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OH MY GHOSTESS (I) – Korea del sur – 2015 – Kdrama – (Ep. 1 al 5) de 16.

ohmyghostess01Tras dos decepciones absolutas –para mí, recalco- como fueron “You’re all surrounded” y “Mr. Baek” -una por desaprovechar uno de los mejores repartos y otra por… desaprovecharlo simplemente casi todo-, me tuve que encomendar a esa máxima de “A la tercera va la vencida” antes de abandonar la producción televisiva surkoreana que tan buenos ratos me había hecho pasar antaño y aceptar alguna oferta de sus países vecinos a los que abandoné por seguir a esta. Tan solo esperaba que, contrariamente a esa esperanza tras la que me parapetaba, no terminase cayendo víctima de ese otro tópico que decía “No hay dos sin tres”.

Empeñado y resistiéndome a creer que los K-Dramas habían terminado en convertirse en un producto insulso, poco espontáneo y atrapado por tópicos y clichés, tenía por delante una misión difícil ya que para esta “Ultima oportunidad” –al menos de momento…- la elección tenía que ser certera.

Los repartos “estrellas” habían dejado de funcionar así es que mi respuesta fue radical: importaría más el planteamiento que los reclamos. Y así, ante la gran oferta existente, me decidí por esta “Oh my ghostess” que si bien partía de una idea que recordaba en cierta forma al ya clásico romántico moderno “Ghost”, esperaba que la especial idiosincrasia surkoreana –esa misma que por otro lado hace fracasar últimamente sus propuestas- produjese el cada vez más difícil milagro de devolverme la fe en los seriales de esta procedencia.

¿Acerté? Veámoslo.

CAPÍTULO 1º: Personajes por doquier.

Na Bong-Sun es una joven ayudante de cocina en un próspero y moderno restaurante regentado por el aparentemente engreído y popular chef televisivo Kang Sun-Wu. De carácter tímido y personalidad sumisa, termina siempre metida en problemas. Shin Sun-Ae, por su lado, es una joven fantasma que se aburre debido a su triste condición, así no duda en poseer a otras mujeres para pasárselo bien con hombres. De tal guisa se ha ganado una mala fama entre sus compañeros fantasmas siendo encima perseguida por una chamán que intenta enseñarle buenos modales. Tras atraparla, logrará escapar yendo a parar en su huída con Bong-Sun, metiéndose en su cuerpo.

Pues no está mal para empezar. Quizás se nos presentan demasiados personajes de golpe, pero al menos, al contrario de las series que mencionaba al principio, aquí se va a dar importancia a los personajes secundarios, una de las claves que hicieron despegar a la producción de este origen. Por ejemplo, que cada uno de los cocineros esté bien definidos ya es un buen comienzo, a pesar de que nos recuerde a otras series en el pasado con ese escaparate de “flower boys” al frente, sin ir más lejos “The 1st shop coffee prince”.

Y ya que estamos con los cocineros… Es cierto que vivimos una época donde gracias a, entre otros, los “Talent Cooking Shows”, el mundo gastronómico está en plena efervescencia abarcando diferentes ámbitos de nuestra sociedad, y no solo de cara a la televisión, situación que hasta se encarga de señalar la propia serie en uno de sus diálogos; sin embargo, no es menos cierto que el país nos está dando cada año algún buen título sobre el tema como pudo ser “Pasta”, “Gourmet”, “Let’s eat”, etc. Esperemos que esta “Oh my ghostess” siga la tradición aunque de momento no se dé mucha importancia a los platos/recetas.

En cuanto a los “parecidos razonables” con “Ghost”, de momento, nada de nada. Aquí prima el humor frente al romanticismo, algo de lo que me congratulo. Al respecto de esto, grande Kim Seul-Gie representando a la típica jovencita pizpireta del país, algo que puede parecer fácil pero que contrariamente no lo es tanto, solo hay que ver a su compañera Park Bo-Yeong en un más aburrido papel de chica retraída. Esperemos que esta se anime y nos topemos con una pareja femenina antológica. Por otro lado no me gusta que cuando posea a alguien, se le borre la memoria. Suponiendo que esto pudiese pasar realmente, el supuesto fantasma disimularía, pero aquí para provocar las situaciones, optan por dejarse llevar.

