III de su país, calificación utilizada en su tierra para aquellas películas para mayores de 18 años, pero sí que coincidiendo en generación, representaba a esa jovencita que todos queríamos como novia. Su papel en “Fallen Angels”, uno de los primeros títulos que nos llegaron del nuevo cine de Hong Kong en 1995 –cuatro años después de la de Aranda- gracias a la popularidad de su director Wong Kar-Wai, no podía ser más sugerente, y al año siguiente con “Viva Erotica” conseguía lo imposible: que Shu Qi no la eclipsara. Muchos nos acordamos de la escena de la toalla, de los saltitos con la camiseta… en fin.

Y al igual que Verdú, esta parece que ha ido ganando con los años. Cuánto más mayor se hace, más guapa está. ¿O será que nosotros la vemos con otros ojos? De todas maneras, aquí no estoy para alabar su belleza sino su talento interpretativo. En “The great hypnotist” se necesitaba una mujer con carácter de ‘femme fatale’ y tierna a la vez, y Mok ha sabido no solo acoger a su personaje con naturalidad sino brillar por encima del que parecía protagonista absoluto como es su compañero de reparto.

Resumiendo, “The Great Hypnotist” es una brillante película de suspense, un ejemplo de cómo aún se pueden hacer historias originales con esa elegante atracción de los clásicos. Si Hitchcock estuviese vivo estoy seguro que aplaudiría a rabiar a este Leste Chen. Uno de los mejores títulos del 2014. Cuerpo y alma.

Xu Ruining, un notable psiquiatra especializado en hipnosis terapéutica acepta hacerle el favor a una antigua maestra suya de tratar a una paciente a la que otros colegas de profesión no consiguen solucionar sus problemas psicológicos. Y es que esta, la fría y aparentemente inmutable Ren Xiaoyan, dice ver fantasmas…
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PK – Rajkumar Hirani – Bollywood (India) – 2014 – Sci-Fi/Comedia

Featured image“PK” se convirtió en la película más vista de la historia del cine hindú y, consecuentemente, en la más vista del 2014.

Esto que debería ser algo excepcional, no resulta tan trascedente cuando vemos cómo unos títulos tras otros se arrebatan este honor, quedándose tan solo en una anécdota y en una muesca más de las batallas que se forman en las redes sociales entre los diferentes seguidores del Khan de turno en contra de los otros Khans; y es que si bien es cierto que la cinematografía hindú está en plena efervescencia -al mismo ritmo, no lo olvidemos, que su propia economía-, los únicos que pueden vanagloriarse de romper estos records son tres actores que comparten el mismo apellido y casi la misma corta estatura: Aamir Khan, Shahrukh Khan y Salman Khan.

Pues bien, esto que puede parecer cháchara sin más sentido que rellanar la introducción de esta reseña en realidad me vale para decir que muchas veces uno tiene la sensación de que las películas triunfan en la India más por sus actores que por las películas en sí; de hecho, si uno ve las 10 películas más taquilleras de toda la historia del país comprobará que 7 están protagonizadas por estas tres estrellas. Sin ir más lejos, la segunda tras la propia “PK” es “Dhoom 3” del mismo Aamir, y la cuarta, “3 Idiots”, no solo también del menudo actor sino del mismo equipo de esta, con Rajkumar Hirani a la cabeza y Abhijat Joshi como co-guionista junto al anterior. Con estos datos, ¿estamos ante otro ejemplo de film sobrevalorado a merced de la popularidad de su protagonista? Veámoslo.

Cuando “PK” se presentó por medio de los habituales póster promocionales y posterior tráiler, muchos aficionados al cine de Bollywood, en lugar de ser víctimas de la lógica expectación sufrimos una cierta decepción; es cierto que personalmente “3 Idiots” no me gustó demasiado, pero ver a Aamir en un rol que no distaba demasiado de aquel que meses antes había perpetrado en la mencionada “Dhoom 3” pues… Con diferencias, claro, pero personajes peculiares ambos con demasiados tics en común como para no tender ese puente de parecidos razonables.