Y para acabar, los detalles. El apartado musical todavía no ha hecho acto de aparición, pero sí el publicitario como podemos ver con la promoción de ese terminal telefónico de la compañía LG, el flamante G4. Y es que es curioso: cuando se quiere promocionar una cosa no importa ni la credibilidad: todo el reparto lleva un G4. Ni que los regalasen en la vida real… La prota no puede pagarse una habitación con ventanas, pero lleva un G4, sí señor.

CAPÍTULO 2º: Directo al blanco.

Shin Sun-Ae, dentro de Bong-Sun, decidirá seguir la corriente a sus compañeros provocando no pocos malentendidos. Por suerte, esto creen que la joven ha sufrido un golpe por lo que, aunque extrañados, continuarán sus vidas como si nada hubiese ocurrido. En el restaurante las cosas no irán muy boyantes ya que el altercado que tuvo Sun-Wu con la bloguera le ha reportado malas críticas apartando clientes a su establecimiento. Para remediarlo aceptará la oferta de su amiga, la productora televisiva Lee So-Hyung, para participar en un concurso televisivo. Todo irá viento en popa hasta que el ‘Sous chef’ Min-Su tenga un problema y no pueda auxiliar a Sun-Wu en el programa. Para subsanar el entuerto, Bong-Su deberá ocupar su lugar, resultando clave para la resolución del mismo.

Genial; firmaría para que todos los episodios fuesen tan redondos como este, aunque claro, ya sabemos que luego, según se vayan desarrollando los acontecimientos, las sensaciones van reduciéndose y enfriándose. Pero como esto todavía está por venir… ¡vivamos el momento!

Para empezar, el humor. Las situaciones son tópicas e incluso previsibles, pero oye, este es el tipo de comedia que no solo ha dado fama al país sino con el que un servidor se siente feliz. Como ya esperábamos Park Bo-Yeong se ha puesto al mismo nivel que su compañera de reparto y ya tenemos a dos de esas jovencitas que tanto nos pirran: encantadoras, con carácter y, claro está, guapísimas.

Pero no todos son risas; la parte final se introduce en los terrenos sentimentales, uniendo a los personajes con su pasado, y aunque las situaciones sean un tanto forzadas -¡qué casualidad que con 14 millones de habitantes que tiene Seúl siempre hayan coincidencias sorprendentes!- no dejan de ser conmovedoras.

Por último, destacar que aunque no en grandes dosis, el contenido gastronómico ha aumentado su peso específico. Ese arroz quemado con abadejo ha despertado mi interés, otro plato que puede resultar una buena opción para los amantes de la cocina de este país. ¡Qué siga la fiesta!

CAPÍTULO 3º: Cambio de registro.

Bong-Sun, tras recordar su pasado, intentará echar una mano a su padre con el restaurante. Su devoción será tal que cogerá del trabajo las sobras sin permiso para ayudar a su familia. El problema surgirá cuando sus compañeros se den cuenta de que en los últimos días han estado desapareciendo cosas. Cuando Sun-Wu los reúna para averiguar quién es el responsable de los pequeños hurtos, saltará la sorpresa ya que Min-Su se confesará culpable de parte de las desapariciones. Pronto el sous-chef y su jefe se enzarzarán en una amarga discusión que acabará con el primero despedido. Acobardada y sin saber qué decir, Bong-Sun saldrá en defensa de su compañero, pero al no confesar su culpabilidad, nada se podrá hacer. Sin embargo, su hermano, herido en su orgullo al creer que la joven está haciendo una obra de caridad, devolverá lo robado dándose cuenta Sun-Wu de quién era la responsable de todo. Por suerte, el entuerto se arreglará y Min-Su regresará a su puesto. Lo que no tendrá tan fácil solución será encontrar sitio para dormir cuando el casero de Bong-Sun la ponga de patitas en la calle…

Repito lo que dije al principio del análisis del capítulo anterior: genial; luego la serie se volverá –ojalá que no- una mierda, pero de momento va para serie antológica. Y que diga esto, cuando además el grueso del capítulo de hoy se centra en el melodrama… muy bueno tiene que ser encima cuando un servidor no es muy amigo de este (sub)género.

Para empezar, esos recuerdos y vinculación de Bong-Sun con su “padre” que son simplemente mágicos. No es original, pero la ternura y ‘entrañabilidad’ que atesora sirve para ablandar el corazón del más rudo. Incluso Kim Seul-Gi-I se descubre como una cantante bastante competente en esa interpretación musical algo gratuita, pero que gracias a sus habilidades queda más como un momento encantador que como un pegote.

Por el contrario, el embrollo con la mercancía “desviada” se resuelve de una manera en la que no se busca hacer sangre, y eso es de agradecer cuando el trasfondo no venía de ser cómico precisamente. ¿Qué no es realista? Pues vete a ver una película de Lars von Trier…

Y poco más. Sé que es no es mucho, pero lo breve si es bueno, dos veces bueno.

CAPÍTULO 4º: Tira y afloja.

La productora Lee llamará a Sun-Wu para perfilar los detalles del  programa de televisión, invitando a Bong-Sun de paso. Aunque al chef no le hace gracia la idea, no tendrá otro remedio. Una vez juntos, la jovencita descubrirá que su jefe siente algo por su amiga, y lo chantajeará para conseguir alojamiento en el mismo restaurante hasta que encuentre una casa nueva. Así, la relación entre ambos irá estrechándose. Una noche, tras coger una gripe Sun-Wu, Bong-Sun acudirá a su habitación para cuidarlo. El cocinero, alucinando a causa de la fiebre, la tomará por la productora Lee y le dará un beso. Ello provocará que el joven se cure y que Bong-Sun se entere de que su maldición ha terminado. Pero ahí no acabará la cosa ya que al descubrir que el joven es compatible con ella, si consigue que la desvirgue podrá por fin dejar de ser una fantasma. Lo malo del asunto no es tanto la negativa de Sun-Wu de acostarse con ella como la gripe que ahora ha cogido…

Otro episodio simpatiquísimo aunque la densidad argumental del mismo no sea muy destacable, es decir, pasar cosas, pasan pocas, pero bueno… mientras entretenga…

La verdad es que esta serie está haciéndose acreedora de las mejores sensaciones de aquellas comedias norteamericanas que se agruparon bajo el sello de “High Comedy”. Los protagonistas no son Katharine Hepburn ni Cary Grant, pero aguantan el tipo. Por ejemplo, Jo Jeong-Seok/Sun-Wu ejerce de clásico tipo serio resistente a los encantos de la protagonista, pero tiene la capacidad de sonreír, y eso es de agradecer ya que no es el típico “cara de palo” al que se corre el riesgo de interpretar que hemos visto ya tantas veces en este tipo de producciones y origen. De Park Bo-Yeong/Bong-Sun ya ni hablo porque como ya he dicho en otras ocasiones encarna a la perfección al estereotipo de chica pizpireta surkoreana.

Que no hayan personajes negativos también ayuda a crear un ambiente distendido y encantador, amén de un humor que por tópico siempre surte efecto. El intento de violación por parte de Bong-Sun a Sun-Wu cabía dentro de lo previsible, pero no por ello resulta menos gracioso.

Para acabar, espero que el desenlace no nos lleve por el camino del melodrama ya que se le haría un flaco favor a la serie. Miedo me da.

CAPÍTULO 5º: Adiós humor, hola melodrama.