Luego llegarían las primeras críticas que matizaban al personaje gracias a su condición de extraterrestre, pero sembrada la duda… Además, esos mismos detractores de los que hablábamos al principio no se cansaron en acusar al film de copiar la idea del “OMG: Oh my god!” de Akshay Kumar, con lo que la suma de unas cosas y otras no vaticinaban, al margen de resultados comerciales, ni originalidad ni, al fin y al cabo, un resultado satisfactorio.

Pues bien, hete ahí que me dispuse a verlo con más escepticismo que devoción, y el film, al menos en su primera parte, resulta ser toda una sorpresa al contrariamente eludir todo lo convencional y esperado dentro del cine “Made in Bollywood”. Porque sí, porque puede que Aamir se acoja a otro personaje singular, pero hasta ahí. Y puede que su tema gire en torno a la hipocresía de los que viven de la religión sin importarles demasiado la fe como en “OMG: Oh my god!”, pero mientras que aquella era casi un drama, esta es una comedia. Y además, siendo francos, que levante la mano quién vio la de Akshay Kumar. En la sala veo la de un servidor y la de un par de pirados por el cine de Bollywood, nada más. Hasta en su India de origen fue un relativo fracaso…

Aclaradas esas… rémoras que parecía arrastrar al film, vayamos con esas notas distintivas que alejan al film de los tópicos y planteamientos de su industria.

Para empezar, el humor. Aquellos que ya conozcan las comedias hindús sabrán de qué pie cojean. Los que no, les diré que en la India recurren a un humor muy blanco, infantiloide, toon y contrariamente políticamente incorrecto. No es extraño ver como siempre acaban abofeteando al débil aunque no tenga culpa de nada; un vil reflejo de esa sociedad de castas tan asumidas y enquistadas que hasta es difícil de hacerles ver lo cruel que resulta. Sin embargo en “PK” el humor está más trabajado, es fruto de un guión, de una elaboración que tiene como resultado una consecuencia, no de ese golpe visual al que nos tienen acostumbrados. Solo hay que ver ese pasaje donde nuestro protagonista decide pedir algo a Dios dando saltos de una religión a otra sin comprender las diferencias entre las distintas doctrinas religiosas. Ese humor es natural, real como la vida misma, y casi diría al gusto británico con esa carga crítica y de amargura que ha hecho famoso al humor de las islas.

Pero ya no solo es que Rajkumar Hirani y Abhijat Joshi hayan urdido un guión más o menos… si no inteligente sí que al menos brillante en algunos gags y pasajes, es que hay elementos que desde el exterior o al más profano en esta cinematografía pueden pasarles desapercibidos pero que sin embargo resultan sorprendentes. Dígase por ejemplo algunos gestos obscenos, esos… “coches danzarines” o sin ir más lejos, la crítica a la religión y su uso y abuso; detalles que no solo descubren una ruptura con lo “de siempre” sino hasta una ambición a abrirse a mercados exteriores.

Por otro lado está claro que también nos encontramos con algunos gags “típicos” del lugar –dígase, los pantalones de Boman Irani- o que se le puedan hacer algunas recriminaciones a su construcción argumental –qué narices pasa con el personaje del “padrino” interpretado por un paternal Sanjay Dutt perdido durante un largo tramo del metraje-, pero hasta en esos aspectos la película no hace mella en el espectador: puede caer de vez en cuando en el humor más burdo o darse la libertad de trampear el argumento, pero ello no deja atrás el carácter desenfadado y de buen rollo del film. “PK” te hipnotiza y eso, actualmente, es muy difícil.

Y así llegaremos a ese “Interval” –o en otros casos “Intermission”- de casi toda película bollywudiense. Y en este punto la ‘magia’ se acaba. O casi.