Liberada de Sun-Ae, tras dos semanas ausente, Bong-Sun casi entrará en shock al recobrar la conciencia. Sun-Wu y sus compañeros del restaurante creerán que, a pesar de que les gustara más la otra versión de la jovencita, ha vuelto a la normalidad, y achacarán el cambio a un trastorno mental transitorio. Sin embargo su jefe irá más allá cuando incluso se preocupe por ella llevándola a un médico especialista. Este le diagnosticará un trastorno bipolar. Sun-Wu, responsabilizándose y con cierto temor de que vaya a peor, incluso le cederá el almacén del ático para que pueda acomodarse allí. Mientras, Sun-Ae descubre que ya no puede poseer a más gente, algo que le provocará un quebradero de cabeza cuando tenga que auxiliar a su padre accidentado. Su única salida, volver a poseer a Bong-Sun.

Tal y como barrunté en el anterior capítulo, con el fin de la “posesión” ha llegado el melodrama, aunque tampoco había que ser muy listo, claro. La cuestión es que a pesar del cambio de registro, “Oh my ghostess” sigue rozando el sobresaliente. ¡La cantidad de oportunidades que hay hoy para llegar al corazón!

Lo del accidente del padre de Sun-Ae podrá parecerle al más exigente un truco barato encima ya visto, pero los sentimientos de este cuando extraña a su hija ante la invitación de boda de una amiga o las dudas de Sun-Wu son tan creíbles como efectivas.

Y ya no es tanto su capacidad para conmover como para enganchar. Hoy incluso nos abren la puerta al misterio con esa nueva postura del agente Seong-Jae. Se nos había dejado caer que ocultaba algo, pero parecía increíble dada la bondad y carisma que mostraba hasta el momento. Hoy la cosa ha cambiado. Veremos si resulta creíble lo que nos cuentan, pero de momento ya tienen algo ganado: la interpretación de este Im Ju-Hwan ha demostrado que es capaz de ofrecernos dos caras. Excelente.

Y para acabar, el episodio es tan bueno que hay hasta sitio para devolver algo de protagonismo a la cocina. No mucho, pero lo suficiente para mostrarnos más detalles de su rica gastronomía y seguir incitando nuestra curiosidad.

5de5

THE HIVE – David Yarovesky – EEUU – 2015 – Terror/Sci-Fi

TheHiveReseña escrita para Nido de Cuervos

http://elcuervoenteradillo.blogspot.com.es/2015/11/critica-hive.html

4de5

HELLIONS -Bruce McDonald – Canadá – 2015 – Terror

HellionsA veces hay películas que son tan malas que hasta te hipnotizan enganchándote. “Hellions” es uno de estos ejemplos, aunque siendo justos y atendiendo como siempre al criterio de cada uno, tampoco la consideraría una mala película, pero tampoco buena, claro, ya que presenta tantas situaciones surrealistas y planteamientos no menos estrambóticos, que es difícil a priori darle un calificativo positivo más allá del de no aburrir. No obstante, los desafíos es lo mío y aun en lo anodino se pueden encontrar cosas aprovechables.

El planteamiento del film gira entorno a una fiesta que por primera vez aparece en una producción de este género: Halloween. Y sí, estaba bromeando por si alguien no se había dado cuenta. Con esta… excusa tan, pero tan ‘original’, su director, el veterano aunque todavía joven –abriendo la puerta al debate entre calidad y proliferación- Bruce McDonald y el guionista de género Pascal Trottier –curioso, por decir algo, que haya sido uno de los guionistas de la antología casi estrenada a la vez “A Christmas Horror Story” con la que guarda muchos parecidos- nos sitúan de villanos a una serie de lindas criaturitas –‘niños’ en cristiano- que al más puro estilo ‘enmascarado siniestro’, otro tópico en el último lustro en el género, se dedican a asustar y martirizar a la protagonista de la historia a golpe de “Truco o Trato”.

Por suerte -por ser indulgente…-, para aportar algo de originalidad a la historia, la susodicha heroína es un pedazo de ‘guarra’ que se ha dejado embarazar por su noviete, algo imposible para la puritana mentalidad norteamericana. Pero por si esto no fuese ya harto difícil –sigo en modo irónico por si alguien no se había dado cuenta todavía- su retoño, sin saber por qué, tiene relación con sus acosadores y un origen demoniaco. Repito, sin saber por qué. Total… ¡qué más da!

Y es que en “Hellion” no importa el cómo o el qué, ya que al más puro estilo ochentero lo que se quiere es ver correr a la protagonista y soltar algún grito de vez en cuando. Pero eso sí, por muy clásico que sea el esquema, al menos, se han marcado las distancias con el pasado y para dejar constancia de que estamos en otra época, en un tiempo donde las mujeres no son la típica ‘carne de cañón’ del género, se le concede sus segundos de gloria convirtiendo a esta en la no menos clásica heroína de armas tomar con una recortada en ristre disparando a diestro y siniestro. Eso sí, con cartuchos rellenos de sal, que tampoco viene mal de vez en cuando ser consecuente y jugar con los elementos del género.

Que sí, que la cosa queda muy WTF, un batiburrillo de conceptos aderezado por algunos –tampoco muchos- efectos gores y una peculiar puesta en escena llena de filtros parapetados en una casual ‘luna sangrienta’ que provoca aún más desconcierto, pero ya sea por atender a la siguiente sorpresa o por ver cómo acaba la cosa, como ya he dicho al principio, es difícil no dejar de verla.

Otros aspectos como una excelente Banda Sonora –quizás mejor que la propia película- con temas interpretados por coros de niños o el aliciente de encontrarse con un viejo conocido como Robert Patrick, haciendo más por la película que sus propios responsables creyéndose su papel, terminan por conferir una imagen de conjunto más allá de la serie B a la que está destinada.

Para acabar, la protagonista interpretativamente bien. Alguna curva que otra con tal de cubrir esa dosis de morbo que requiere este tipo de producciones, pero sin exagerar. Hasta si se me permite, poco partido se le saca.

Resumiendo; como producto de terror “Hellions” no da ningún miedo ya que por momentos se debate entre el “survival horror” y la comedia (!!!), pero a poco que la gente se la tome como un producto para entretener, un divertimento sin pretensiones, se puede convertir en un film de culto. Sin duda, clara candidata a tener pronto una secuela.

3de5

THE FINAL GIRLS – Todd Strauss-Schulson – EEUU – 2015 – Comedia de terror

Featured imageCasi termino de ver esta película cuando el célebre Festival de Sitges acaba de hacer público su palmarés, y como casi siempre rodeado de polémica. Dejando de lado que esta “The Final Girls” sea o no una buena película, que para mí lo es, parece algo excesivo que haya sido una de las triunfadoras de esta edición ya no solo por haberse hecho con el Premio Especial del Jurado sino con el de Mejor Guión.

Y digo que quizás sea algo exagerado porque el film se resumiría en un “La rosa púrpura del Cairo” en “Viernes 13”, es decir, meter a unos personajes dentro de una película, en este caso un slasher ochentero. Además, es indiscutible; es tal cómo lo digo, así es que originalidad, poca. Sí, el planteamiento es divertido, pero es arrimar uno el ascua a su sardina, llevar una idea antigua al terreno del género aprovechando que estamos en plena fiebre “homenajeadora” ochentera. Y repito, no es que sea una mala película, pero de ahí a proclamarse como “Mejor guión” teniendo en la Sección Oficial películas con mejores propuestas argumentales… Pero dejemos las polémicas a un lado y vayamos con la película.