Aquellos fieles a la cinematografía asiática sabrán que el 90% de las comedias de este origen -da lo mismo China, Korea, Japón, la India, etc.- tienden a, en su último cuarto, darnos un susto en forma de aparente drama para dotar de trascendencia a sus historias. Es como si sus responsables se avergonzasen de hacer algo que haga feliz a la gente y quisieran dejar su huella sin darse cuenta de que rompen el tono en pos de un reconocimiento egoísta. Pues bien, “PK” no se libra de esta –para mí, como amante del género- lacra.

Tras el “Interval” la película comienza como lo dejó, alegre y contagiosa, pero pronto empezaremos a ver cómo empieza a jugar con el melodrama como si quisiese anunciar lo que se avecina. Y ¡zasca!… No será que no te habíamos avisado… Nos sorprenderán con una tragedia que casi no viene a cuento para comenzar a atar cabos de cara a su desenlace. Y lo que es peor, sin saber cómo, enlazan unas cosas con otras como un mal prestigiador para ir de un terreno a otro y cruzar las fronteras del drama al melodrama. No hay por dónde pillarlo, resulta poco creíble y hasta surrealista, pero… ¿os acordáis como decía ‘o casi’ dos párrafos más arriba cuando hablaba de que la magia se acabada? Pues bien, si hay un lugar donde saben de ‘magia’ es en la India. Conscientes de la tomadura de pelo y de que te están llevando por donde no quieres, pocos de los que se hayan dejado llevar hasta aquí podrán resistirse a soltar unas lagrimitas. Eso es “PK”: magia. Pero mejor que lo descubráis cada uno.

Corriendo un tupido velo y pasando ya a la Sección de “Coros y Danzas”, coreográficamente “PK” no luce como debiese en una producción de primer nivel, aunque claro, contando con Aamir Khan como protagonista… Y es que el actor será todo lo buen intérprete que queramos, pero el baile nunca ha sido su fuerte. Así en la película solo tendremos dos números musicales coreografiados, y con decir que uno de ellos está protagonizado por el también poco ducho Sanjay Dutt… En todo caso, este número –“Tharki Chokro”- resulta simpático, colorista como la propia película y adictivo para que el respetable se anime a acompañar a sus protagonistas

Sin embargo, para compensar la falta de bailes, nos encontramos con una Banda Sonora soberbia –siempre que comulguéis con estos ritmos-, rica en temas de gran calidad que sirven de perfecta base para esos números musicales, ya videoclips, que aunque sin coreografías transmiten a la perfección el mensaje de esos minutos. Destacar por ejemplo ese “Bhagwan Hai Kahan Re Tu” donde se combina con una especial sensibilidad las distintas religiones que se practican en el gigante asiático. La música, su letra, las imágenes y la interpretación final de Aamir, consigue incluso conmover.

Para acabar, un par de detalles. El primero, Anushka Sharma sigue siendo para mí, la chica más fresca de Bollywood. Aquí, a razón de ese corte de pelo, no está tan guapa como siempre, pero que no me digan a mí que ese look no ha sido buscado apropósito para parecerse a la Penny/Kaley Cuoco de “The Big Bang Theory”. Pizpireta y resolutiva, Sharma enamorará a propios y extraños. El segundo detalle, los cameos; especialmente el del final.

Resumiendo, “PK” es una fantástica –en el más amplio sentido de la palabra- comedia. Tan entrañable que a pesar de ser consciente en todo momento de que estás siendo víctima voluntaria de sus trampas, no te importa. Y es que en ocasiones –no, veo muertos, no…- el corazón pide que le des prioridad frente a la cabeza. Magia.

PK es un extraterrestre al que nada más llegar a nuestro planeta le roban el mecanismo que tiene para comunicarse con sus congéneres, impidiéndole regresar a su planeta. Cuando le digan que Dios es el único que puede saber dónde está el aparato, intentará por todos los medios ponerse en contacto con él.

P.D.: Justo cuando escribo esta reseña sale la noticia de que el mismísimo John Woo le escribió una carta a Rajkumar Hirani para felicitarlo por la película. Señal de que no solo yo me he dejado llevar por la misma…

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