El punto de partida de la misma nos trae a una jovencita que acaba de perder a su madre, una “scream queen” de los ochenta, en un accidente de tráfico. A pesar de su pobre bagaje interpretativo, esta era famosa por ser una de las protagonistas de “Camp bloodbath”, un film de culto. Cuando en la población se celebre un homenaje a esta película y a su continuación en una especie de maratón, invitarán a la protagonista. Al acto acudirá esta junto a sus amigos, pero en la proyección un accidente provocará que tengan que escapar a través de la pantalla, yendo a parar a la misma película. Una vez allí y comprendida la situación, querrán huir, pero ante la imposibilidad, tendrán que detener al asesino para salvar sus vidas. Pues bien, con todo ello, el humor y el homenaje por bandera se “monta” una película.

Por un lado, el film descaradamente escoge a “Viernes 13” como espejo en el que mirarse. El campamento, el lago, el asesino con máscara, las actitudes pecaminosas de los protagonistas… todo señala al film convertido en mito –y rentable franquicia- por Sean S. Cunningham en 1980. Pero no tanto al título como a lo que significa, y en esto el film hace del defecto virtud, es decir, coge todos los tópicos y estereotipos que conocemos de esta y de otros slashers para utilizarlos como “arma” a favor de los protagonistas. De tal guisa coge a la clásica ninfómana, a la rubia tonta que quiere dejar de ser virgen, al musculitos, a la rebelde, al negro “cool”… y a ese ‘diagrama’ de matar a todo aquel que practique sexo para, mediante el humor, darle como a un calcetín la vuelta y que todo resulte, por mucho que sea una obra de ficción, creíble. La parodia, la caricaturización de los personajes, sacarle punta al tema sexual son sus herramientas, mientras que algunas escenas que podrían hasta tacharse como de brillantes como el baile “pastillero” de Tina, la cámara lenta o el flashback, su resultado.

Entonces, ¿cuál es el problema? El problema para mí –insisto, para mí- es que hay cosas que chirrían. Por ejemplo, se juega mucho con el tema de la sexualidad, que si eran producciones muy puritanas porque se asesinaba a quién practicaba sexo, que si esto, que si lo otro… bla, bla, bla, y luego va y no cunde con el ejemplo: “The final girls” casi parece una producción de la Disney, tanto con el tema del sexo como con la propia violencia de las muertes. Descafeinadas.

Alguno me dirá que es una comedia y que no se ha querido hacer sangre –nunca mejor dicho- con estos dos aspectos. Vale, pues mi respuesta a eso viene ahora: es una comedia, pero cuando le interesa se pone dramática con lo de la madre e hija, ¿no? Ya. Y es que si lo anterior era recriminable, el par de escenas ñoñas de la película no solo rompen el ritmo sino sobre todo el tono.

Para ir acabando, la producción disfruta de un elenco de protagonistas que, aunque jóvenes, son bastante reconocibles ya que muchos ya se han granjeado un nombre en series de televisión. Taissa Farmiga (“American Horror Story”), Adam DeVine (“Modern Family”), Nina Dobrev (“The Vampire Diaries”) y Alexander Ludwig (“Vikingos”), entre otros, son algunos de estos. Como decían en los noventa –no, aquí no son los ochenta…- un buen puñado de JASP.

Y aunque la producción tenga esa apariencia de film de los ochenta su director se hace valer de las últimas tecnologías para ofrecernos algunas escenas muy chulas de seguimiento de objetos y ‘through-in’. Casi parece que esté rodada para el sistema 3D, pero no. Interesante este Todd Strauss-Schulson. Igual si le dejan de dar comedias intrascendentes y series de TV, y se mete con un thriller puede sorprender a más de uno.

Resumiendo, “The final girls” es un film divertido y comercial, quizás demasiado comercial. Si no hubiese estado tan encorsetado hubiese resultado más auténtico. Una buena opción para pasar un buen rato, pero de ahí a los premios recibidos…

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AS THE GODS WILL – Takashi Miike – 2014 – Japón – Thriller

Featured imageReseña escrita para Nido de Cuervos

http://elcuervoenteradillo.blogspot.com.es/2015/06/critica-as-gods-will.html

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OUIJA – Stiles White – 2014 – EEUU – Terror

Featured image¿Sabíais que la Ouija fue comercializada por los gigantes jugueteros “Parker” y “Hasbro”? ¿O que hay hasta un modelo de color rosa? Pues bien, por mucho que ya lo supieseis, este dato os resultará más interesante que la propia película. Así de tajante.

Con solo atender a sus cinco primeros minutos uno ya se puede hacer una idea de lo que va a ver, así puede replantearse dejarla de lado o, el que pueda, pararla sin tener que sufrir más. Pero no será hasta el minuto veinte cuando uno se lo replantee de verdad. Pero por pasos.

Para empezar el film está protagonizado por los típicos adolescentes norteamericanos, y ahí está el principal error. No solo reduce mucho su audiencia sino que esos estereotipos de jóvenes cuya única finalidad es pasárselo bien, resulta más que cansino, aburrido. ¿Un “Scream” con demonios/espíritus? Pues sí.

La segunda clave viene a raíz de lo dicho. Ni los propios responsables se aclaran. Se supone que cuando utilizas la Ouija y traes algún espíritu este ya está dentro de la vivienda. Entonces, ¿por qué este abre la puerta de la casa como si hubiese venido del exterior?

¿Y qué decir de la primera muerte del film? Tan previsible como poco efectiva; y no hablo tanto de su falta de sorpresa como de su condición “Para todos los públicos”.

Pues bien, juntas todo lo dicho y ya tienes esos cinco minutos que te hacen replantearte seguir viendo la película. Pero incluso los siguientes minutos también pueden ser susceptibles de un juicio abierto aunque ya más restrictivo. Y es que esa visita de la heroína a la casa de su amiga con incursión a su habitación y encuentro con el verdadero protagonista del film como es el tablero Ouija, a los más duchos en el género les recordará demasiado al también arranque de “The ring”. Como digo, detalle apenas apreciable por los frikis como un servidor, pero como dato, ahí queda.

Lo que no admite discusión es lo que ocurre a continuación, cuando llega el minuto 22: conversando la pareja de tortolos de la película, la prota le dice a su novio que no sabía que su amiga tenía un tablero de Ouija. ALTO. “Rebobinar” física o mentalmente la película al minuto 4. Veréis cómo la fallecida le dice a esta misma que estuvo jugando a la Ouija dos semanas antes… Recapitulando, nuestra protagonista tiene Alzheimer.

A partir de este momento, puedes seguir viendo la película ya que la cosa mejora un poco (¡UN POCO!), pero avisados estáis.

Y mejora porque a pesar de que los diálogos siguen siendo igual de tópicos y en algún caso delirantemente obvios –“Parece que se ha ido la luz”…- el ritmo en cuanto a sustos aumentará considerablemente, y ya no tanto respecto a cadencia sino a efectividad. Está claro que como los pimientos de Padrón, unos pican y otros no, es decir, habrán algunos que te harán saltar más de la butaca que otros, pero de la decena que llegué a contar, solo la mitad cumplen bien su función. Luego dependerá de cada uno si le ha valido la pena pagar 8 euracos por 5 sustos, pero…

Porque si alguno piensa que se va a encontrar algo más que 5 sustos está equivocado. Las muertes –pocas- son del tipo “Porque yo lo digo”, sobre todo la del cuarto de baño. Y los intentos por ofrecer algo distinto se quedan en eso, en intentos. Por ejemplo, ese giro argumental que se intenta dar con tal de sorprender. Y no, no es ningún spoiler, es simplemente sentido común: si te queda casi todavía media hora de película, ¿a quién intentas engañar?

Resumiendo; por mí, búscate la patria “Sesión 1.16” que también va sobre Ouijas y te quedarás más satisfecho. Al menos no te cabrearás por tú haber perdido 8 euracos y los productores 5 millones de dólares. Sí, luego en taquilla los recogieron sobradamente, pero hablo de sensaciones… Para “sacaperras”, a otro perro con ese hueso…

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